Europa se rearma. Y la Comunitat Valenciana no quiere llegar tarde. Mientras los gobiernos del continente incrementan sus presupuestos de defensa a un ritmo no visto desde el fin de la Guerra Fría, la Generalitat Valenciana ha dado un paso decidido para que su tejido industrial pueda beneficiarse de una de las mayores transformaciones económicas de la última década. El escenario geopolítico actual, marcado por conflictos en las fronteras europeas y una creciente presión para reforzar la autonomía estratégica del continente, está redibujando el mapa industrial. Y Valencia quiere estar en ese mapa.
Una oportunidad que no se puede ignorar
Felipe Carrasco, secretario autonómico de Industria, Comercio y Consumo, fue el encargado de abrir las jornadas 'VIC Defensa, Seguridad y Emergencias', un foro celebrado en València que reunió a administraciones públicas, empresas, startups, instituciones y profesionales para debatir sobre los retos y oportunidades en materia de defensa, seguridad, emergencias y resiliencia urbana. La cita combinó ponencias, mesas de diálogo, casos de éxito, demostraciones y sesiones de presentación de proyectos durante dos jornadas.
"El actual escenario geopolítico abre una oportunidad extraordinaria para sectores que están adquiriendo un creciente carácter tractor en distintas comunidades autónomas y regiones europeas" - Felipe Carrasco, secretario autonómico de Industria, Comercio y Consumo de la Generalitat Valenciana
La tesis de Carrasco es sencilla pero ambiciosa: la Comunitat Valenciana no es una región de armamento ni de grandes contratistas militares, pero sí cuenta con una industria diversa, adaptable y tecnológicamente capaz. Precisamente esa versatilidad puede ser su mayor activo. La diversidad del tejido productivo valenciano, históricamente orientado a sectores como el calzado, el mueble, la cerámica o la automoción, es ahora una ventaja competitiva en un mercado de defensa que demanda todo tipo de materiales, tecnologías y soluciones industriales auxiliares.
La Alianza Valenciana por la Defensa y la Seguridad: conectar para competir
El instrumento central de esta estrategia es la Alianza Valenciana por la Defensa y la Seguridad, una iniciativa impulsada por la Generalitat junto con la Confederación Empresarial de la Comunitat Valenciana (CEV), Cámara Valencia, la red de institutos tecnológicos (REDIT) y la Universidad de Alicante. Su objetivo es conectar a la Administración, las empresas, las cámaras de comercio, los centros tecnológicos y las universidades para reforzar las capacidades industriales y tecnológicas de la Comunitat Valenciana en los ámbitos de la seguridad, la defensa y las tecnologías duales.
La Alianza ha celebrado ya su primera reunión, en la que se abordó su posición en Europa y la coordinación de todas las actuaciones del Consell para impulsar las capacidades industriales de la Comunitat Valenciana vinculadas a la defensa. El encuentro contó con una amplia representación de la Generalitat, encabezada por el vicepresidente segundo y los consellers de Industria, Emergencias y Educación, junto a representantes de la CEV, el Consejo de Cámaras de la Comunitat Valenciana, la Universidad de Alicante y la red de institutos tecnológicos (REDIT).
Entre los asuntos abordados destaca la constitución de una Comisión Técnica, que tendrá como cometido avanzar en la puesta en marcha del Plan Estratégico de la Industria de la Defensa y la Seguridad, que cuenta con una dotación de 100 millones de euros. Asimismo, se ha planteado la elaboración de un mapa de oportunidades y posibles líneas de financiación, con especial atención a las pymes valencianas.
Innovación, institutos tecnológicos y empresas: el triángulo valenciano
Carrasco subrayó durante su intervención que la Comunitat Valenciana dispone de una red de institutos tecnológicos capaz de conectar investigación aplicada, innovación y empresa. Lejos de ser un detalle menor, esta infraestructura científico-industrial es uno de los argumentos más sólidos para justificar la apuesta. La incorporación de REDIT al Consejo Asesor de la alianza permitirá canalizar las capacidades de los once institutos tecnológicos de la Comunitat Valenciana hacia los nuevos retos de este ámbito.
La Estrategia Industrial de la Generalitat, impulsada desde la Conselleria de Industria, Turismo, Innovación y Comercio que dirige Marián Cano, y la política pionera de clústeres son los pilares sobre los que se asienta esta nueva orientación. El objetivo declarado es fortalecer la cooperación entre empresas, favorecer la innovación y generar un tejido productivo con mayor capacidad para afrontar nuevos retos. ¿El resultado esperado? Que las empresas valencianas puedan identificar oportunidades, establecer alianzas y acceder a ecosistemas empresariales y tecnológicos que hoy se están configurando en Europa.
Una feria internacional en el horizonte
La Generalitat ha anunciado también la organización, en 2027, de la primera Feria Internacional de la Industria Auxiliar de la Defensa de la Comunitat Valenciana , una cita que podría convertirse en el escaparate definitivo para que las empresas valencianas muestren sus capacidades ante los grandes actores del sector a escala continental. No es un objetivo menor: en un mercado donde los contratos se deciden en función de la confianza y el conocimiento mutuo, tener un espacio propio de proyección puede marcar la diferencia.
El objetivo común de la Alianza es "sumar capacidades, compartir conocimiento entre todos los actores implicados y articular una estrategia conjunta", así como identificar "áreas clave" de actuación e incentivar la presencia del tejido productivo de la Comunitat Valenciana en proyectos de alto impacto en el sector. La carrera ha comenzado. Y Valencia, con su industria diversa, sus institutos tecnológicos y una hoja de ruta respaldada con cien millones de euros, apuesta a que llega a tiempo.
