Hay prendas que no son solo tela, hilo y aguja. Son tiempo cosido, memoria colectiva convertida en espolín y seda estrecha. Hasta el próximo viernes 5 de junio, el Saló de Cristall del Ayuntamiento de València acoge una exposición gratuita de joyas e indumentaria tradicional valenciana que rescata del pasado trajes de los siglos XVIII y XIX para ponerlos ante los ojos del público del siglo XXI. La entrada es libre y el horario de visita, de 8.30 a 14.00 horas.
Un patrimonio que se mide en puntadas
La muestra reúne piezas de una delicadeza difícil de imaginar sin verlas: trajes confeccionados en sedas estrechas y espolines, manteletas bordadas a mano en oro y plata, mantillas, aderezos y peinetas. Cada una de estas prendas condensa técnicas artesanales que llevan siglos transmitiéndose de taller en taller, de maestra a aprendiza, en una cadena de conocimiento que hoy corre el riesgo de romperse si nadie la sostiene activamente. La exposición es, en ese sentido, mucho más que una vitrina: es un argumento a favor de la artesanía viva.
La iniciativa ha sido organizada por el Gremio Artesano de Sastres y Modistas de la Comunitat Valenciana, una de las instituciones de moda más antiguas de España, fundada en 1247. Con casi ocho siglos de historia a sus espaldas, el gremio tiene como objetivo el estudio de la técnica de su oficio y la enseñanza, y cuenta con su sede en la Avenida María Cristina de Valencia. No es una entidad decorativa: desde hace más de dos décadas, en su escuela de formación se forman las nuevas generaciones de la aguja con clases de patronaje, costura, indumentaria valenciana, sastrería, diseño o bordados.
Segunda edición, primer impulso
Esta es la segunda edición de la muestra, lo que ya dice algo sobre su recepción. Tras el éxito de la anterior edición, esta nueva exposición permite al público descubrir auténticas joyas de la indumentaria tradicional, muchas de ellas elaboradas siguiendo técnicas centenarias que han pasado de generación en generación y que siguen vivas gracias al trabajo y compromiso de artesanos y profesionales del sector. La pregunta implícita que flota entre las vitrinas es inevitable: ¿qué pasaría con estas piezas si los talleres que las producen desaparecieran?
La exposición cuenta con la colaboración del Ayuntamiento de València y con la participación de un nutrido grupo de empresas especializadas del sector: Compañía Valenciana de la Seda, L'U i Dos, L'Àgulla d'Or, Alan Indumentaria, Vicente Santo Tomás, Princesas con Abanico, Art Antic, Aguas de Marzo, Amparo Fabra, Elisa Peris, Espolín, Amparo Gámez, Empar del Remei y Sergio Esteve. Nombres que, para quien conoce el mundo de la indumentaria valenciana, son una garantía de autenticidad y oficio.
El Ayuntamiento como escaparate de la tradición
A la inauguración asistió el concejal de Fallas, Comercio y Mercados, Santiago Ballester, junto a representantes del gremio, de las empresas participantes y del mundo fallero. No es casual esa presencia fallera: la indumentaria tradicional valenciana y las Fallas son dos caras de la misma identidad, y gran parte de los trajes que hoy se lucen en las fiestas más importantes de la ciudad beben directamente de la tradición artesanal que esta exposición celebra.
El Saló de Cristall, con su arquitectura señorial en el corazón de la Casa Consistorial, ofrece un marco a la altura de las piezas expuestas. Ver un traje del siglo XVIII en ese entorno no es solo contemplar moda antigua: es entender cómo una ciudad construye su imagen de sí misma a través de los siglos. La muestra permanecerá abierta hasta el viernes 5 de junio, con acceso gratuito, y supone una oportunidad única para acercarse a un legado que, puntada a puntada, sigue resistiendo el paso del tiempo.


