Hay obras que, cuando aparecen, generan perplejidad. Y hay editoriales que, décadas después, tienen el criterio de reconocer que esa perplejidad era, en realidad, admiración mal gestionada. Eso es, en esencia, lo que propone la Institució Alfons el Magnànim —la editorial de la Diputació de València— al inaugurar Entramats, su nueva colección dedicada al cómic, con la recuperación de El Peu Fregit, de Miguel Calatayud. Una obra publicada originalmente en 1997 que desconcertó a buena parte de la crítica y que hoy se reedita como lo que siempre fue: una pieza fundamental de la historieta española contemporánea.
Una colección con vocación de archivo vivo
Entramats no nace para llenar un hueco comercial, sino para cubrir una deuda cultural. La colección tiene como objetivo recuperar títulos esenciales del cómic valenciano mediante ediciones que combinan el cuidado editorial con una contextualización crítica. Cada volumen se concibe como un libro-objeto que invita a una lectura activa, con estudios especializados integrados que amplían y enriquecen la obra original. La dirección recae en Daniel Tomás, director de contenidos del Salón del Cómic de València, lo que añade al proyecto una perspectiva desde dentro del sector.
La elección de El Peu Fregit (publicado originalmente por Edicions de Ponent en 1997) como primer título difícilmente podría ser más acertada. La obra narra la historia de Jaume el Barbut, un bandolero de finales del siglo XVIII, a través de aucas, pliegos de cordel, estampas y otras formas de literatura popular valenciana, mientras despliega simultáneamente un lenguaje gráfico de una modernidad que todavía hoy resulta sorprendente. Es una paradoja tan deliberada como brillante: cuanto más se hunde en la tradición, más contemporánea se vuelve.
Vanguardia construida sobre la tradición popular
Lo que hace singular a Calatayud —y lo que explica la vigencia de esta obra casi treinta años después de su publicación— es que no entiende la experimentación como ruptura, sino como diálogo. Lejos de dar la espalda a las formas populares de comunicación, las convierte en el andamiaje mismo de su propuesta gráfica. El resultado es un cómic que reivindica la historieta como heredero legítimo de una larga tradición narrativa: la del grabado popular, la del pliego de cordel, la de la auca. El mismo género que a menudo ha tenido que justificarse como arte encuentra aquí sus raíces más profundas.
Durante los años 80, Calatayud fue uno de los principales representantes de la llamada «línea clara valenciana», una corriente que marcó el cómic español de la época. Pero El Peu Fregit representa algo distinto: el salto hacia un territorio donde el autor dicta sus propias reglas. Calatayud revolucionó el campo de la ilustración desde sus comienzos con su particular enfoque estético y conceptual, tanto en la historieta gráfica como en los libros infantiles y juveniles.
Tres estudios para rodear la obra desde distintos ángulos
Esta nueva edición de Entramats no se limita a reimprimir el original. Incorpora tres estudios que amplían la lectura desde perspectivas complementarias. El primero, titulado 'Balada de glòria i botí', está firmado por Felipe Hernández Cava, Premio Nacional del Cómic, que recorre el universo creativo de Calatayud y explora la relación entre su obra y el paisaje cultural de las sierras del sur de Alicante y el norte de Murcia: un territorio que en esta historia no es decorado, sino protagonista silencioso. El segundo texto, 'El Peu Fregit: elogi de la literatura popular', de Jordi Giner, analiza el diálogo que la obra establece con las formas tradicionales de comunicación y cómo esa apropiación es una constante en toda la trayectoria del autor. El volumen se cierra con una 'Ressenya històrica de Jaume el Barbut', a cargo de Gonzalo Martínez Español, cronista oficial de Aspe, que reconstruye el contexto histórico del personaje y el origen de una de las leyendas más persistentes del sur valenciano.
El artista detrás de la obra
Nacido en Aspe (Alicante) en 1942, Calatayud es uno de los ilustradores más relevantes del panorama español desde que comenzó su carrera, a finales de los años 60, y ha cultivado la literatura infantil, el diseño y el cómic. Estudió en la Escuela de Artes Aplicadas de Murcia y se licenció en la Escuela Superior de Bellas Artes de San Carlos de València. Ha publicado 49 libros de ficción ilustrados, seis de los cuales con textos e ideas propios, y ha publicado 10 álbumes de historieta gráfica de los que también es autor de los textos.
Su palmarés es difícilmente igualable dentro de la ilustración española. Entre sus galardones destacan el Primer Premio del Ministerio de Cultura a las Mejores Ilustraciones de Libros Infantiles y Juveniles —obtenido en dos ocasiones, en 1989 por Una de indios y otras historias y en 1991 por Libro de las M'Alicias—, el Premio a la Mejor Obra del Salón del Cómic de Barcelona por El pie frito en 1998 y el Premio Nacional de Ilustración concedido en 2009 por el conjunto de su obra. Este último galardón, concedido por el Ministerio de Cultura y dotado con 20.000 euros, se otorga desde 2008 a toda una carrera, no a una obra particular. Una distinción que, en el caso de Calatayud, resulta del todo coherente: su legado no cabe en un solo título.
Con Entramats, la Institució Alfons el Magnànim da un paso que va más allá de la nostalgia editorial. Recuperar El Peu Fregit no es solo rescatar un cómic difícil de encontrar; es reivindicar que el cómic valenciano tiene un patrimonio que merece ser conservado, estudiado y puesto en valor con el mismo rigor con el que se tratan otras formas de expresión artística. Si la colección mantiene el nivel de este primer volumen, Entramats tiene todas las papeletas para convertirse en una referencia imprescindible dentro de la historia cultural del País Valencià.


