La Conselleria de Cultura y AVVAC evalúan el impacto de la DANA y trazan el futuro de las artes visuales valencianas

El encuentro ha abordado las graves pérdidas sufridas por los artistas y la necesidad de un marco de profesionalización y sostenibilidad para el sector cultural de la Comunitat Valenciana.

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260506 EDUC NP AVVAC
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La secretaria autonómica de Cultura, Marta Alonso, ha mantenido recientemente una reunión crucial con Xelo Bosch, coordinadora general de la Asociación de Artistes Visuals de València, Alacant i Castelló (AVVAC). Este encuentro ha tenido como objetivo principal evaluar el estado actual del sector de las artes visuales en la región, prestando especial atención a las consecuencias de la reciente DANA.

Durante la sesión, a la que también ha asistido Nicolás Bugeda, director-gerente del Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana, AVVAC ha presentado un exhaustivo informe de diagnóstico técnico. Este documento no solo ha detallado los daños materiales y estructurales ocasionados por la riada, sino que también ha propuesto una ambiciosa hoja de ruta para el futuro de la cultura valenciana, fundamentada en la reconstrucción, la profesionalización y la resiliencia.

La secretaria autonómica ha reafirmado el firme apoyo de la Conselleria de Educación, Cultura y Universidad a AVVAC, en el marco de un diálogo constante y constructivo con las diversas asociaciones de profesionales del sector cultural valenciano.

Impacto de la DANA en el sector artístico valenciano

AVVAC ha expuesto las significativas pérdidas que la DANA ha provocado en el ámbito artístico. Estas incluyen daños en talleres, obras de arte, archivos, materiales, herramientas de trabajo, espacios de creación y la interrupción de numerosos procesos de producción. La catástrofe natural ha puesto de manifiesto, además, una serie de problemas estructurales preexistentes en el sector.

Entre estas deficiencias, AVVAC ha destacado la falta de contratos estables, la ausencia de seguros específicos para obras y artistas, la dificultad para valorar los daños artísticos de manera precisa, la discontinuidad de ingresos y la carencia de un marco estatutario plenamente adaptado a la intermitencia inherente a la creación visual.