Paterna endurece el control sobre los patinetes eléctricos: 50 vehículos inmovilizados y 80 denuncias en solo dos meses

La Policía Local de Paterna intensifica los controles sobre patinetes eléctricos con 50 inmovilizaciones y 80 denuncias en junio y julio.

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Control de patinetes en Paterna
Control de patinetes en Paterna
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El verano ha traído en Paterna algo más que calor: también una campaña de control sin precedentes sobre los patinetes eléctricos que circulan por sus calles. En solo dos meses, junio y julio, la Policía Local ha inmovilizado cerca de 50 vehículos de movilidad personal (VMP) y ha tramitado alrededor de 80 denuncias por incumplimientos de la normativa vigente. Una cifra que, lejos de ser anecdótica, refleja la dimensión real de un problema que comparten la mayoría de ciudades españolas.

De la advertencia a la sanción: el fin de la etapa pedagógica

Durante años, la Policía Local de Paterna apostó por la información antes que por la multa. Campañas en la vía pública, charlas en centros educativos, recordatorios sobre las obligaciones legales... Un trabajo de base que ahora da paso a una fase más exigente: la del control efectivo. Los agentes están actuando, de forma específica, contra los patinetes que circulan sin certificado de circulación, sin la etiqueta identificativa obligatoria o sin el seguro requerido por ley. Tres requisitos que, sobre el papel, son de obligado cumplimiento, pero que en la práctica muchos usuarios siguen ignorando.

Lo que hace especialmente llamativa esta campaña es el enfoque con el que se están ejecutando las inmovilizaciones: los propietarios no asumen los costes de grúa ni de depósito del vehículo, siempre que regularicen su situación administrativa. Un guiño a la buena fe del ciudadano que, sin embargo, no exime de la denuncia correspondiente.

"Nuestro objetivo es garantizar la seguridad de todos los usuarios de la vía pública y favorecer una convivencia responsable entre peatones, ciclistas, conductores y usuarios de vehículos de movilidad personal." - Nuria Campos, Teniente Alcalde de Interior del Ayuntamiento de Paterna

Campos también subrayó que el municipio ha desarrollado "una importante labor pedagógica e informativa" antes de iniciar esta fase de control más exhaustiva, apostando por una movilidad sostenible fundamentada en el cumplimiento de las normas y el respeto a la seguridad vial.

Un municipio que se adelantó a la ley

Paterna no llegó tarde a este debate. Ya en 2021, el Ayuntamiento modificó su Ordenanza Municipal de Tráfico para adaptarla al uso de los VMP, convirtiéndose en uno de los primeros municipios en dar ese paso. Entre las medidas que incorporó entonces figuraban la obligatoriedad del casco y del chaleco reflectante, así como la prohibición expresa de que los menores de 15 años conduzcan estos vehículos. Medidas que, en aquel momento, resultaban casi pioneras y que hoy se están generalizando en toda España.

El contexto nacional da aún más relevancia a esta iniciativa local. La Federación Española de Vehículos de Movilidad Personal ya informaba en 2024 de que la cifra de patinetes eléctricos en el país ascendía a cinco millones. Un parque ingente que circula a diario por calles, carriles bici y, con demasiada frecuencia, por aceras donde no debería estar. Todos los patinetes comercializados desde enero de 2024 deben estar certificados por la DGT y cumplir con las características técnicas recogidas en el Manual de características de los VMP. Sin embargo, la brecha entre la norma escrita y su aplicación real sigue siendo considerable.

Una ciudad que amplía su red de movilidad sostenible

Más allá de la labor sancionadora, Paterna ha continuado apostando por una infraestructura que haga posible una convivencia ordenada entre los distintos modos de transporte. El municipio ha habilitado carriles de uso compartido entre bicicletas y vehículos de movilidad personal, tanto en el casco urbano como en su entorno, con el objetivo de reducir los conflictos entre usuarios y facilitar desplazamientos más seguros.

No es un detalle menor: la velocidad máxima permitida para estos vehículos es de 25 km/h, aunque puede ser inferior en carriles bici o calles peatonales según cada municipio, y está prohibido circular con ellos por aceras, autopistas, autovías, travesías interurbanas y túneles urbanos no habilitados. Disponer de carriles específicos no es solo una cuestión de comodidad, sino de seguridad para todos.

Además, la ordenanza local ya recogía buena parte de las medidas que contempla la modificación del Reglamento General de Circulación cuya entrada en vigor está prevista para octubre. Paterna, en definitiva, no espera a que la ley estatal la obligue: lleva años moviéndose por delante. Y ahora, con 50 vehículos inmovilizados como argumento, la ciudad envía un mensaje claro a quienes aún creen que las normas del asfalto no van con ellos.