Valencia está encarando una semana que empieza con un brillo casi veraniego y terminará bajo un cielo cargado de humedad, tormentas y un cambio de masa de aire que romperá la estabilidad de los últimos días. La provincia vivirá un auténtico vaivén atmosférico: del sol limpio del lunes al paraguas imprescindible del fin de semana.
Y es que el lunes 27 de abril se presentó con un cielo despejado, temperaturas altas para la época y un ambiente que invitaba a pensar en un adelanto del verano. El viento, flojo y variable, apenas alteró una jornada marcada por la calma absoluta. Ayer martes se siguió el mismo patrón, aunque con algunas nubes bajas a primera hora en el litoral. Las máximas se mantuvieron entre los 12 y los 23 ºC, sin rastro de precipitaciones.
Pero este miércoles ya se han empezado a notar los primeros cambios. La nubosidad ha ganado presencia y el interior de la provincia ha sido el primero en notar la inestabilidad, con chubascos que podían venir acompañados de tormenta. Las mínimas han subido hasta los 15 ºC, mientras las máximas se mentienen entre los 21 y los 28 ºC.
El viento, todavía flojo, ha empezado a mostrar la tendencia a componente este que anticipa la llegada de aire más húmedo. Mañana jueves , por tanto, será el último día “cálido” antes del giro. Las máximas alcanzarán los 25 ºC, pero la tarde traerá nubes más compactas y una probabilidad de lluvia que subirá hasta el 25%.
El viernes, sin duda, marca un antes y un después. La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) prevé un aumento drástico de la probabilidad de precipitación, que se dispara hasta el 95%. La nubosidad será abundante, el cielo permanecerá cubierto durante buena parte del día y las lluvias podrán aparecer en distintos momentos, acompañadas de tormentas que podrían ser localmente fuertes. La masa de aire cambiará de seca y estable a húmeda.
El sábado 2 y el domingo 3 mantienen la tendencia. Con un 75% de probabilidad de lluvia, el fin de semana del puente de mayo estará marcado por un ambiente variable, cielos grises y chubascos recurrentes. Las temperaturas, eso sí, no caerán en picado: las máximas rondarán los 22 ºC, manteniendo un ambiente templado pese al empeoramiento del tiempo.
En conjunto, Valencia vivirá una semana dividida en dos mitades muy distintas: la primera, luminosa y cálida; la segunda, húmeda, inestable y marcada por las precipitaciones. Un cambio típico de la primavera que obligará a reorganizar planes y rescatar el paraguas justo cuando muchos preparaban escapadas y actividades al aire libre por el puente de mayo.

