El MuVIM (Museu Valencià de la Il·lustració i de la Modernitat) ha inaugurado una exposición sin precedentes que sumerge a los visitantes en la fascinante historia de la relojería. Bajo el título 'Precisión y Ornato', esta muestra ha abierto sus puertas para revelar una colección de 16 relojes franceses de sobremesa del siglo XIX, junto con dos volúmenes originales de la célebre Encyclopédie de Diderot y D'Alembert. La iniciativa, impulsada por la Diputación de Valencia, ha puesto en valor una parte significativa de su rico patrimonio histórico y artístico, ofreciendo un recorrido cultural de acceso libre hasta el 21 de junio en la sala Parpalló. Esta exposición no solo celebra la maestría técnica y estética de la relojería, sino que también ha conectado con la profunda tradición de Valencia en el control del tiempo, una ciudad que ha ostentado el honor de instalar el primer reloj público en la península ibérica en 1378.
Desde finales del siglo XII, la necesidad de medir el tiempo con exactitud ha impulsado la evolución de la relojería. Valencia ha jugado un papel pionero en esta historia, albergando el primer reloj público de la península el 10 de marzo de 1378 en la calle de la Barcella. Este hito ha marcado el inicio de una relación duradera de la ciudad con la medición del tiempo, que posteriormente ha llevado el reloj a la actual calle del Rellotge Vell y la Casa del Rellotger. La exposición del MuVIM ha revivido este esplendor, situándose a escasos minutos del histórico barrio de la Seu y ofreciendo una perspectiva única sobre cómo la sociedad ha percibido y organizado el tiempo a lo largo de los siglos.
La muestra 'Precisión y Ornato' ha sido comisariada por Pablo Bernal y ha presentado un conjunto artístico y bibliográfico prácticamente inédito. Los 16 relojes franceses de sobremesa, datados entre 1800 y 1848, han sido el eje central, complementados por los dos volúmenes originales de la Encyclopédie, que forman parte del fondo fundacional de la Biblioteca del MuVIM. Estos ejemplares han sido clave en la configuración del museo como referente de la cultura de la Ilustración. La puesta a punto y el calibrado de las maquinarias han estado a cargo de los expertos relojeros Jesús Sánchez y José Luis Taroncher, profesionales con una extensa trayectoria en la restauración de relojes históricos. El diputado de Cultura, Paco Teruel, ha destacado que la exposición "es un recorrido por unas piezas desconocidas para el público, y forma parte de la hoja de ruta marcada por el presidente Mompó de dar a conocer los tesoros de las colecciones propias de la Diputación y compartirlos con la ciudadanía".
La Diputación de Valencia ha reforzado su compromiso con la democratización de la cultura a través de esta y otras iniciativas. Hace apenas dos semanas, ha inaugurado 'Cuerpos fundidos en el tiempo', una exposición de esculturas de bronce de artistas pensionados por la Diputación entre los siglos XIX y XX, ubicada en la sala Jerónima Galés. Ambas muestras han coexistido en el MuVIM, enriqueciendo la oferta cultural del museo. Teruel ha subrayado la importancia de la conservación del patrimonio, afirmando que "Todas las piezas han sido restauradas por el equipo de conservación del patrimonio artístico que dirige Aída Roda, al que felicito por el trabajo que están realizando para poner en valor los interesantes fondos de esta institución". El responsable provincial de Cultura ha expresado su satisfacción al presentar "una bella colección de relojes repletos de historia y estética, que la Diputación ha ido reuniendo, restaurando y exhibiendo en sus dependencias". Además, ha añadido que "Hablamos de mecanismos artesanales con sus engranajes, pesos y muelles que sirven para explicar la evolución de la relojería y su conversión progresiva en objetos de prestigio asociados al poder político, económico e intelectual".
La funcionalidad y el ornato en los relojes de sobremesa
La definición de reloj de sobremesa, según ha explicado el comisario Pablo Bernal, "incluye aquellos que reposan sobre ménsulas, mesas, aparadores, consolas, cómodas, pedestales o chimeneas, una tipología muy rica y variada, a medio camino entre la funcionalidad técnica y la vocación ornamental". La exposición ha buscado poner en valor este patrimonio artístico, a menudo desconocido en el ámbito de las artes decorativas. A través de estas piezas, la muestra ha ofrecido un recorrido por los principales estilos artísticos de la primera mitad del siglo XIX, identificables en las formas, materiales y decoraciones de cada reloj. El doble objetivo ha sido difundir la riqueza de la colección de arte de la Diputación y catalogar y contextualizar correctamente algunos de los ejemplos más destacados de relojería histórica que la institución ha conservado.
Anatomía y conservación de los relojes
- La caja: Es la estructura sólida que ha integrado la esfera y la maquinaria. Sus materiales han variado con el tiempo, incluyendo madera, mármol, alabastro y otras piedras duras para la estabilidad, así como porcelana, cristal y metales dorados o patinados para el acabado estético.
- La esfera o dial: Ha sido la parte donde se han indicado las horas, minutos, segundos, días de la semana, días del mes e incluso las fases de la Luna. Generalmente fabricada en metal o esmalte blanco para facilitar la lectura.
- La maquinaria: Ha constituido el conjunto de piezas responsable del movimiento, el sonido, el calendario o la alarma. Fabricada principalmente en latón y acero, todas las maquinarias han respondido a los mismos principios mecánicos, independientemente de la forma externa del reloj.
Para garantizar su óptima conservación preventiva, los relojes de la muestra han sido revisados semanalmente. Esta decisión se ha tomado porque las maquinarias, especialmente las denominadas 'máquinas París', han sufrido mayor degradación y daños irreversibles cuando han estado paradas que cuando han estado en funcionamiento.
El tiempo: de concepto a disciplina artística
En palabras del comisario Pablo Bernal, "el tiempo como concepto nace cuando el ser humano toma conciencia de los cambios cíclicos: el paso del día a la noche, el movimiento del Sol, las fases de la Luna o el curso de las estaciones. La exigente disciplina de la vida monástica cristiana ha impulsado una mecanización de la relojería que culminaría siglos después en piezas tan sofisticadas como las que reúne esta exposición". A través de estas 16 joyas de la relojería francesa, con motivos dedicados a figuras mitológicas como Hércules, Apolo, Artemisa, Cupido y el León de Médici, 'Precisión y Ornato' ha propuesto "una reflexión sobre cómo la humanidad ha tratado de dominar, ordenar y representar el tiempo, transformando una necesidad práctica en una auténtica disciplina artística y técnica". La exposición ha invitado a los visitantes a contemplar no solo la belleza de estas piezas, sino también la profunda relación del ser humano con la medición y la percepción del tiempo.


