La Comunitat Valenciana está en alerta por altas temperaturas. La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha activado los avisos por un nuevo episodio de calor extremo que vendrá acompañado de calima. Una situación que se notará, especialmente, en la salud. Y es que “a lo efectos del calor sobre la salud, habrá que añadir el empeoramiento de la calidad del aire que se produce por la llegada de polvo en suspensión”, han apuntado desde AEMET.
Cómo afecta la calima a la salud
En los próximos días, el territorio valenciano se verá afectado por la calima, polvo en suspensión que puede provocar, principalmente, irritación de las mucosas (ojos, nariz y garganta), pero también la agudización de problemas respiratorios. De hecho, expertos avisan que, en personas con asma, alergias o EPOC, el polvo en suspensión puede desencadenar graves crisis, opresión en el pecho, tos y dificultad para respirar.
Ante este escenario, se recomienda, especialmente, prestar atención a los grupos más vulnerables, como niños, ancianos y personas con enfermedades crónicas.

Cómo actuar en episodios de calima
De acuerdo con las recomendaciones sanitarias, en días de calima, es necesario adoptar las siguientes precauciones:
- Cerrar puertas y ventanas para que no entre el polvo.
- Beber mucha agua, especialmente niños y mayores.
- Si se padece asma o enfermedades respiratorias, es recomendable utilizar mascarilla para salir a la calle.
El calor se prolonga durante varios días
Según los especialistas, este episodio de calor podría prolongarse incluso después del próximo fin de semana. La llegada de una nueva masa de aire muy cálido mantendrá los termómetros en valores claramente superiores a los habituales para estas fechas. En las zonas donde no se registren precipitaciones, el riesgo de incendios forestales seguirá siendo alto, tanto por las elevadas temperaturas como por la posible caída de rayos asociada a las tormentas.
A este escenario se suma otro elemento que agravará la sensación de calor: las altas temperaturas que presenta actualmente el mar Mediterráneo. Un mar más cálido aporta una mayor cantidad de humedad al ambiente, lo que se traduce en una sensación de bochorno mucho más acusada, especialmente en el litoral mediterráneo y en la Comunitat Valenciana.
Además, el agua del mar, al acumular gran parte del calor durante el día, lo libera lentamente cuando cae la noche. Este proceso dificulta el descenso de las temperaturas nocturnas y favorece madrugadas especialmente cálidas. Los expertos también advierten de que este exceso de calor en el Mediterráneo puede aportar más energía a la atmósfera y favorecer la aparición de tormentas localmente intensas.

Otro de los rasgos más destacados de este episodio será la continuidad de las noches tropicales, aquellas en las que la temperatura mínima no desciende de los 20 ºC. En numerosos municipios costeros de la Comunitat Valenciana, las mínimas se mantendrán por encima de los 24 o incluso 25 ºC. En los puntos más expuestos del litoral podrían registrarse noches tórridas o ecuatoriales, caracterizadas por temperaturas que no bajan de los 25 ºC, un fenómeno que en los últimos veranos se ha vuelto cada vez más frecuente. La elevada humedad hará que la sensación térmica durante la noche sea aún mayor que la que reflejen los termómetros.


