Cuando un teatro cierra, no solo baja el telón: se silencia una parte de la vida cultural de toda una ciudad. Eso es lo que ocurrió esta semana en Valencia, donde el Teatro Principal, uno de los recintos escénicos más emblemáticos de la Comunitat, ha cerrado sus puertas de forma indefinida tras recibir un contundente informe pericial que revela graves deficiencias estructurales, eléctricas y de evacuación. Una decisión que nadie esperaba tan pronto y que ha sacudido al sector de las artes escénicas valenciano. La respuesta de la Diputación de Valencia no se ha hecho esperar: reuniones, mensajes de calma y una mano tendida al sector para construir juntos el camino hacia la reforma.
Un viernes de diálogo tras días de incertidumbre
El presidente de la Diputación de Valencia, Vicent Mompó, se reunió este viernes con los responsables de la Asociación de Empresas de Artes Escénicas de la Comunitat Valenciana (AVETID), con la compañía valenciana Yapadú y con los trabajadores de la delegación provincial de Teatros. El objetivo era claro: escuchar al sector, explicar la situación y disipar los miedos generados en torno al futuro del Principal.
"Entendemos la preocupación y por eso hemos querido escucharlos y explicarles de primera mano cuál es la situación del teatro y los pasos que estamos dando." - Vicent Mompó, presidente de la Diputación de Valencia
La Diputación de Valencia, propietaria del histórico inmueble con casi dos siglos de historia, tomó la decisión de cierre tras recibir un concluyente informe pericial. Las deficiencias abarcan desde la instalación eléctrica hasta el sistema de evacuación, la accesibilidad, los equipamientos obsoletos, la protección contra incendios, el riesgo de desprendimientos, las fisuraciones y el deterioro del escenario, la platea y los palcos. En otras palabras: no era un problema puntual sino un diagnóstico integral que dejó sin margen de maniobra a la institución provincial.
El proyecto de reforma integral que la institución provincial valora está en torno a los 50 millones de euros. Una cifra que convierte este asunto en algo que ninguna administración puede abordar en solitario.
El sector teatral: golpeado, pero dispuesto a sumar
La primera reunión del día fue con Yapadú, compañía de Riba-roja que ocupaba el Principal con el espectáculo de danza familiar 'El llibre de la selva', dentro de la programación del proyecto Escalante de la Diputación. La noticia del cierre les llegó como un mazazo. Y no era para menos: venían de sufrir las consecuencias de la dana y ahora se encontraban sin escenario. Mompó les comunicó que las funciones podrán continuar en Les Arts, sin problemas de aforo, y desde la compañía agradecieron la comunicación y la disposición para buscar soluciones. "Para nosotros ha sido un mazazo porque veníamos de la dana y ahora nos encontramos con el cierre del Principal, pero ahora tenemos que hacer equipo e ir todos en la misma dirección", reconocieron.
En la reunión con los trabajadores de la delegación provincial de Teatros —en la que Mompó estuvo acompañado por las diputadas Paz Carceller y Rocío Gil, responsables de Patrimonio y Teatros respectivamente— se expusieron las conclusiones del informe pericial y la cronología de las actuaciones llevadas a cabo en el edificio. El jefe del Área Técnica aclaró que se trata de un edificio con gran valor patrimonial pero cuya antigüedad provoca que "la normativa actual no la cumple" en materia de protección, incendios y salidas de emergencia. Los empleados mostraron su predisposición a seguir trabajando en el teatro, y Mompó garantizó que se pedirá una ampliación del informe pericial para valorar si el edificio puede seguir usándose administrativamente, y que se mantienen los plazos para disponer de una nueva sede estable del Escalante entre 2027 y 2028.
Con AVETID, la conversación fue igualmente franca. Joan Carles Garés, miembro de la Junta Directiva de la asociación, reconoció que el cierre ha sido "una decisión impopular", pero subrayó el valor del diálogo abierto con la institución.
"Conversación directa y transparente que nos deja unas impresiones buenísimas, aunque la valoración sobre cómo se plantea solucionar el problema del Teatro Principal no podremos hacerla hasta que nos reunamos con el resto de instituciones." - Joan Carles Garés, miembro de la Junta Directiva de AVETID
La Diputación defiende su gestión y descarta las obras por fases
Mompó no esquivó las preguntas incómodas. Ante la propuesta del sector de abordar las obras por fases —para mantener al menos una actividad parcial en el recinto—, el presidente fue tajante: el informe pericial integral deja claro que no es posible. La reforma, si ha de hacerse, tiene que ser total. Tampoco aceptó las críticas implícitas sobre la gestión del edificio: la Diputación, recordó, ha cumplido con todas las inspecciones técnicas reglamentarias en los dos últimos años, desde que recuperó el mantenimiento del Principal de manos de la Generalitat. Todos los informes OCA —referentes a ascensores, sistemas de incendios e instalación eléctrica— estaban en vigor.
Lo que sí apoya la Diputación es la propuesta de AVETID de crear una comisión de seguimiento del proceso de recuperación, que permita a todas las administraciones y al sector conocer en tiempo real los movimientos de cada actor institucional. Una medida de transparencia que, en proyectos de esta envergadura y este plazo, puede marcar la diferencia entre la confianza y el escepticismo.
Una carta al Gobierno y una hoja de ruta compartida
Mompó dejó claro que la Diputación no puede ni quiere afrontar este reto en solitario. El máximo responsable provincial lanzó un mensaje al resto de administraciones que tienen competencias en materia cultural y participan de la actividad del teatro para que se impliquen en un proyecto valorado en 50 millones de euros. El siguiente paso será sentarse con el Ayuntamiento de Valencia, la Generalitat y el Gobierno de España para establecer una hoja de ruta compartida. A este último le remitirá una carta adjuntando la situación del Principal y la necesidad de invertir en el edificio, al igual que se hace con otros grandes referentes culturales como el Teatro Real de Madrid o el Liceo de Barcelona.
Mientras tanto, en la última Junta de Gobierno, la Diputación ya aprobó 330.000 euros para este año y otros tantos para el próximo, destinados al sector de las artes escénicas, como señal de que el compromiso con la cultura no se detiene aunque el telón del Principal permanezca bajado. El edificio, situado en la calle de las Barcas, fue el primer teatro levantado en Valencia de acuerdo con la concepción moderna del término, proyectado originalmente en 1775 e inaugurado en 1832. En 1983 fue declarado monumento histórico-artístico, adquiriendo la condición de Bien de Interés Cultural. Casi dos siglos de historia cultural no se restauran de un día para otro, pero sí se puede empezar a construir el consenso necesario para hacerlo posible. Ese parece ser, por ahora, el único camino viable.

