Medio millón largo de hectáreas forestales y casi un centenar de municipios cuya vida depende, en buena medida, del estado de sus bosques. Ese es el peso que tiene el territorio natural en la provincia de València, y también la razón por la que la Diputació no quiso faltar a la cita más importante del proyecto europeo INFORMA. Este jueves, el MuVIM acogió la conferencia final de una iniciativa que lleva años construyendo un puente entre la investigación científica de alto nivel y la gestión pública del territorio.
Cuatro años de ciencia forestal europea aterrizan en Valencia
El proyecto INFORMA, coordinado por la Universitat Politècnica de València, se ha convertido en una de las iniciativas de investigación forestal más ambiciosas financiadas por el programa Horizonte Europa. Con un presupuesto total de 5,3 millones de euros y 14 socios de ocho países de la Unión Europea, el proyecto ha tenido una duración de cuatro años. Su foco: entender cómo la gestión de los bosques puede ser una herramienta real contra el cambio climático, no solo una declaración de intenciones.
El principal objetivo del proyecto ha sido desarrollar mejores prácticas de gestión forestal sostenible en las cinco regiones biogeográficas más representativas de toda Europa —atlántica, mediterránea, continental, alpina y boreal— bajo escenarios futuros de cambio climático, para mantener los sumideros de carbono y conservar la biodiversidad y los recursos naturales renovables. Un reto científico que, sin embargo, tiene consecuencias muy concretas en el día a día de millones de personas.
Gracias al conocimiento aportado por INFORMA, se promueven prácticas forestales que maximizan la captura de carbono y la provisión continua de madera, vinculando directamente gestión forestal sostenible, adaptación y mitigación climática. Dicho de otro modo: los bosques bien gestionados no son solo paisaje. Son también infraestructura climática.
La Diputació: técnicos de carreteras y medio ambiente, juntos ante el mismo problema
Que una diputación provincial envíe a sus técnicos de carreteras a una conferencia sobre bosques y carbono puede parecer, a primera vista, una incongruencia. Pero es, precisamente, uno de los mensajes más claros que dejó la jornada: el cambio climático no entiende de compartimentos estancos. Personal técnico de Medio Ambiente, Desarrollo Territorial Sostenible y Carreteras participaron en el encuentro con el objetivo de identificar soluciones exportables a la gestión provincial.
El diputado de Medio Ambiente, Prevención de Riesgos Forestales y Desarrollo Rural, Avelino Mascarell, fue el encargado de inaugurar la conferencia e introdujo de entrada la dimensión del reto:
"Las administraciones tenemos la responsabilidad de trasladar los avances científicos a la gestión diaria de nuestros servicios para tomar mejores decisiones, anticiparnos a los riesgos derivados del cambio climático y ofrecer respuestas más eficaces a la ciudadanía" - Avelino Mascarell, diputado de Medio Ambiente, Prevención de Riesgos Forestales y Desarrollo Rural de la Diputació de València
Mascarell recordó que aproximadamente la mitad de la superficie provincial —unas 540.000 hectáreas— tiene carácter forestal, y que cerca de 90 municipios pueden considerarse municipios forestales. Una realidad que convierte la gestión sostenible de esos espacios en algo mucho más que una política ambiental: es también prevención de incendios, conservación de biodiversidad y, en última instancia, protección de comunidades enteras frente a fenómenos meteorológicos cada vez más violentos.
El fuego y la sequía, en el centro del debate
La conferencia abordó cuestiones que resuenan con especial intensidad en el contexto mediterráneo: la captura y compensación de carbono, la resiliencia de los ecosistemas frente a sequías e incendios, y el desarrollo de herramientas digitales de planificación territorial basadas en evidencia científica. En este territorio, la principal amenaza para el mantenimiento de los ecosistemas y los stocks de carbono son los incendios forestales, un campo de investigación central en las zonas piloto de la región mediterránea, donde se analizan las interacciones entre el estado actual del bosque, sus alternativas de gestión sostenible y el clima.
No es un problema abstracto. Los ecosistemas mediterráneos sufren especialmente los efectos de la emergencia climática, aunque también son fundamentales para atajarla, por su carácter de sumideros de carbono y su importancia en la generación de biomasa. Dicho de otra forma: los mismos bosques que arden con más frecuencia son los que más pueden ayudar a frenar el calentamiento global si se gestionan correctamente.
Mascarell incidió en esta visión transversal que exige el momento:
"El cambio climático no afecta únicamente a los espacios forestales. También condiciona la planificación de infraestructuras, la prevención de riesgos, el desarrollo de nuestros municipios y la gestión de numerosos servicios públicos" - Avelino Mascarell, diputado de Medio Ambiente, Prevención de Riesgos Forestales y Desarrollo Rural de la Diputació de València
De la investigación a la política pública: el gran salto pendiente
Investigadores de la propia UPV han alertado sobre la existencia de una importante brecha entre la creciente preocupación ciudadana por el cambio climático y el desconocimiento general sobre cómo funcionan realmente los trabajos de prevención y conservación de los bosques mediterráneos. Además, los medios de comunicación y los entornos digitales influyen decisivamente en la manera en la que la sociedad interpreta los incendios forestales, la limpieza de montes o las actuaciones preventivas. Traducir la ciencia al lenguaje de la gestión pública —y al de la opinión pública— es, por tanto, un desafío paralelo al puramente técnico.
La participación de la Diputació en la conferencia final de INFORMA responde precisamente a ese propósito: no esperar a que el conocimiento científico llegue solo, sino salir a buscarlo. La presencia de diferentes áreas técnicas provinciales en un mismo foro de investigación europea es, en sí misma, una señal de que la administración local empieza a entender el cambio climático como lo que es: un problema que atraviesa todos los servicios públicos, desde el asfalto de una carretera hasta la planificación de un municipio rural enclavado en pleno monte valenciano.


