Cierra el único museo dedicado a Nino Bravo en Valencia: estos son los motivos

Descubre cuáles son los motivo del cierre del museo de Nino Bravo y cuál podría ser su nueva ubicación

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El vocalista valenciano Nino Bravo
El vocalista valenciano Nino Bravo

El único museo dedicado íntegramente a Nino Bravo en la Comunitat Valenciana ya es historia. Aielo de Malferit, localidad natal del artista y punto de referencia para miles de admiradores durante casi veinte años, se queda sin el espacio que preservaba la memoria de una de las voces más universales de la música en español. El cierre, confirmado por el Ayuntamiento, se produce después de que la familia del cantante haya decidido no renovar los contratos de cesión de los bienes, la marca y la imagen del artista.

La decisión ha causado un fuerte impacto tanto en el municipio como entre los seguidores de Nino Bravo, que veían en este museo un lugar de homenaje permanente. Inaugurado en 2006, el espacio alberga más de 500 piezas, entre material audiovisual, documentos, fotografías y objetos personales que recorrían la trayectoria vital y artística de Luis Manuel Ferri, fallecido trágicamente en 1973.

Según ha explicado la familia en un comunicado oficial, la retirada del legado no responde a una voluntad de confrontación con el consistorio, sino al convencimiento de que, tras más de dos décadas, ha llegado el momento de “abrir un nuevo ciclo” que permita desarrollar proyectos de mayor alcance y acordes con la dimensión cultural del artista. Los contratos, señalan, han llegado a su vencimiento natural y se ha optado por no prorrogarlos.

Los motivos: deficiencias en el mantenimiento

Más allá del comunicado, las declaraciones posteriores de las hijas del cantante han puesto el foco en los problemas que, según la familia, arrastraba el museo desde hace años. Denuncian deficiencias en el mantenimiento, un horario de apertura limitado, falta de personal especializado y, especialmente, una conservación inadecuada de piezas de gran valor histórico y sentimental.

Entre los episodios más graves citan el deterioro irreversible de cerca de 240 telegramas de condolencias recibidos tras la muerte de Nino Bravo, dañados por las condiciones ambientales del espacio, y la desaparición de un pantalón original que el artista lucía en la portada del disco Un beso y una flor. Según la familia, este extravío nunca fue aclarado ni compensado de forma satisfactoria.

La acumulación de estos problemas, explican, ha generado un profundo malestar, especialmente en la viuda del cantante, lo que ha llevado a los herederos a optar por recuperar el legado para custodiarlo directamente.

Abiertos a buscar alternativas: ¿dónde se ubicará ahora el museo?

El anuncio del cierre ha activado movimientos a nivel institucional. Generalitat, Diputación de Valencia y Ayuntamiento de València han mostrado su interés en encontrar una alternativa que permita mantener el legado de Nino Bravo en un espacio público, con una proyección más ambiciosa. Por ahora, las conversaciones son preliminares y no existe una solución concreta.

Desde el Ayuntamiento de Aielo de Malferit, el alcalde defiende la gestión municipal y recuerda las inversiones realizadas en el museo, así como el respaldo institucional al artista en los últimos años. Sin embargo, la polémica también ha llegado al ámbito político local, con acusaciones de dejadez y mala gestión por parte de la oposición.

Mientras tanto, el cierre del museo deja un vacío cultural y turístico en la localidad que vio nacer a Nino Bravo. Su legado, aseguran sus herederos, no desaparece, sino que entra en una nueva etapa cuyo destino final aún está por decidir.

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