Miquel Nadal, jurista, escritor y exdirector general de Cultura de la Comunitat Valenciana, ha sido elegido nuevo director de la Institució Alfons el Magnànim, la editorial de la Diputació de València. Nadal se impuso entre la terna de candidatos que aspiraban al cargo gracias a una trayectoria que mezcla, de forma poco habitual, el rigor del funcionario de carrera con la sensibilidad del autor literario. Tomará posesión próximamente.
Una institución con más de setenta años de historia
No es cualquier editorial. La Institució Alfons el Magnànim es un organismo cultural creado en 1948 por la Diputació Provincial de València. Más de setenta años avalan su trayectoria, con un fondo editorial de más de 1.400 libros y revistas. Sus objetivos principales son estudiar, promover la investigación y difundir el trabajo científico y la cultura de las humanidades, con especial incidencia en aquellas cuestiones que afectan a la sociedad valenciana. Llevar su timón implica, por tanto, una responsabilidad que va más allá de lo meramente administrativo: es custodiar parte de la memoria cultural de un territorio.
La institución llega a este nombramiento tras un período de cierta inestabilidad en su dirección. El anterior director, Josep Enric Estrela, había presentado su dimisión por motivos personales, dejando la editorial pública sin dirección. En ese contexto, la Diputació convocó un proceso de selección en el que Nadal fue el candidato elegido.
El perfil del nuevo director: derecho, cultura y literatura
Nacido en Valencia en 1962, Miquel Nadal se licenció en Derecho Público por la Universitat de València en 1985 y fue profesor asociado del Departamento de Derecho Constitucional, Ciencia Política y de la Administración entre 1993 y 2002. Funcionario de carrera desde 1987, ha acumulado décadas de experiencia en la gestión pública con una lista de cargos que abarcan prácticamente todos los ámbitos de la administración autonómica valenciana: jefe de área de Planificación y Estudios de Presidencia de la Generalitat, jefe del Gabinete Técnico de la Conselleria de Justicia, letrado del Consell Jurídic Consultiu o subdirector general de Innovación y Modernización de la Administración Pública, entre otros. Su cargo más reciente fue el de director general de Cultura, que desempeñó entre julio de 2024 y abril de 2026.
Pero Nadal no es solo un gestor. En paralelo a su carrera institucional, ha cultivado una obra literaria propia en valenciano durante los últimos quince años. Entre sus publicaciones destacan El crim de Benitzaina, ganadora del premio Xàbia Negra 2018; Càndid, premio Lletraferit 2021; y la traducción al valenciano de El Princepet, el clásico de Antoine de Saint-Exupéry. No es frecuente que quien dirige una editorial pública sea también autor publicado. Esa doble condición —la del funcionario que conoce la maquinaria y la del escritor que sabe lo que cuesta llenar una página— podría ser precisamente su mayor activo.
Un plan que empieza por escuchar
"Escuchar antes que hacer; hablar con el presidente, el diputado de Cultura y los trabajadores de la institución para respetar el sentido institucional de la entidad y aprovechar su capital humano" - Miquel Nadal, nuevo director de la Institució Alfons el Magnànim
La declaración de intenciones de Nadal es tan poco habitual como reveladora. En lugar de llegar con un programa de ruptura bajo el brazo, el nuevo director apuesta por la escucha activa como primer paso. Admite que tiene muchas ideas, pero las antepone a la prudencia. Quiere conocer la casa antes de mover los muebles.
En cuanto al modelo editorial, Nadal apuesta por "la calidad del producto, que debe valorarse con el tiempo, y la vocación de servicio, sin olvidar la proximidad con los municipios". Una orientación que conecta con la vocación territorial de una institución que, desde su fundación, ha tenido como misión servir a la cultura de toda la provincia, no solo a la capital.
Más allá de la continuidad, Nadal no descarta impulsar las colecciones existentes ni introducir alguna sorpresa en los Premis València y Premis València Nova, los galardones literarios que la institución convoca anualmente en las categorías de narrativa, poesía y ensayo en valenciano y castellano. Estos premios son conocidos también como premios Magnànim por ser convocados por la Institució. Son, junto al catálogo editorial, la principal ventana de proyección pública de la entidad.
Discreción como filosofía de dirección
Quizás lo más llamativo de las primeras palabras de Nadal al frente del Magnànim sea su apuesta por la invisibilidad como método. "Pasar desapercibido como director, pues el protagonismo debe ser para los autores, las obras y la propia Diputación", ha señalado. En un mundo en el que la comunicación institucional tiende a personalizar y visibilizar a quienes mandan, esa filosofía resulta, cuanto menos, refrescante.
Nadal llega a la institución con lo que él mismo describe como "una ilusión enorme", consciente de "la tremenda responsabilidad y el privilegio que supone dirigir una institución editorial y cultural de referencia". Su objetivo declarado es "contribuir a la fortaleza del sector editorial valenciano", una misión que adquiere especial relevancia en un ecosistema donde las editoriales públicas como el Magnànim funcionan como contrapeso frente a la concentración del mercado privado. Con más de siete décadas de historia a sus espaldas y un catálogo que supera los 1.400 títulos, la institución tiene mucho que conservar y, según apunta su nuevo director, también algo que sorprender.


