Gátova transforma sus instalaciones deportivas con 600.000 euros: un frontón en ruinas y una piscina con fugas serán historia

La Diputació de València invertirá casi 600.000 euros en restaurar el frontón y la piscina de Gátova, municipio del Camp de Túria.

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Reunión de Mompó y Salmerón.
Reunión de Mompó y Salmerón.

Un frontón "totalmente en ruinas" y una piscina en estado "bastante deplorable" que se vaciaba sola. Así describe el alcalde de Gátova el punto de partida de dos de las obras más esperadas por este pequeño municipio del Camp de Túria. Gracias a las inversiones del Pla Obert d'Inversions de la Diputació de València, ambas instalaciones recibirán una inversión de casi 300.000 euros cada una, lo que suma un total de casi 600.000 euros destinados a devolver la vida deportiva y turística a un pueblo que la necesita para no quedarse vacío.

Un frontón nuevo, una piscina operativa y una calle que volvía a romperse

El presidente de la Diputació de València, Vicent Mompó, se reunió este jueves con el alcalde de Gátova, Jesús Salmerón, para revisar en detalle los proyectos en marcha. La imagen que pintó el regidor fue la de un municipio con infraestructuras al límite: sin pista deportiva cubierta, con una piscina cuyas máquinas no funcionaban y una red de agua con más de tres décadas de antigüedad y llena de fugas. No es un problema menor cuando solo hay un pozo en todo el pueblo.

"El frontón municipal estaba totalmente en ruinas, no había pista deportiva para la gente joven, apostamos por hacer el frontón nuevo cubierto con los vestuarios, y la piscina estaba en una situación bastante deplorable, se vaciaba continuamente y las máquinas no funcionan" - Jesús Salmerón, alcalde de Gátova

A estas actuaciones deportivas se suma la reurbanización del carrer Calvari, la arteria más poblada del municipio y también la más deteriorada, donde el hormigón se estaba rompiendo. La inversión para adoquinarla y ponerla en consonancia con el resto del pueblo asciende a 339.682 euros. Una obra que, según el propio alcalde, llevaba demasiado tiempo postergada.

El agua, una urgencia que ya dejó al pueblo sin suministro

Más allá del cemento y las pistas deportivas, Gátova afronta también una obra que toca directamente la supervivencia del municipio: la renovación del ciclo integral del agua. La red de canalización supera los 30 años y las fugas son tan frecuentes que hace dos años el único pozo del pueblo llegó a secarse. En aquel momento crítico, fue la Diputación quien garantizó el suministro con un esfuerzo económico extraordinario. Ahora el objetivo es sellar las pérdidas antes de que la historia se repita.

"Solo tenemos un pozo de agua, por desgracia hace dos años ya sufrimos un problema de sequía porque tenemos muchas fugas, hemos de intentar taparlas para que el agua no se pierda" - Jesús Salmerón, alcalde de Gátova

843.000 euros y la ecuación de un pueblo sin industria

Gátova tiene asignados 843.561 euros del Pla Obert d'Inversions para esta legislatura, 167.295 euros más que en el periodo anterior. La cifra puede parecer modesta en términos absolutos, pero en un municipio enclavado en la Serra Calderona —espacio natural protegido donde no hay industria ni puede haberla— esa financiación provincial es, literalmente, lo único que permite hacer obras. Los ingresos propios se limitan a los impuestos municipales.

La lógica que defiende el alcalde es sencilla y contundente a la vez: sin instalaciones deportivas, los jóvenes no se quedan; sin piscina, el turismo de verano se apaga; sin calles en condiciones, el vecindario pierde calidad de vida. Tres problemas, tres proyectos, un mismo diagnóstico sobre lo que significa mantener vivo un pueblo pequeño en un entorno protegido.

"Gátova si no tuviera el Pla Obert no podría hacer nada" - Jesús Salmerón, alcalde de Gátova

El alcalde también destacó el cambio de modelo que representa el plan frente a legislaturas anteriores, cuando aprobar un proyecto podía significar esperar toda la legislatura para ver la obra. Ahora, la flexibilidad para ampliar o modificar los proyectos durante los cuatro años resulta determinante para municipios con recursos y capacidad técnica limitados.

La Diputación, como palanca de los municipios más vulnerables

Vicent Mompó, por su parte, reivindicó el papel de la institución provincial como garante de la igualdad territorial. El presidente considera que el Pla Obert "es la mejor muestra de que esta Diputación está al servicio de los municipios, especialmente de los más pequeños". En el caso concreto de Gátova, subrayó que mejorar los servicios es imprescindible tanto para retener población como para atraer un turismo que reactive su economía.

El programa, aprobado para la legislatura 2024-2027, es el mayor plan inversor en la historia de la corporación provincial, con 340 millones para los municipios en los próximos cuatro años, con un incremento del 21% respecto a la dotación de la pasada legislatura. A lo largo de su ejecución, el plan ha alcanzado ya casi 148 millones de euros aprobados repartidos en cerca de 1.000 actuaciones ejecutadas o en marcha. La flexibilidad que lo caracteriza —sin plazos rígidos ni burocracia que paralice— es precisamente lo que permite que un municipio como Gátova pueda planificar con horizonte real, y no solo con buenas intenciones.