Los Ullals: 'islas' de biodiversidad en la Albufera

Moltes d’aquestes emanacions d’aigua de gran qualitat ecològica han quedat enterrades sota sediments

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La escasez de caudal hídrico por parte del Júcar hacen que su importancia sea, cada vez si cabe, más importante. Son los llamados ullals; puntos donde emana agua dulce y limpia de manantiales subterráneos. Una de las principales fuentes de agua limpia del lago, que se encuentra en una situación crítica.

La Albufera era, en su origen, mar; un pedazo más del mediterráneo que abarcaba más allá de donde está ubicada hoy la ciudad de València. Con el tiempo, ya en el siglo IV antes de Cristo, la acumulación de sedimentos formó un cordón litoral que separaría las dos masas de agua. El tiempo y transformaciones futuras humanas cambiaron completamente la dinámica del espacio natural: las aportaciones de agua dulce superaron a las filtraciones marinas y la Albufera se transformó en el lago de agua dulce de hoy en día -no en tamaño, mucho menor-.

Las nuevas condiciones de la Albufera hicieron de ella un hábitat idóneo para varias especies endémicas valencianas, como es el samaruc o las gambetas. Sin embargo, el 'colapso ambiental' del lago valenciano ha reducido la población de estas especies y mermado su hábitat hasta acercarse a la extinción. Encuentran, sin embargo, unos puntos donde poder todavía vivir como lo hacían originalmente; en los ullals.

Según detalla Sergi Campillo, concejal de Conservación de Áreas Naturales y Devesa-Albufera, los Ullas son "surgencia de agua cristalina y de mucha calidad" que, "desgraciadamente", se han perdido en gran medida por la acumulación de sedimentos y transformación de terrenos.

Los ullals, cuyo nombre proviene por su forma ovalada, que recuerda a los ojos, eran y son espacios donde domina el agua limpia, cristalina y con buen estado ecológico -excepto los degradados cercanos a la Horta Sud-. Según señala la Conselleria de Agricultura, Desarrollo Rural, Emergencia Climática y Transición Ecológica, son los Ullals de Baldoví y dels Sants, ambos en Sueca, el mejor ejemplo de estas ricas fuentes de biodiversidad.

Aún rodeados de arrozales, en una transformación de lo que antes era parte del propio lago, son 'islas' que protegen especies de fauna y flora casi extinguidas en el resto del Parque Natural. Se estima que, a lo largo del Parque Natural, hay unos 50 ullals. Muchos, sin embargo, han sufrido graves transformaciones hasta alejarse de su aspecto original. Es el caso, por ejemplo, el Ullal de la Séquia de Fabia; la transformación humana, que data de época musulmana, ha hecho que estas fuentes manantiales estén dentro de la misma acequia.

Esquema Ullals - GVA

Dragar sedimentos

Cuando el caudal que llega del Júcar se reduce -una de las principales demandas del Ayuntamiento es establecer un mínimo de 70 hectómetros anuales- y no llueve, estas emanaciones se convierten en casi, exclusivamente, la única fuente de agua limpia para el lago. Por ello, ya en 2003, el entonces Ministerio de Medio Ambiente -hoy Ministerio para la transición Ecológica- publicó un extenso informe sobre los Ullals, con 41 localizados, y las medidas que podrían aplicarse para su protección -que llevó, posteriormente, a la recuperación del de Baldoví y Sants-.

Campillo señala que, por desgracia, la opción de que al desenterrar los ullals históricos vuelva a brotar agua no es muy alta, pues el moderno regadío por goteo ya "no alimenta los acuíferos". "En todo caso es un objetivo irrenunciable por parte de las administraciones", señala.

Con 10 puntos, los autores consiguieron delimitar unos puntos para mejorar el estado de los Ullals. Además de su protección administrativa, pasa por mejorar sus condiciones actuales; realizar excavaciones, dragados, o ampliar cauces para propiciar la emanación continua de agua, tal y como ocurría antiguamente, y así generar un nuevo espacio con agua limpia.

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