El inicio de 2026 ha dejado un panorama meteorológico inusual en España, con una sucesión de borrascas que ha afectado de manera notable a la Comunitat Valenciana y otras regiones del país. Lluvias intensas, vientos fuertes y temporales encadenados han puesto a prueba la capacidad de adaptación de la población y de las autoridades locales, generando preguntas sobre si este tipo de fenómenos es cada vez más frecuente y qué los está provocando.
Para aclarar estas dudas, conversamos con José Miguel Viñas, experto de Meteored, que analiza las causas de esta inestabilidad -- desde anomalías en Groenlandia hasta la influencia del cambio climático -- y nos explica cómo estos fenómenos extremos podrían convertirse en parte de la nueva normalidad. Una conversación que ofrece claves para entender por qué la atmósfera está cambiando y qué podemos esperar en los próximos años en términos de precipitaciones, vientos y patrones meteorológicos.
Después de la serie de borrascas que han afectado a España, y por supuesto a la Comunitat Valenciana, ¿qué está provocando tanta inestabilidad meteorológica? ¿Es algo más frecuente de lo que pensamos?
Bueno, pues el comportamiento que ha tenido el arranque del año hasta prácticamente mitad de febrero ha sido bastante excepcional, yo diría que anómalo. Sí que es verdad que en invierno pueden formarse borrascas que impacten bastante, por eso todos los años tenemos borrascas con nombre, pero lo raro o lo anómalo es que se hayan encadenado tantas seguidas con tantos temporales.
En la Comunitat Valenciana sobre todo se ha notado el factor viento, el viento de Poniente que muchos días ha sido muy fuerte, pero en la vertiente atlántica han sido sobre todo las precipitaciones y las lluvias muy abundantes.
Por supuesto, se está estudiando los distintos factores que han desencadenado esta sucesión de borrascas, y al final ese comportamiento tan anómalo ha sido porque ha habido una anomalía muy grande, sobre todo en Groenlandia, que ha hecho que las borrascas y las corrientes en chorro se hayan desplazado bastante más al sur de lo que era normal y hayan impactado de lleno en la Península Ibérica. Lo normal hubiera sido que el chorro hubiera quedado más al norte y que alguna borrasca quizás se hubiera descolgado, pero no todas una detrás de otra. También hemos visto en otros puntos de España, como en la Comunitata Valenciana en 2024, estas grandes inundaciones.
¿Deberíamos acostumbrarnos a estos episodios de lluvias torrenciales?
Bueno, lo que estamos viendo es que cuando se da una situación en la que puede haber un episodio de lluvia intensa (el caso extremo sería lo que ocurrió el 29 de octubre en Valencia) la precipitación es muy extrema. Lo hemos visto con las situaciones invernales atlánticas de estas últimas semanas y también ocurre en el Mediterráneo o incluso en otras zonas de nuestro país. Hoy en día, cuando hay un fenómeno como puede ser la lluvia o la precipitación, hay un plus de energía que hace que se produzcan lluvias más intensas y muchas veces torrenciales. Es un poco la tendencia y lo que se está observando hoy en día.
¿Qué papel juega el cambio climático en la intensidad y frecuencia de estos fenómenos extremos?
Estamos ahora mismo en un marco de calentamiento global desde hace bastantes años, pero últimamente se está notando cómo esos impactos son mayores y los fenómenos más extremos. El calentamiento global provoca que no solo se caliente la parte baja de la atmósfera, sino también la superficie de los océanos o mares como el Mediterráneo. Con unas aguas mucho más cálidas, se aporta mucho más vapor de agua y más energía calorífica a la atmósfera baja, lo que fuerza a que las precipitaciones sean tan intensas y torrenciales.
Para concluir, viendo cómo han sido estas semanas de invierno, ¿podríamos decir que los fenómenos meteorológicos extremos empiezan a ser la nueva normalidad?
A lo que hemos asistido este invierno empieza ya a ser un poco la norma, es decir, no el hecho de que llueva tanto, sino que se produzcan fenómenos tan extremos. No es solo con las lluvias en el Mediterráneo que afectan muy de lleno a la Comunitat Valenciana; hemos visto que pueden ser lluvias en otras zonas de nuestro país, temporadas de viento o nevadas. El tiempo realmente está bastante alterado y esos fenómenos extremos se están aumentando.

Emergencias activa la alerta naranja por vientos: ¿dónde afectará más?
La Conselleria de Emergencias e Interior, a través del Centro de Coordinación de Emergencias (CCE), ha advertido de la llegada de un nuevo episodio de fuertes vientos también durante este jueves 19 de febrero.
En este sentido, el Centro de Coordinación de Emergencias ha establecido alerta naranja por vientos en el norte de la provincia de Castellón y nivel amarillo en el sur de Castellón, interior de la provincia de Valencia e interior de la provincia de Alicante. En cuanto a los fenómenos costeros, se ha activado la alerta amarilla en la costa sur de Castellón y en la costa norte de Valencia.
Según la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), la previsión es que el episodio de alerta naranja en el norte de la provincia de Castellón empiece el jueves 19 de febrero a las 10.00 horas y que se mantenga activa hasta las 17.59 horas.