Del cine independiente a chica Almodóvar: el salto de la valenciana Belén Riquelme

La actriz da un paso clave en su carrera con su participación en Amarga Navidad, donde se adentra por primera vez en el imaginario del director manchego

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Belén Riquelme Amarga Navidad 01 min
Belén Riquelme Amarga Navidad 01 min

Hay momentos en una carrera que no solo suman, sino que marcan un antes y un después. Para la actriz valenciana Belén Riquelme, ese instante tiene nombre propio: Pedro Almodóvar. Su incorporación al universo del cineasta manchego en Amarga Navidad no es solo un nuevo crédito en su filmografía, sino la entrada en una forma muy particular de entender el cine, donde la emoción, la mirada y la verdad de los personajes lo son todo.

Con una trayectoria forjada entre el cine independiente, la televisión y la creación escénica, Riquelme ha ido construyendo una carrera sólida y personal, lejos de los caminos más evidentes. Desde sus inicios en propuestas arriesgadas hasta proyectos recientes en series y teatro, su recorrido habla de una actriz inquieta, versátil y profundamente conectada con lo que cuenta. Y, además, con un fuerte vínculo con Valencia, una ciudad que no solo la vio nacer, sino que sigue formando parte de su identidad artística.

Su participación en Amarga Navidad llega, además, en un momento clave: no solo por trabajar por primera vez con Almodóvar, sino por hacerlo en una secuencia inicial que marca el tono emocional de la historia, introduciendo ese equilibrio entre humor y tensión tan característico del director.

En esta conversación, hablamos con Belén Riquelme sobre cómo vivió ese primer encuentro con el universo Almodóvar, la emoción del rodaje, su trayectoria entre formatos, su faceta musical y creativa, y el momento vital y artístico en el que se encuentra.

Belén Riquelme - Amarga Navidad
Belén Riquelme - Amarga Navidad

Entrar en una película de Pedro Almodóvar suele sentirse como un rito de paso dentro del cine español. ¿Cómo fue para ti ese momento en el que supiste que estarías en Amarga Navidad?

Pues es curioso, porque realmente el momento en el que lo sentí de verdad fue en el rodaje. Hasta que todo se confirma hay mucha incertidumbre, no sabes muy bien… Pero cuando estaba allí, rodando, fue muy emocionante. Estaba concentradísima y, al mismo tiempo, flipando. Era como: “Estoy aquí”. Y aun así hay una parte de ti que no se lo termina de creer. De hecho, todavía no me lo termino de creer.

¿Qué recuerdas de ese primer rodaje con él? ¿Hubo algún momento que te marcara especialmente?

El rodaje fue mágico. Empezamos tardísimo, era un rodaje nocturno y acabamos de madrugada. Yo iba pensando que iba a hacer una parte pequeña y, de repente, Pedro me regaló una escena allí. Fue todo muy cuidadoso, muy cariñoso… No tengo palabras. De verdad, fue una maravilla.

Antes como espectadora, ¿qué películas de Almodóvar te habían marcado más?

Tengo muchas, pero si tengo que decir tres serían Mujeres al borde de un ataque de nervios, Todo sobre mi madre y Volver. Me fascinan. Además, en su momento me hice un ciclo viéndolas en orden cronológico, y es muy interesante porque ves las autorreferencias, hay como una lectura meta muy potente.

Tu escena aparece en el arranque de la película y tiene un papel importante en el tono. ¿Cómo la definirías?

No abre la película exactamente, pero sí está en la primera parte. Lo que hace es abrir una parte del humor dentro de la historia. Es como una pequeña puerta que introduce ese tono, ese equilibrio entre lo cotidiano y lo inesperado.

Poster Amarga Navidad - Pedro Almodóvar
Poster Amarga Navidad - Pedro Almodóvar

Has hablado de su forma de dirigir desde la mirada. ¿Cómo se traduce eso en el trabajo con los actores?

Es alucinante. Recuerdo que en mi escena con otros actores él me decía: “Los ves”. Y te lo decía de una manera que solo entiendes como actor. Él busca lo que está en la mirada, en los ojos. Eso me impresionó muchísimo. Luego, al ver la película, entiendes muchas decisiones que había tomado en dirección. Es… un genio.

Vienes de una trayectoria muy ligada al cine independiente. ¿Qué ha supuesto este salto a una producción con mayor visibilidad?

Es enorme, pero todavía lo estoy procesando. Yo entré en el cine desde el independiente porque quería hacer cosas, contar historias. Y no es fácil acceder al cine. Se aprende haciendo. De alguna manera, todo está conectado: incluso proyectos como La lava en los labios tenían referencias o vínculos con ese universo.

También has trabajado en televisión, en series como Cardo o Nails. ¿Qué te aporta cada formato?

Todo suma muchísimo. Cada director, cada guionista, cada personaje te construye. En Cardo, por ejemplo, hay un trabajo muy interesante de creación, y en Nails el código es más de comedia, que también es un reto. Estoy muy contenta con las experiencias que he tenido en televisión.

Tu faceta musical también es muy importante, especialmente con Limbo Cabaret. ¿Qué lugar ocupa en tu identidad artística?

Todo. Para mí está todo unido. Limbo Cabaret no es solo un espectáculo, es un proyecto musical con canciones propias. Acabamos de sacar un tema que se llama Biografía no autorizada. Es mi espacio de creación, donde puedo interpretar, cantar… al final todo es contar historias y transmitir emociones.

También has encarnado figuras muy vinculadas a Valencia, como Rosita Amores. ¿Qué te ha aportado esa experiencia?

Muchísimo. Tuve la suerte de compartir tiempo con ella durante la obra, y es una persona maravillosa. Tenemos contacto, nos mandamos audios… Le tengo un cariño enorme. Es alguien a quien admiro profundamente. Cuando alguien está donde está, es por algo.

Limbo Cabaret de Belén Riquelme
Limbo Cabaret de Belén Riquelme

A nivel personal, ¿qué te ha removido más de esta experiencia con Almodóvar?

Durante el rodaje estaba muy concentrada, trabajando al mil por cien. Pero al mismo tiempo estaba emocionadísima, con ganas de llorar. Era como conectar con un universo que sentía que ya estaba dentro de mí. Fue algo muy fuerte, muy emocional.

¿En qué momento creativo estás ahora y hacia dónde quieres ir?

Sigo creando, no he parado. Con Limbo Cabaret seguimos adelante, tenemos función en el Teatro Pavón de Madrid. Y a futuro… quiero más. Seguir contando historias, seguir emocionando.

Si pudieras hablar con la Belén que empezaba en Valencia, ¿qué le dirías?

Que confíe, que se relaje, que todo va bien. Y que siga creyendo, incluso más.