Los aeropuertos de la Comunitat Valenciana están desbordados. No es una metáfora: Alicante-Elche Miguel Hernández y València registran crecimientos de pasajeros que doblan la media nacional, operan por encima de su capacidad diseñada y llevan años esperando inversiones que, sobre el papel, ya llegaron antes de materializarse en obras. Esta vez, el Gobierno central acaba de aprobar el Documento de Regulación Aeroportuaria 2027-2031 (DORA III), un ambicioso plan con casi 13.000 millones de euros para toda la red de Aena, del que 1.270 millones corresponden a infraestructuras valencianas. La respuesta desde la Generalitat no se hizo esperar.
Un plan histórico, pero sin obras todavía
El Consejo de Ministros dio luz verde este martes al DORA III, el marco regulatorio que fija las inversiones y la política tarifaria de los aeropuertos españoles para el periodo 2027-2031. El documento contempla una inversión cercana a los 13.000 millones de euros en la red aeroportuaria española, acompañada de una subida media anual de las tarifas del 0,33%. Para ponerlo en perspectiva: el DORA I supuso una inversión total de 2.653 millones de euros, y el DORA II alcanzó los 3.542 millones. La magnitud del salto es innegable. Pero la consellera de Industria, Turismo, Innovación y Comercio, Marián Cano, no se conformó con los titulares.
"Los aeropuertos de la Comunitat Valenciana no necesitan solo titulares, sino planificación real, licitaciones, obras y plazos cerrados" - Marián Cano, consellera de Industria, Turismo, Innovación y Comercio de la Generalitat Valenciana
La consellera reclamó al Ejecutivo central "menos anuncios y más hechos" y advirtió de que "el anuncio llega tarde si no va acompañado de ejecución inmediata". Una advertencia que no surge de la nada: la Comunitat lleva años reclamando que las infraestructuras aeroportuarias se pongan a la altura de su demanda real, y la aprobación del DORA III —aunque bienvenida— no implica que mañana empiece ni una sola grúa a moverse.
Cifras que hablan por sí solas
Los datos de tráfico de Aena son difíciles de ignorar. Entre enero y julio de este año, el aeropuerto de Alicante-Elche Miguel Hernández rozó los 12,5 millones de pasajeros, con exactamente 12.402.145 viajeros, lo que supone un crecimiento del 9,6% respecto al mismo periodo del año anterior. El aeropuerto de València, por su parte, superó los 7,3 millones de usuarios —7.312.106 en concreto—, con un incremento del 8,5%. Son cifras que, vistas de forma aislada, parecen un éxito rotundo. Pero el problema emerge cuando se comparan con la infraestructura que los sostiene.
El conjunto de los aeropuertos de la red de Aena en España creció un 4% en los siete primeros meses del año, con 190,6 millones de viajeros. Los dos grandes aeropuertos valencianos crecen, por tanto, más del doble que la media nacional. Y lo hacen en instalaciones que, como señala Cano, "están creciendo por encima de sus posibilidades operativas y por encima de la capacidad para la que fueron dimensionados". Cualquiera que haya intentado moverse con comodidad por la terminal de Alicante en verano puede comprobarlo en carne propia.
Qué prevé el DORA III para la Comunitat Valenciana
El reparto de los 1.270 millones de euros previstos para la Comunitat no es homogéneo. El grueso de la inversión recae sobre el aeropuerto de Alicante-Elche Miguel Hernández, que recibiría 868 millones de euros destinados a la ampliación del área terminal, actuaciones en el campo de vuelo y plataforma, y mejoras de seguridad. El aeropuerto de València se llevaría los 402 millones restantes, orientados al desarrollo de la terminal, un nuevo control de seguridad y mejoras en aparcamientos y accesos.
Cano reconoció que el Gobierno "reconoce por fin una necesidad que la Generalitat viene reclamando desde hace años", pero insistió en que ese reconocimiento tiene escaso valor si no se traduce de inmediato en licitaciones y plazos concretos. El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha defendido que el DORA III mejorará "la competitividad de la economía y la movilidad", y que la inversión permitirá acomodar las infraestructuras al crecimiento previsto del tráfico aéreo, mejorar la experiencia de los pasajeros e impulsar la sostenibilidad medioambiental. Buenas palabras que la Comunitat Valenciana espera ver convertidas en hormigón.
"Entre las prioridades reales, no solo en los anuncios"
"Si el propio Ministerio admite que la red necesita una ola inversora sin precedentes, la Comunitat Valenciana debe estar entre las prioridades reales, no solo en los anuncios" - Marián Cano, consellera de Industria, Turismo, Innovación y Comercio de la Generalitat Valenciana
Con el DORA III aprobado, el volumen de viajeros en los aeropuertos españoles se espera que salte desde los 321 millones de 2025 hasta los 358 millones en 2031. La Comunitat Valenciana, con su ritmo de crecimiento disparado, tendrá mucho que ver en ese aumento. La pregunta que queda en el aire es sencilla pero incómoda: ¿estarán listas las infraestructuras cuando lleguen esos pasajeros? Por el momento, el DORA III es un compromiso sobre el papel. La consellera Cano, y con ella buena parte del tejido turístico y económico valenciano, exigen que pase a ser, cuanto antes, una realidad sobre el terreno.


