¿Por qué, a pesar de la bajada nacional, los accidentes graves se disparan en la Comunitat Valenciana?

Los sindicatos denuncian una situación “insostenible” y exigen medidas urgentes

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Trabajador en un andamio
Trabajador en un andamio

Tras las fatídicas noticias sobre la muerte de dos trabajadores en un andamio en Benidorm y del atropello de otro hombre con un remolque en Polinyà del Xúquer, vuelve a despertar el debate sobre la seguridad laboral y el riesgo para la salud que suponen algunos trabajos. Y es que, además, existen tantos otros accidentes de los que no hay registros, pero que son igualmente graves. Las pobres o, en ocasiones, inexistentes medidas de seguridad, como el uso de equipamientos especializados o infraestructuras de salvaguarda, explican estas tragedias.

De acuerdo con los datos sobre siniestralidad laboral de la Generalitat, los accidentes mortales en el trabajo se han reducido a nivel autonómico, con 66 casos en todo 2025, 15 menos que el año anterior. En cuanto a las cifras nacionales, el año pasado también se consiguió reducir los números: desde los 646 hasta las 585 muertes en el entorno laboral. Una reducción importante en el caso de los valencianos, con casi un 20 % menos.

Sin embargo, no ocurre lo mismo con los accidentes graves; en la Comunitat la cifra ha crecido en 5 casos más, desde los 368 en 2024 hasta los 373 en este año. Los datos nacionales sí mejoran: desde los 3.766 hasta los 3.701 casos. Lo mismo ocurre con las cifras de accidentes en general; los valencianos sufren un aumento hasta los 53.848 casos. En cuanto a cifras nacionales, se reducen en un 2 %, aunque siguen por encima del medio millón de accidentes en todo 2025.

Las principales causas de muerte en el trabajo, en la mayor parte de los casos, son infartos, derrames cerebrales y otras causas naturales, con 233 muertes en total. Por detrás quedan las caídas, con 92 casos; los relacionados con quedarse atrapado, ser aplastado o sufrir una amputación, con 81; los accidentes de tráfico, con 58; los choques o golpes contra un objeto en movimiento, con 21; y los ahogamientos en un líquido, con 4.

En cuanto a los sectores en los que más siniestralidad se registra, el sector servicios encabeza el listado con 262 muertos en el trabajo. Le sigue la construcción, con 164 muertos —el que más crece, con 29 muertes más que en 2024—. En tercer lugar se encuentra la industria, con 110 muertes, y el sector agrario, con 48 fallecidos.

Tras los datos sobre la siniestralidad publicados también por el sindicato UGT, ya son 125 las muertes por accidente laboral en lo que llevamos de 2026. El sindicato ofrece en su web un contador actualizado de cada muerte en el trabajo desde el año 2020.

Se trata de un mecanismo para ilustrar una situación que el sindicato define como “insostenible”. UGT denuncia que, en muchos de estos accidentes, se podría haber evitado la catástrofe con la implantación de sistemas de prevención. El sindicato exige “medidas urgentes: un plan de choque de prevención, mayor inspección y una mejora real en la gestión de los riesgos laborales, incluidos los riesgos psicosociales”.

Asimismo, la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha anunciado recientemente un acuerdo con los sindicatos UGT y CCOO para la elaboración de una ley de prevención de riesgos laborales.

El objetivo es “una prevención de riesgos que se adapte a los nuevos tiempos”, y cuyo mayor atractivo es la creación de la figura del agente territorial de prevención: una persona encargada de vigilar los riesgos laborales en los centros de trabajo con menos de 10 empleados, donde se producen más accidentes.

Paralelamente, se exigirá a las empresas con más de 300 trabajadores —frente a los 500 actuales— la creación de un servicio de prevención propio. En el caso de la construcción, ahora será obligatorio en empresas de menos de 150 trabajadores. Otras modificaciones incluyen más seguimiento de las actuaciones preventivas en autónomos, cambios en las condiciones de trabajo en relación con la crisis climática, los riesgos psicosociales y la perspectiva de edad y género.