Avisar de una farola fundida, apuntarse a un taller municipal o pedir cita en el ayuntamiento sin moverse del sofá. Lo que hace años habría parecido una comodidad reservada a las grandes ciudades, hoy está al alcance de cualquier pueblo valenciano gracias a CIVIS, la aplicación móvil gratuita que la Diputació de València pone a disposición de todos los municipios de la provincia. Una herramienta pensada, precisamente, para que el tamaño de un ayuntamiento deje de ser un obstáculo a la hora de ofrecer servicios públicos digitales de calidad.
La brecha digital entre municipios grandes y pequeños ha sido, históricamente, uno de los grandes déficits de la administración local española. Sin la intervención de instancias supramunicipales, los pequeños ayuntamientos difícilmente pueden cumplir con sus obligaciones en materia de administración electrónica, comprometiendo el derecho de los ciudadanos a relacionarse digitalmente con la administración. Es en ese hueco donde la Diputació de València ha decidido actuar, apostando por una plataforma propia, desarrollada internamente, que no exige a los consistorios ni grandes inversiones ni personal técnico especializado.
Una app, tres problemas resueltos
CIVIS se articula en torno a tres módulos que abordan algunas de las gestiones más cotidianas —y más frustrantes— entre vecinos y administración local. El primero es el de incidencias: desde la aplicación, cualquier ciudadano puede enviar un aviso sobre un desperfecto en la vía pública —un bache, un semáforo roto, una farola apagada, un problema con el alumbrado o los parques— y el sistema lo geolocaliza automáticamente en el mapa para que el ayuntamiento lo atienda. No hay llamadas en espera ni formularios en papel. Y, una vez tramitado, el propio vecino recibe actualizaciones sobre el estado de su queja directamente en su teléfono.
Desde el lado del consistorio, el sistema ofrece un panel de gestión centralizado que permite priorizar las incidencias, asignarlas a los equipos responsables y hacer un seguimiento en tiempo real de cada caso, reduciendo así los tiempos de respuesta. Una especie de cuadro de mandos para que el alcalde o el técnico de turno no pierda ningún aviso entre correos y llamadas.
El segundo módulo está dedicado a las inscripciones. Actividades culturales, deportivas, educativas… todo el calendario municipal en una plataforma centralizada que elimina el papeleo y digitaliza el acceso ciudadano a los servicios del pueblo. Los gestores municipales disponen de un panel propio para validar solicitudes y consultar cambios en tiempo real.
El tercero es el de las citas previas, quizá el más universal: facilita que cualquier persona pueda ser atendida en las dependencias de la administración local sin necesidad de presentarse en ventanilla y esperar turno.
Notificaciones que van más allá de la agenda
Pero CIVIS no se limita a gestionar trámites. Todos los vecinos que tengan instalada la aplicación de su ayuntamiento recibirán notificaciones en tiempo real sobre situaciones que afectan a su vida diaria: cortes de agua o electricidad, cierres de calles por obras, apertura de plazos para subvenciones, alertas meteorológicas, campañas de salud pública, cambios en el transporte local o recordatorios de pago de impuestos municipales. Un canal de comunicación directo entre el ayuntamiento y sus vecinos que hasta ahora, en muchos municipios, simplemente no existía.
"Desde la Diputación llevamos años trabajando para que todos los municipios, independientemente de su tamaño o de los recursos de los que dispongan, puedan contar con herramientas digitales modernas, accesibles y útiles para mejorar los servicios que ofrecen a su ciudadanía" - Juan Ramón Adsuara, diputado de Administración Electrónica de la Diputació de València
Adsuara ha hecho un llamamiento explícito a todos los alcaldes de la provincia para que se sumen a CIVIS, subrayando que la iniciativa responde a un principio que va más allá de la tecnología: los municipios no buscan solo digitalizar procesos, sino convertir los datos en herramientas de decisión y planificación que refuercen su capacidad de respuesta ante las necesidades ciudadanas.
Igualdad digital como objetivo de fondo
El diputado ha sido claro al vincular la digitalización con la equidad territorial. En un país donde las entidades locales apuestan con fuerza por proyectos orientados a la mejora de la atención ciudadana y la automatización administrativa, situándose a la vanguardia de la transformación digital del Estado, no todos los ayuntamientos parten del mismo punto de salida. Los municipios pequeños, con menos recursos humanos y presupuestos ajustados, son los que más tienen que ganar con iniciativas como esta.
CIVIS está diseñada para ser intuitiva y accesible para personas de todas las edades, un detalle que no es menor en provincias con una población envejecida y con escasa familiaridad con las nuevas tecnologías. Que un vecino de setenta años pueda reportar una gotera en la plaza mayor desde su móvil con la misma facilidad que un joven reserva entradas para un concierto es, en el fondo, la mejor medida del éxito de cualquier herramienta de este tipo. Digitalizar la administración local no es solo una cuestión de eficiencia: es, como apunta el propio Adsuara, una forma de avanzar en igualdad entre municipios y de garantizar que ningún vecino quede al margen de los servicios públicos del siglo XXI.


