Más de cien vecinos de Ontinyent visitan la Diputació de València y descubren una institución que muchos desconocían por dentro

Más de cien residentes de Ontinyent recorrieron los históricos palacios de la Diputació de València dentro del programa 'Açò és la Dipu', impulsado por el área de Bienestar Social.

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1 Aco es la dipu Ontinyent foto Abulaila   7
1 Aco es la dipu Ontinyent foto Abulaila 7

¿Cuántas personas saben realmente qué hace la Diputación por sus municipios, qué edificios gestiona o qué museos financia? La pregunta no es retórica: para muchos ciudadanos, la institución provincial es, en palabras de quienes la gestionan, la gran desconocida de la administración pública. Este martes, más de cien vecinos y vecinas de Ontinyent pusieron remedio a esa distancia y se convirtieron en protagonistas de una jornada pensada precisamente para cambiar esa percepción.

Un programa para acercar la institución a la ciudadanía

La Diputació de València los recibió en el marco del programa 'Açò és la Dipu', una iniciativa impulsada por el área de Bienestar Social que dirige la diputada Imma González. El programa permite a ayuntamientos, asociaciones de mujeres y colectivos de mayores o jubilados de cualquier municipio de la provincia solicitar visitas guiadas para dar a conocer el patrimonio histórico y cultural de la Diputación Provincial de Valencia, con el fin de fomentar las relaciones interpersonales y el ocio activo. No es, por tanto, una visita institucional al uso: es una jornada completa, con recorrido histórico, paradas culturales y un toque de convivencia al final del día.

La previsión para este año es que más de un centenar de municipios participen en 'Açò és la Dipu', un programa que cuenta en 2026 con una inversión de más de 280.000 euros. Una cifra que refleja el alcance real de una iniciativa que, edición tras edición, sigue conectando a los valencianos con los edificios y museos que, en teoría, ya les pertenecen.

Palacios, salón de plenos y un patrimonio para todos

El grupo de Ontinyent recorrió las instalaciones de los históricos palacios de la Batlia y els Scala, dos joyas arquitectónicas enclavadas en la plaza de Manises de Valencia. Los participantes tuvieron la oportunidad de conocer la historia y el funcionamiento de la Diputación como institución, y la visita al salón de plenos fue uno de los momentos más ilustrativos, donde se explicaron las responsabilidades que desde esos escaños desempeñan los representantes políticos en una administración que hace mucho por los pueblos, especialmente por los más pequeños.

Históricamente, los palacios y los grandes edificios administrativos han permanecido cerrados a la mirada de la ciudadanía. Para muchos vecinos y vecinas de las comarcas valencianas, la Diputación era una entidad que gestionaba fondos y caminos, pero de la que se desconocía su historia y su riqueza arquitectónica. Iniciativas como esta intentan romper esa brecha.

La vicepresidenta primera y diputada por la comarca de la Vall d'Albaida, Natàlia Enguix, ejerció de anfitriona de la jornada, acompañada por el alcalde de Ontinyent, Jorge Rodríguez, y la diputada de Bienestar Social, Imma González.

"Es un lujo y un placer recibir a la gente de Ontinyent y de la Vall y explicarles el trabajo que hacemos para mejorar el bienestar de las personas, mostrándoles un patrimonio que, en definitiva, pertenece a todos los valencianos y valencianas." - Natàlia Enguix, vicepresidenta primera de la Diputació de València

"Estos programas permiten conectar directamente a la ciudadanía con las instituciones." - Jorge Rodríguez, alcalde de Ontinyent

De los palacios a la prehistoria: la cultura como cierre de jornada

Tras la visita institucional a la sede central de la corporación, el grupo continuó su itinerario cultural hasta el Centre Cultural La Beneficència. Allí, la jornada incluyó una visita a los museos que alberga el espacio: el Museu Valencià d'Etnologia, L'ETNO, y el Museu de Prehistòria de València. Dos instituciones de referencia que, juntas, ofrecen un recorrido desde las raíces más profundas de la civilización valenciana hasta las tradiciones y formas de vida que han dado forma a su identidad colectiva.

El recorrido culminó con una comida de hermandad, concebida como un espacio de convivencia y relación entre los participantes. Un detalle aparentemente menor, pero que dice mucho de la filosofía del programa: no se trata solo de enseñar edificios, sino de generar comunidad. Porque las visitas guiadas, además de dar a conocer enclaves históricos y culturales, se plantean como una herramienta para promover el envejecimiento activo y la vida comunitaria. Y eso, en un contexto de creciente desafección hacia lo institucional, no es poca cosa.