La Canyada echa a andar sus fiestas patronales con el pregón de los porteadores del Cristo y una cabalgata que tomó las calles

La Canyada arranca sus fiestas en honor al Santísimo Cristo de la Fe con pregón, cabalgata y una agenda cargada hasta el 6 de septiembre

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La Plaza Puerta del Sol, el epicentro de la fiesta
La Plaza Puerta del Sol, el epicentro de la fiesta
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La Plaza Puerta del Sol de La Canyada volvió a convertirse en el corazón de la fiesta. El barrio del municipio valenciano de Paterna echó a andar este miércoles sus fiestas patronales en honor al Santísimo Cristo de la Fe con el acto más esperado del calendario: el pregón. Una noche que, como cada año, marcó el punto de no retorno entre el verano y la celebración colectiva.

Los porteadores toman la palabra

Lo más llamativo de esta edición fue quién sostuvo el micrófono. El pregón corrió a cargo de los propios porteadores del Santísimo Cristo de la Fe, los encargados de cargar sobre sus hombros la imagen durante los traslados y la procesión. Un gesto que no es menor: entregar la voz de la fiesta a quienes la sostienen literalmente cada año supone un reconocimiento explícito a quienes mantienen viva la tradición desde la cercanía y el esfuerzo físico.

La Canyada celebra sus fiestas patronales con una programación que reúne actos religiosos, actividades infantiles, música, gastronomía y pólvora. Un equilibrio que, edición tras edición, consigue que vecinos de todas las edades encuentren su lugar en el programa.

Cabalgata, reina y autoridades en la calle

Tras el pregón, las calles tomaron color. La Cabalgata llenó de animación el recorrido con la participación de la Reina de las Fiestas de Paterna, Elena Pla, junto a su Corte de Honor, congregando a numerosos vecinos y vecinas que se sumaron a este arranque festivo. No faltaron tampoco los representantes institucionales: el alcalde de Paterna, Juan Antonio Sagredo, junto a concejales del equipo de gobierno y miembros de la corporación municipal, compartieron con la ciudadanía este arranque en la Plaza Puerta del Sol.

Que el alcalde y su equipo bajen a la plaza no es un detalle protocolario sin más. En unas fiestas de barrio, la presencia institucional dice mucho sobre el vínculo que el Ayuntamiento mantiene con las celebraciones de cada núcleo del municipio. El calendario festivo ha sido organizado por los Clavarios del Santísimo Cristo de la Fe de La Canyada en colaboración con el Ayuntamiento de Paterna.

Tres días de agenda: fe, música y pólvora

La plaza Puerta del Sol, la plaza del Sol y la iglesia serán algunos de los principales escenarios de unas jornadas pensadas para todos los públicos. El viernes 4 de septiembre arranca con una misa a las 19:00 horas y el segundo traslado del Santísimo Cristo de la Fe media hora después. A partir de las 19:30, espectáculo infantil en la Plaza Puerta del Sol patrocinado por el Ayuntamiento; y a las 23:00, macrodiscomóvil con el DJ DMR.

El sábado 5 repite esquema con el tercer traslado del Cristo a las 19:00 horas, animación infantil a las 19:30 y, a las 21:00, el concierto de la Agrupación Musical de La Canyada. La noche cerrará a las 23:00 con el Macro Rollazo on Tour, también en colaboración con el Ayuntamiento.

El domingo 6 de septiembre llega el desenlace. A las 14:00 horas, la plaza del Sol acogerá una mascletà manual. Los actos religiosos continuarán a las 19:00 horas con la misa solemne, y al finalizar, a las 19:45 horas, comenzará la procesión, que contará con las imágenes de San Vicente Ferrer y la Virgen de los Desamparados. Con ese paso, y con el eco de la música de una banda acompañando a la comitiva, concluirán las fiestas patronales de 2026 en honor al Santísimo Cristo de la Fe de La Canyada, cinco jornadas en las que la tradición religiosa convive con la música, la gastronomía y las actividades.

Las fiestas de La Canyada son, en el fondo, un recordatorio de algo que las ciudades modernas tienden a perder: la capacidad de un barrio para detenerse, salir a la calle y celebrar en común. Mientras la Plaza Puerta del Sol se convierte en epicentro de la fiesta durante estos días, la vida cotidiana del barrio queda suspendida en favor de algo más antiguo y, quizás, más necesario que nunca.