Cuando un ayuntamiento sufre un ciberataque, el daño no es solo tecnológico: pueden desaparecer años de datos de contribuyentes, expedientes administrativos o registros de servicios sociales. Es, en la práctica, como si un incendio arrasara el archivo municipal. Con ese riesgo cada vez más presente, la Diputació de València ha conseguido que 199 de sus municipios de menos de 20.000 habitantes protejan ya su información digital a través de DivalCloud, su plataforma provincial de copias de seguridad en la nube, que cumple dos años desde su puesta en marcha con una implantación del 84% entre los consistorios a los que va dirigida.
Un escudo digital para los municipios más pequeños
La iniciativa nació como respuesta directa a una realidad que se ha vuelto inquietante para las administraciones públicas españolas. En marzo de 2025, decenas de ayuntamientos, diputaciones y organismos públicos españoles vieron caer sus páginas web tras una oleada coordinada de ataques de denegación de servicio. En abril, el Ayuntamiento de Badajoz sufrió un ataque de ransomware atribuido al grupo LockBit que dejó inoperativos todos sus sistemas informáticos. El Balance de Ciberseguridad 2024 del Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE) confirma una tendencia al alza en toda clase de ciberdelitos, con un total de 97.348 incidentes gestionados, un 16,6% más que el año anterior. Los municipios rurales y de pequeño tamaño son especialmente vulnerables: carecen de departamentos de informática propios y, en muchos casos, de presupuesto suficiente para invertir en ciberseguridad.
Es precisamente esa brecha la que DivalCloud trata de cerrar. El servicio proporciona a cada ayuntamiento adherido una copia de seguridad de sus datos almacenada en una nube externa y segura, respaldada por soporte técnico especializado y planes de recuperación adaptados a las necesidades de cada municipio. En total, la plataforma ya almacena más de 550 terabytes de información municipal, una cantidad equivalente a cientos de millones de documentos digitales.
"Esta plataforma es un ejemplo de cómo la Diputación pone la tecnología al servicio de los municipios más pequeños, para que puedan disponer de las mismas garantías de seguridad y protección de la información que cualquier gran administración" - Juan Ramón Adsuara, diputado de Administración Electrónica de la Diputació de València
Coste cero para los ayuntamientos
Uno de los aspectos más destacados del proyecto es su modelo de financiación: la Diputació de València asume el 100% del coste, sin que los consistorios deban hacer frente a ningún gasto. La única condición es formalizarlo con una adhesión al proyecto, que tiene una duración de cuatro años. Para muchos de estos pueblos, donde el presupuesto municipal a veces no alcanza para cubrir ni los servicios más básicos, esta gratuidad no es un detalle menor: es la diferencia entre tener o no tener protección digital.
Además del almacenamiento en la nube, la Diputación pone a disposición de los municipios una oficina técnica especializada que acompaña en el proceso de implantación, supervisa la realización de las copias diariamente, gestiona la restauración de los datos en caso necesario y actúa ante posibles incidencias. Un servicio completo que, de otra forma, resultaría inalcanzable para la inmensa mayoría de estos ayuntamientos.
Reconocimiento nacional y cumplimiento normativo
El impacto de DivalCloud no ha pasado desapercibido fuera de la provincia. La Diputació de València recibió el año pasado un premio durante la XVII edición de los Premios @aslan 2025 de Digitalización en las Administraciones Públicas, en la categoría de ciberseguridad en ayuntamientos. Se trata de un galardón de alcance nacional, otorgado por la Asociación @Aslan, que reconoce las iniciativas más innovadoras de transformación digital en el sector público.
La plataforma también contribuye al cumplimiento del Esquema Nacional de Seguridad (ENS), el marco normativo que regula las condiciones de seguridad en el tratamiento de la información por parte de las administraciones públicas españolas. La centralización del almacenamiento facilita además la aplicación de buenas prácticas en materia de ciberseguridad y reduce la dispersión de datos entre diferentes sistemas locales, un problema frecuente en organizaciones con infraestructuras tecnológicas limitadas.
En un contexto en el que España vivió en 2025 uno de los años más intensos en materia de ciberseguridad, con ciberataques confirmados contra administraciones públicas que provocaron caídas de servicios, filtraciones masivas de datos personales y episodios de ransomware con impacto directo en la ciudadanía , el modelo de DivalCloud apunta a algo más que una solución técnica: es una apuesta por la igualdad entre territorios. Que un pequeño municipio de la Comunitat Valenciana tenga el mismo nivel de protección digital que una gran ciudad ya no es una aspiración, sino una realidad que lleva dos años funcionando.


