Una de las carreteras más transitadas del sur metropolitano de Valencia va a cambiar de cara. La Diputació de València ha puesto en marcha la licitación de las obras de ampliación y mejora de la seguridad de la CV-401, la vía que une Alfafar con El Saler atravesando el término municipal de Sedaví, en el tramo comprendido entre las dos glorietas próximas a la conexión con la autovía V-31. La inversión asciende a 1,4 millones de euros y el plazo previsto de ejecución es de cinco meses.
Una vía con los pies en el barro
La CV-401, popularmente conocida como la carretera de Alfafar a El Saler, pertenece a la red de la Diputación de Valencia y, técnicamente, arranca en Sedaví, donde conecta con la autovía V-31. Aunque pueda parecer una vía secundaria, los números desmienten esa percepción: soporta una intensidad de 10.000 vehículos diarios, una cifra que la convierte en una arteria clave para los municipios del sur de l'Horta. El problema es que su estado no ha acompañado a esa demanda: firme deteriorado, accesos directos a parcelas y caminos sin ordenar, y una plataforma de apenas seis metros de ancho que resulta claramente insuficiente para el volumen de tráfico que la recorre a diario.
El proyecto que ahora se licita actúa sobre un tramo de unos 400 metros y plantea una transformación integral. La calzada pasará de seis a ocho metros de ancho, con dos carriles de circulación y arcenes, y se reordenará el trazado para eliminar los accesos directos dispersos que hoy representan un riesgo constante para conductores y peatones. No es solo una obra de asfaltado: es una intervención que redefine cómo funciona ese tramo.
Pedales y paneles solares en mitad del campo
El proyecto va más allá del coche. Junto a la ampliación de la calzada, se construirá un carril ciclopeatonal de tres metros de ancho que discurrirá paralelo a la CV-401 conectando las dos glorietas del tramo y enlazando con el anillo verde metropolitano de Valencia, la red de itinerarios de movilidad sostenible que vertebra el área urbana. Lo llamativo, y lo que distingue a este proyecto de una reforma convencional, es que el carril estará físicamente separado de la carretera mediante una barrera de protección —no una simple línea pintada en el suelo— y contará con iluminación LED alimentada por energía solar en uno de los puntos singulares del recorrido. Una apuesta por la eficiencia energética en un entorno donde el tendido eléctrico convencional no siempre resulta viable.
"Con este proyecto humanizamos esta vía y conseguimos un doble objetivo: mejorar la seguridad y fomentar una movilidad más respetuosa con el medio ambiente" - Reme Mazzolari, responsable de Carreteras de la Diputació de València
Cinco meses de obras sin cortar la carretera
Uno de los aspectos más relevantes para los vecinos de la zona es cómo se gestionará la circulación durante los trabajos. La Diputació ha previsto mantener abierta la CV-401 en ambos sentidos durante toda la ejecución de las obras, aunque el tráfico podrá ser regulado de forma provisional mediante semáforos en los momentos de mayor interferencia. Además, se garantizará el acceso a todas las propiedades colindantes y a los caminos existentes, con el objetivo de minimizar las afecciones a los residentes y a los negocios del entorno.
Para Reme Mazzolari, responsable de Carreteras de la institución provincial, la actuación "supone un paso más para conseguir una red viaria provincial adaptada a los distintos modos de movilidad". Una declaración que encaja en una tendencia más amplia: la presión creciente sobre las administraciones para que las infraestructuras viarias dejen de diseñarse exclusivamente en función del vehículo privado y empiecen a contemplar también a quienes se desplazan a pie o en bicicleta.
En una zona como la que rodea la CV-401, con el Parque Natural de la Albufera a escasa distancia y una demanda turística y recreativa que crece cada temporada estival, dotar a esta carretera de un itinerario ciclopeatonal seguro y bien iluminado no es un capricho: es una respuesta práctica a una realidad que llevaba años reclamando atención. Que la inversión llegue ahora, con 1,4 millones de euros y un plazo de cinco meses, convierte este proyecto en una de las intervenciones más completas que ha visto este corredor en mucho tiempo.

