Mantener abierto un bar de pueblo, encontrar inquilinos para una casa vacía o ayudar a un joven a hacerse cargo del negocio familiar puede parecer algo menor. Pero para muchos municipios rurales de la provincia de Valencia, ese tipo de gestos son, en realidad, la diferencia entre sobrevivir y vaciarse. Con ese espíritu, la Diputació de València ha lanzado una nueva convocatoria de ayudas dotada con 450.000 euros destinados a financiar proyectos de desarrollo socioeconómico y demográfico en ayuntamientos y mancomunidades de la provincia.
Hasta 30.000 euros por proyecto para dinamizar los pueblos
La convocatoria, impulsada desde el área de Desarrollo Territorial Sostenible que dirige el diputado Avelino Mascarell, permitirá financiar actuaciones que se ejecuten entre el 1 de septiembre de 2026 y el 31 de agosto de 2027. Cada entidad podrá recibir un máximo de 30.000 euros por actividad, y el importe será prepagable, lo que significa que los ayuntamientos y mancomunidades recibirán el dinero por adelantado para facilitar la puesta en marcha de los proyectos. Un detalle nada menor para entidades locales que habitualmente trabajan con presupuestos muy ajustados.
El contexto no podría ser más urgente. Alrededor de una cuarta parte de los municipios de la Comunitat Valenciana pierden población de manera continua desde hace décadas. Los municipios en riesgo de despoblamiento en la región ascienden a un total de 178, repartidos entre las tres provincias valencianas. Frente a ese goteo demográfico, la Diputació apuesta por medidas concretas y territorizadas, alejadas de los grandes planes genéricos que históricamente han tenido poco impacto en la vida cotidiana de estas comunidades.
"Estas ayudas permiten que los municipios aborden problemas reales como el acceso a la vivienda, el envejecimiento, la falta de relevo en negocios locales o la necesidad de reforzar los servicios y la actividad económica en nuestros pueblos" - Avelino Mascarell, diputado responsable del área de Desarrollo Territorial Sostenible de la Diputació de València
Cinco líneas de ayuda con territorios concretos en el punto de mira
La convocatoria se articula en cinco líneas de actuación adaptadas a la realidad de cada territorio. La primera está reservada para aquellos municipios donde la Diputació ya ha elaborado Planes de Dinamización Socioeconómica: el Rincón de Ademuz, el área de influencia de la central de Cofrentes y los municipios integrados en la Mancomunidad de la Hoya de Buñol-Chiva. En estos casos, los proyectos ya fueron priorizados y presupuestados mediante procesos participativos con ayuntamientos, mancomunidades, Grupos de Acción Local y representantes del tejido social y empresarial. Aquí, la Diputació puede financiar el 100% del coste de la actuación, hasta los 30.000 euros.
Entre los proyectos elegibles se encuentran iniciativas para fomentar el alquiler de viviendas no vacacionales, promover la agricultura local, facilitar el relevo generacional en la hostelería y el comercio, desarrollar programas de acogida a nuevos residentes, profesionalizar el sector de los cuidados a personas mayores o recuperar fincas abandonadas. Una batería de medidas que apunta directamente a los síntomas más visibles del declive rural.
La segunda línea permite a las mancomunidades que aún no disponen de estos planes elaborarlos, con una cobertura de hasta el 100% del coste y un máximo de 18.000 euros. Las líneas tercera y cuarta, en cambio, están dirigidas a proyectos de dinamización en territorios sin planificación previa: la financiación alcanza el 60% del coste, porcentaje que sube hasta el 75% cuando los proyectos se desarrollan en zonas rurales y en riesgo de despoblación.
La quinta y última línea apunta a la modernización de las agencias de desarrollo local, facilitando la incorporación de herramientas digitales como aplicaciones para elaborar planes de viabilidad empresarial, gestionar ofertas y demandas de empleo o conectar a emprendedores con titulares de negocios en traspaso. Esta línea tiene un límite de 2.500 euros por entidad, pero su impacto potencial es significativo: poner en contacto a quien quiere emprender con quien quiere cerrar puede ser exactamente lo que necesita un negocio para no desaparecer.
Una estrategia que escucha al territorio
Es importante aclarar que esta convocatoria está orientada exclusivamente a gastos corrientes. Las inversiones en infraestructuras tienen otros cauces dentro de la Diputació, como el Pla Obert d'Inversions. Esto permite que las ayudas se centren en lo que con frecuencia resulta más difícil de financiar: el funcionamiento, la gestión y los proyectos vivos que mantienen activa la economía local.
"La lucha contra la despoblación no se puede abordar con medidas genéricas, sino escuchando a cada territorio y apoyando proyectos útiles, viables y conectados con sus necesidades" - Avelino Mascarell, diputado responsable del área de Desarrollo Territorial Sostenible de la Diputació de València
Esta nueva convocatoria se suma a otra línea de ayudas recientemente cerrada dirigida a entidades sin ánimo de lucro, que recibió cerca de una treintena de solicitudes. El conjunto de ambas iniciativas refleja una estrategia más amplia de la institución provincial para acompañar a los municipios en su transformación. El objetivo no es solo frenar la despoblación, sino también revertir las marcadas diferencias que encuentran los municipios con menos población, mejorar la calidad de vida de sus habitantes, garantizar los servicios básicos y desarrollar un crecimiento sostenible de la economía y el empleo en el territorio. Porque cuando un pueblo consigue que una familia se quede, que un negocio no cierre o que un joven encuentre trabajo cerca de casa, no solo gana ese pueblo: gana también el conjunto del territorio.


