La Diputación de Valencia salva 45 joyas históricas con 16,2 millones: castillos, ermitas y palacios que llevaban años olvidados

La Diputació amplía en 5 millones su Plan de Patrimonio para financiar los 15 proyectos excluidos por falta de presupuesto, hasta sumar 45 municipios.

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Patrimonio de la Diputación.
Patrimonio de la Diputación.

Ocho años de silencio. Ese es el tiempo que estuvo paralizado el Plan de Recuperación del Patrimonio de la Diputació de València, mientras torres, ermitas y palacios de los municipios de la provincia acumulaban deterioro sin que llegara una sola ayuda institucional para frenarla. Ahora, la corporación provincial no solo ha rescatado el programa, sino que acaba de ampliarlo con cinco millones de euros adicionales para que ningún proyecto se quede fuera. La inversión total alcanzará los 16,2 millones de euros y cubrirá las propuestas de 45 ayuntamientos.

Una promesa cumplida en tiempo récord

Todo comenzó a finales de abril, cuando la Diputación aprobó los primeros 30 proyectos con una partida inicial de 11,3 millones de euros. Aquella primera tanda abarcaba municipios de 13 comarcas con el objetivo de rehabilitar edificios históricos y frenar su deterioro. Sin embargo, la respuesta de los ayuntamientos había superado con creces lo esperado: 15 solicitudes más, técnicamente valoradas y viables, habían quedado fuera únicamente por una cuestión de techo presupuestario. El presidente de la Diputación, Vicent Mompó, anunció ese mismo día que se ampliaría el crédito. Y lo ha cumplido.

"Dijimos en abril que destinaríamos más crédito para hacer frente a todas las obras propuestas y lo hemos cumplido" - Vicent Mompó, presidente de la Diputació de València

La modificación de crédito que hace posible esta ampliación se llevará al pleno de junio del próximo martes, según ha confirmado la vicepresidenta y responsable del área de Cooperación, Natàlia Enguix. El plan financia el 100% de las actuaciones y adelanta el 75% de la ayuda en el momento de la adjudicación para facilitar el inicio inmediato de las obras, un mecanismo pensado especialmente para que los pequeños municipios no tengan que asumir por adelantado costes que escapan a sus posibilidades. El plazo de ejecución finaliza el 30 de septiembre de 2028.

No es solo restaurar fachadas: es identidad y economía

Mompó ha insistido en que este plan "no es chapa y pintura", y la expresión no es baladí. "Invertir en patrimonio no es mirar al pasado, es generar turismo, crear empleo y dar motivos para que la gente se quede a vivir en nuestros pueblos" , ha señalado el presidente. La vicepresidenta Enguix, por su parte, ha enmarcado esta inversión en la lucha contra el despoblamiento, al considerar que recuperar estos elementos patrimoniales permite a los municipios "sumar nuevos atractivos y generar tanto actividad como futuro".

"Este plan, que hemos rescatado después de ocho años, nunca debió abandonarse, como demuestra el interés que ha despertado en los municipios" - Natàlia Enguix, vicepresidenta de la Diputació de València

No es retórica vacía. El arquitecto Tirso Ávila, especialista en intervención patrimonial, ha asegurado que el plan de subvenciones de la Diputación "supone la recuperación de una tradición importante de apoyo al patrimonio inmueble de la provincia". Y añade un argumento que conoce bien desde el terreno: otras líneas de ayuda de diferentes administraciones "muchas veces responden a criterios estrictamente técnicos que dejan fuera a pequeños municipios, que no siempre tienen la capacidad para desarrollar proyectos complejos". El programa busca precisamente "hacer justicia territorial ayudando a los municipios más pequeños, que son los que más dificultades tienen para afrontar este tipo de intervenciones".

Los 15 nuevos proyectos: de un castillo en Bétera a una chimenea industrial en l'Alcúdia

La ampliación de cinco millones permitirá financiar actuaciones por un valor global de 4.800.000 euros repartidos entre 15 municipios. La diversidad de los proyectos es, en sí misma, un retrato de la riqueza patrimonial de la provincia. Desde intervenciones de gran calado estructural hasta recuperaciones de elementos singulares que de otro modo habrían seguido deteriorándose en silencio.

  • Torres de Tapia, Castillo de Bétera: mejora de cubiertas y estructura (735.000 euros)
  • Castellet de Bernabé, Llíria: reposición del acceso y restauración del yacimiento arqueológico (500.000 euros)
  • 'La Posada', Tuéjar: consolidación estructural (485.000 euros)
  • Iglesia de Santiago de Benicalaf, Benavites: consolidación y accesibilidad (435.000 euros)
  • Molino del Passiego, Sueca: tercera fase de restauración (400.000 euros)
  • Antiguo mercado municipal, Burjassot: rehabilitación como espacio polivalente (370.000 euros)
  • Horno de Alfauir: rehabilitación (340.000 euros)
  • Pozo de la Nieve, Yátova: restauración (300.000 euros)
  • Casa de la Cultura, Rafelbunyol: restauración de fachadas (280.000 euros)
  • Casa Bou, Rocafort: intervención en cubierta (246.000 euros)
  • Ermita de Sant Cristòfol, l'Olleria: recuperación estructural y consolidación (182.000 euros)
  • Torre del Homenaje del Castillo de Buñol: consolidación (175.000 euros)
  • Plaza de Toros, Chelva: nueva fase de restauración (155.000 euros)
  • Capilla Mare de Déu de la Font, Villalonga: mejoras en cubierta y pavimentos (110.000 euros)
  • Chimenea industrial de Batán, l'Alcúdia de Crespins: restauración (75.000 euros)

Lo que ya está en marcha: palacios, monasterios y murallas

Entre los proyectos financiados con la partida inicial destacan la rehabilitación del Palacio de los Bellvis de Benissuera (950.000 euros), la recuperación de las murallas que unen las torres del castillo de Castielfabib (512.000 euros), la rehabilitación de la Torre del Virrey de L'Eliana (623.000 euros), la consolidación del Palacio de los Condes Orbe y Piniés de Quartell (500.000 euros) y las intervenciones en el Real Monasterio de Santa Clara de Xàtiva y el Palacio de la Señoría de Alfara del Patriarca, ambas con una aportación de un millón de euros. Son obras que, sumadas a los nuevos proyectos, dibujan un mapa de la memoria colectiva de toda la provincia.

Hay algo revelador en el hecho de que la demanda haya desbordado la previsión inicial. La Diputación ha defendido que esta iniciativa supone retomar una línea de apoyo al patrimonio que llevaba años paralizada, y la avalancha de solicitudes de los ayuntamientos confirma que la necesidad era real y urgente. Cuarenta y cinco municipios que ahora saben que sus torres, capillas y mercados históricos no tendrán que esperar otros ocho años para ser atendidos.