Pocas veces el Palacio Real de Madrid concentra en un mismo salón tanta historia en tiempo presente. Este sábado 6 de junio, el president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, estuvo entre los asistentes a la recepción oficial que los Reyes de España, Felipe VI y doña Letizia, ofrecieron en honor de Su Santidad el Papa León XIV, con motivo de su primera visita apostólica a España desde que fue elegido Sumo Pontífice en mayo de 2025.
Una jornada histórica para España
Madrid vivió una jornada histórica con la llegada del Papa León XIV, en su primera visita a España desde que fue elegido en mayo de 2025. El Pontífice aterrizó en la capital española para iniciar un viaje con una agenda de carácter pastoral y social que lo llevará a visitar también Barcelona, Gran Canaria y Tenerife, desde donde partirá a Roma el próximo 12 de junio. Una gira de seis días que convierte a España en el primer destino europeo de un papa que, no por casualidad, tiene orígenes españoles por vía materna y pronunció su discurso en un perfecto español.
Los Reyes, sus hijas y el Papa entraron al Palacio Real por el Zaguán de Embajadores, como corresponde a la visita a un jefe de Estado. La Batería Real realizó la tradicional salva de 21 cañonazos, máxima distinción militar reservada a jefes de Estado, mientras se interpretaban los himnos nacionales de la Ciudad del Vaticano y del Reino de España. Un protocolo que no se había desplegado con un pontífice en España desde la visita de Juan Pablo II, y que subrayó el peso simbólico del momento.
El salón que reunió a España entera
En el Palacio Real también se encontraban otras autoridades, como el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, la presidenta del Congreso, Francina Armengol, y del Senado, Pedro Rollán. Junto a ellos, representantes de la sociedad civil, el cuerpo diplomático y los presidentes autonómicos, entre los que se contó el president valenciano Juanfran Pérez Llorca. Una imagen que difícilmente se repite: toda la arquitectura institucional del Estado reunida bajo el mismo techo para recibir a un solo hombre.
Ya el 18 de mayo de 2025, los Reyes Felipe VI y doña Letizia acudieron a la misa del inicio del pontificado del Papa León XIV en el Vaticano y, cuando tuvieron la oportunidad de saludarle, le expresaron un deseo: "Esperamos verle pronto en España". El 20 de marzo de 2026, Felipe VI y Letizia viajaron hasta el Vaticano para ser recibidos en audiencia oficial por León XIV. La visita de este sábado es, por tanto, la culminación de una relación que lleva más de un año construyéndose con gestos concretos.
Un discurso que no esquivó la realidad
Ante autoridades, representantes civiles y diplomáticos, el Papa León XIV pronunció su primer discurso oficial en España, un texto que no rehuyó los temas incómodos. León XIV pidió "huir de esos enfoques identitarios que parecen aclararlo todo, pero que pueblan el mundo de fantasmas y enemigos", y agradeció a España "su fidelidad al derecho internacional y al multilateralismo, que se traduce en un compromiso activo con la paz y la solidaridad entre los pueblos".
"Vengo entre ustedes para confirmar, alentar e inspirar una renovada fidelidad de los creyentes al Evangelio, así como una reconciliación y una cooperación más profundas entre las distintas fuerzas de esta Nación", apuntó el Papa después del saludo de Felipe VI.
Tras sus palabras, el Papa provocó una ovación y la Familia Real y todos los invitados se pusieron en pie. No es un detalle menor: en un momento en que las instituciones generan más escepticismo que adhesión, la capacidad de un discurso para arrancar una ovación unánime dice tanto del orador como del hambre de consenso que vive el país. La presencia de Pérez Llorca en ese instante no fue solo un acto de protocolo autonómico; fue también un testimonio de una España que, por unas horas, buscó hablar con una sola voz.
