El Love to Rock volvió a llenar La Marina de València de música, gastronomía y ambiente festivalero después de un viernes complicado por la alerta naranja. La organización tuvo que cancelar la primera jornada, pero el sábado el recinto recuperó la actividad con conciertos de Lori Meyers, La M.O.D.A., León Benavente, Depedro o Los Punsetes, entre otros. Una cita en la que también estuvo presente El Águila, que continúa reforzando su relación con la música y con la ciudad.
La marca ha encontrado en el festival valenciano un escenario perfecto para desarrollar Música Sin Filtros, su apuesta por acercarse a la música desde una perspectiva más auténtica y cercana. Una filosofía que encaja con un festival que mezcla grandes nombres, artistas emergentes, gastronomía y diferentes formas de disfrutar de La Marina.
El Águila amplía sus propuestas
La presencia de El Águila en Love to Rock llega además en un momento de novedades para la marca. Entre sus últimas propuestas están El Águila Sin Filtrar 0,0, su alternativa sin alcohol, y El Águila Sin Filtrar Limón, una cerveza de baja graduación, con un 2,3% de alcohol y un perfil más refrescante.
Son dos opciones que responden a nuevas formas de disfrutar de la cerveza y a unos hábitos de ocio que también están cambiando, especialmente entre las generaciones más jóvenes, que buscan opciones más moderadas, sabores refrescantes y experiencias diferentes.
“El Águila sigue creciendo en España con una idea muy clara: inspirar a las personas a vivir a su manera, con autenticidad, siguiendo su propio camino”, explica Elena Marcos Izquierdo, Marketing Manager de El Águila. Esa filosofía está detrás tanto de la evolución de sus productos como de su apuesta por estar presente en espacios relacionados con la música, la gastronomía y la cultura local.

Una conexión especial con València
La elección de Love to Rock tampoco es casual. Para El Águila, València es un territorio especialmente relevante por su manera de vivir la música y la gastronomía. El festival reúne precisamente esos dos elementos en un entorno tan reconocible como La Marina.
“Queremos estar presentes en aquellos espacios donde las personas disfrutan de forma genuina, y la música es uno de ellos”, señala Marcos. Con Música Sin Filtros, la marca busca formar parte de esos momentos que van más allá del consumo de producto: conciertos, planes con amigos, gastronomía y cultura local.
Un sábado para recuperar el festival
Después de la suspensión del viernes, el Love to Rock consiguió recuperar el ambiente durante el sábado. Lori Meyers abrió finalmente la jornada a mediodía, en una actuación que permitió al grupo granadino saldar la cuenta pendiente del año anterior, cuando el temporal también obligó a cancelar su concierto.
La programación continuó durante todo el día con Los Punsetes, Parquesvr, Mala Gestión y Depedro, antes de que La M.O.D.A. y León Benavente tomaran el protagonismo durante la noche. Los diferentes escenarios, la gastronomía, los DJs y las actividades familiares completaron una jornada que se prolongó hasta la madrugada.
Como curiosidad, este año el festival incorporó también máquinas de autoservicio de cerveza, un sistema que permitía al público servirse de forma rápida y sencilla. La iniciativa ayudó a agilizar el servicio, mantener las barras más despejadas y reducir los tiempos de espera, una solución que resultó especialmente cómoda para los asistentes y que tuvo muy buena acogida durante la jornada.

Música Sin Filtros mira hacia el futuro
Para El Águila, Love to Rock supone un paso más dentro de Música Sin Filtros. La marca ya adelanta que seguirá explorando nuevas colaboraciones y experiencias vinculadas a la música, especialmente en territorios estratégicos como València.
El objetivo es seguir acercándose al público desde experiencias que tengan sentido más allá de la propia cerveza. Como explica la compañía, la música, la cultura local, la gastronomía y los planes con amigos son espacios en los que la marca quiere estar presente y aportar valor.
Así, entre conciertos, gastronomía y nuevas formas de disfrutar de la cerveza, El Águila aprovechó uno de los festivales más destacados del otoño valenciano para seguir desarrollando su filosofía Sin Filtros y reforzar su vínculo con una ciudad en la que, todo apunta, la música seguirá siendo uno de sus principales puntos de encuentro.


