Los 'llibrets de falla' del 2027 se diseñarán con la voz del mundo fallero: la Generalitat abre un proceso participativo sin precedentes

La Generalitat y el sector fallero trabajan juntos para definir la convocatoria de ayudas a los llibrets de falla de 2027, apostando por la calidad y transparencia

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El director general de Política Lingüística, Vicent Satorres, con la Junta Central Fallera de València
El director general de Política Lingüística, Vicent Satorres, con la Junta Central Fallera de València
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Pocas cosas concentran tanta identidad valenciana en tan pocas páginas como un llibret de falla. Humor, crítica, literatura, ilustración y memoria de barrio conviven en esas publicaciones que cada comisión fallera edita año tras año, a menudo con un esfuerzo invisible para quienes no forman parte del mundo faller. Ahora, la Generalitat Valenciana quiere que ese esfuerzo cuente de verdad a la hora de diseñar las ayudas institucionales, y para ello ha puesto en marcha un proceso de diálogo que ya ha dado su segundo paso.

Un encuentro que escucha antes de decidir

El director general de Política Lingüística, Vicent Satorres, se reunió el pasado 3 de junio con representantes de la Junta Central Fallera de València, diversas juntas locales falleras, comisiones y entidades del sector para continuar perfilando la convocatoria de subvenciones a los llibrets de falla de 2027. No era la primera vez: esta reunión da continuidad a un encuentro anterior celebrado de forma telemática en febrero, en el que ya se abordaron las líneas generales de trabajo.

La sesión no fue una mera presentación de decisiones ya tomadas. La propuesta presentada se basa en un documento flexible, diseñado para fomentar la participación activa de las entidades involucradas. Los representantes de la Dirección General escucharon las aportaciones de los asistentes y compartieron con ellos una línea de trabajo orientada a reforzar la calidad, la transparencia y la adecuación de la futura convocatoria a la realidad de las comisiones falleras.

"Son una herramienta esencial para mantener viva la creatividad, la memoria y la crítica festiva en valenciano", comenta Vicent Satorres, director general de Política Lingüística de la Generalitat Valenciana

Más que una subvención: un reconocimiento cultural

Detrás de cada llibret hay un ecosistema humano que a menudo pasa desapercibido. La Generalitat reconoce con esta línea de ayudas el papel de los llibrets como herramienta de expresión cultural y lingüística dentro de la fiesta, cuya elaboración implica a comisiones, autores, ilustradores, diseñadores, colaboradores y vecinos, y permite conservar una parte importante de la identidad fallera de cada municipio.

El marco en el que se inscriben estas publicaciones no es menor. Las Fallas son Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO, y los llibrets constituyen una de sus expresiones más literarias y creativas. Con este respaldo institucional, la Generalitat refuerza el apoyo a las Fallas como espacio de creación cultural, participación ciudadana y transmisión del valenciano, poniendo en valor el papel de los llibrets como publicaciones que combinan literatura, investigación, humor, patrimonio y vida asociativa.

El proceso aún no ha terminado

En las próximas semanas, las juntas locales harán llegar sus aportaciones y propuestas al documento presentado por la Generalitat. Posteriormente, se convocará una nueva reunión de trabajo en la que se expondrán las conclusiones del proceso participativo y se dará forma a la convocatoria definitiva de los llibrets de falla de 2027.

La intención es que las bases no se limiten a una ayuda administrativa, sino que recojan mejor la diversidad del mundo faller y el esfuerzo que supone para muchas comisiones preparar sus publicaciones cada ejercicio. Las entidades participantes, por su parte, agradecieron expresamente la apertura de este proceso y la disposición de la Administración a darles voz antes de cerrar ninguna decisión.

En un tiempo en el que la relación entre instituciones y colectivos culturales suele resumirse en formularios y plazos, este modelo de trabajo basado en la escucha previa a la convocatoria representa una apuesta distinta: la de construir una política lingüística que no se impone desde arriba, sino que se negocia desde la confianza. Para el mundo faller, que cada marzo llena las calles de València de fuego y creatividad, que la Administración llame a su puerta antes de escribir las reglas del juego no es un detalle menor.