Hay territorios donde la música no es entretenimiento: es identidad. En la provincia de Valencia, casi cada pueblo tiene su banda. Y ahora, más de 300 de ellas recibirán un respaldo económico concreto: la Diputació de València ha publicado la concesión de las ayudas Excel·lent 2026, con las que repartirá dos millones de euros entre bandas y escuelas de música de toda la provincia.
La delegación de Bandas de Música, que dirige el diputado Ricardo Gabaldón, es la responsable de distribuir este fondo a través de cinco líneas de subvención diferenciadas. No es un cheque único ni un gesto simbólico: el dinero se ha desglosa en partidas concretas para cubrir desde la organización de conciertos hasta la compra de instrumentos, pasando por el mantenimiento de las escuelas de música que forman a las generaciones venideras.
Un ecosistema musical sin parangón
Para entender la magnitud de este apoyo hay que conocer el contexto. Las bandas de música de la Comunidad Valenciana constituyen un fenómeno cultural, social y musical único en el mundo por su densidad y arraigo popular, con más de 800 sociedades musicales que agrupan a unos 40.000 músicos, cifra que representa aproximadamente la mitad de todos los músicos registrados en España. Estas entidades funcionan como centros de formación y cohesión social, y son las encargadas de poner banda sonora a la vida festiva valenciana —desde las Fallas hasta las fiestas de Moros y Cristianos— manteniendo además una intensa actividad concertística a lo largo de todo el año.
Su importancia histórica y cultural llevó a la Generalitat Valenciana a declararlas Bien de Interés Cultural Inmaterial en 2018, y al Gobierno español a reconocerlas como Manifestación Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial en mayo de 2021. En ese marco, en sus orígenes, las bandas de música estaban integradas por grupos de agricultores y artesanos aficionados que, una vez finalizadas sus actividades diarias, dedicaban su tiempo de ocio al ensayo y a ofrecer conciertos a toda la población. Doscientos años después, ese espíritu sigue vivo. Y las instituciones lo saben.
Cinco líneas, un mismo objetivo
El grueso de la inversión se destina a los conciertos en la propia provincia, con más de 700.000 euros para financiar actuaciones en el territorio. Pero la apuesta va más allá de los límites geográficos. Las cuatro bandas ganadoras del último certamen provincial —Banda Musical La Familiar, Unió Musical Santa Cecilia de Guadassuar, Unión Musical de Algimia y La Unió de Tres Forques— recibirán 88.000 euros específicamente para organizar conciertos fuera de la Comunitat Valenciana. Es decir, para exportar música valenciana al mundo, tal como lleva haciéndose desde hace generaciones.
El mantenimiento de las escuelas de música supone otra de las grandes apuestas de esta convocatoria, con más de 560.000 euros aprobados. Sin escuelas no hay relevo generacional, y sin relevo no hay bandas. La lógica es simple, pero el compromiso que implica no lo es tanto. A esa partida se suman otros 575.000 euros destinados a la adquisición de instrumentos y tabletas por parte de las propias sociedades musicales, una dotación que combina tradición y modernidad en un mismo paquete. Por último, 9.000 euros irán destinados a la compra de partituras.
El pulso institucional al latido cultural
"El impulso que damos con esta subvención a la organización de eventos musicales ayuda a difundir nuestra música y el legado que transmite en cada pueblo, pero también fuera de nuestras fronteras" - Ricardo Gabaldón, diputado responsable de la delegación de Bandas de Música de la Diputació de València
Gabaldón también destacó la "gran cantidad de sociedades que se benefician" de estas ayudas, subrayando su alcance como instrumento de proyección de la música de banda dentro y fuera del territorio valenciano. Una proyección que, a juzgar por los datos, no necesita demasiada promoción: según la Federación de Sociedades Musicales de la Comunitat Valenciana, la región contabiliza 546 bandas de música con 40.000 músicos y 60.000 aprendices en sus escuelas, y su presencia alcanza el 90% de los municipios con más de 200 habitantes y el 95% de los que superan los 500.
El plazo para justificar todas estas subvenciones finaliza el próximo 21 de octubre. Una fecha en el calendario que, para cientos de directores, músicos, profesores y gestores culturales repartidos por toda la provincia, marcará el cierre de un ciclo de actividad que —concierto a concierto, partitura a partitura— mantiene encendida una de las tradiciones más singulares y vivas del patrimonio cultural español.


