Casi dos millones de euros para proteger la naturaleza de los pueblos valencianos: riberas, senderos y vertederos ilegales en el punto de mira

La Diputació de València lanza una convocatoria de 1,91 M€ para que los ayuntamientos actúen sobre espacios naturales antes del 14 de julio.

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Caminos rurales.
Caminos rurales.

Limpiar una ribera invadida por cañas, recuperar un humedal, retirar un vertedero clandestino en pleno monte o instalar señalización en un sendero que lleva años abandonado. Son actuaciones que muchos municipios valencianos tienen en mente pero que, con frecuencia, quedan postergadas por falta de presupuesto. La Diputació de València acaba de abrir una vía para que dejen de serlo.

La institución provincial ha activado una nueva convocatoria de subvenciones dotada con 1,91 millones de euros destinada a que los ayuntamientos de la provincia impulsen proyectos de conservación, mejora y recuperación de espacios naturales. La convocatoria ya ha sido publicada en el Boletín Oficial de la Provincia (BOP) y el plazo para presentar solicitudes permanecerá abierto hasta el próximo 14 de julio.

Tres líneas de actuación, un mismo objetivo

El programa se articula en tres modalidades con financiación diferenciada. La primera, con una dotación de 400.000 euros, se centra específicamente en los Parajes Naturales Municipales, una figura de protección propia de la Comunitat Valenciana que ampara enclaves de alto valor ecológico gestionados directamente por los municipios. Los proyectos subvencionables incluyen la eliminación de especies invasoras, la mejora de la biodiversidad, el acondicionamiento de senderos y su señalización, la recuperación de espacios de interés ambiental o el impulso de iniciativas de turismo de naturaleza.

La segunda línea concentra el grueso del presupuesto: 1,31 millones de euros para actuar en riberas fluviales, zonas húmedas y otros espacios naturales de valor ambiental, ecológico o turístico. Aquí tienen cabida la restauración ambiental, el control de especies invasoras, las plantaciones y los trabajos orientados a mejorar la conectividad ecológica, ese hilo invisible que permite a la fauna desplazarse entre hábitats sin toparse con barreras infranqueables.

La tercera modalidad, con 200.000 euros reservados, apunta directamente a un problema que afecta a demasiados rincones del territorio rural: los vertederos incontrolados en espacios naturales. Las ayudas financiarán la retirada y correcta gestión de los residuos acumulados en estos puntos ilegales, que no solo degradan el paisaje sino que comprometen la salud de los ecosistemas cercanos.

Un recurso para los ayuntamientos con menos margen

Detrás de esta convocatoria hay una realidad que cualquier alcalde de pueblo pequeño conoce bien: la gestión del entorno natural no suele tener hueco en el presupuesto municipal ordinario. No porque no importe, sino porque compite con el mantenimiento de servicios básicos que no admiten espera. El área de Medio Ambiente que dirige Avelino Mascarell es precisamente quien impulsa este tipo de líneas de apoyo directo a los consistorios.

"Estas ayudas permiten que los ayuntamientos dispongan de recursos para actuar de forma directa sobre espacios naturales que son fundamentales para la calidad de vida de nuestros pueblos, la conservación de la biodiversidad y la puesta en valor del patrimonio ambiental de la provincia" - Avelino Mascarell, diputado de Medio Ambiente de la Diputació de València

Mascarell subraya también que la convocatoria "contribuye a que los municipios puedan desarrollar proyectos que, en muchos casos, serían difíciles de afrontar únicamente con recursos propios". Una afirmación que, leída sobre el mapa de la provincia de València, resulta especialmente pertinente: la mayoría de los municipios que albergan parajes naturales, riberas o zonas húmedas relevantes son precisamente aquellos con menor capacidad presupuestaria.

Biodiversidad y uso público, una apuesta de largo recorrido

Más allá de la vertiente ambiental estricta, la convocatoria abre también una puerta al desarrollo del turismo de naturaleza, un sector en crecimiento que encuentra en la provincia de València un escenario privilegiado: desde las riberas del Turia y el Júcar hasta los humedales del interior, pasando por los parajes litorales y las sierras del interior. El diputado de Medio Ambiente, Avelino Mascarell, ha defendido este tipo de programas como fórmulas más adaptadas a las necesidades reales de los consistorios.

La eliminación de especies invasoras merece una mención aparte. En los últimos años, plantas como la caña común o el ailanto han colonizado numerosas riberas valencianas, desplazando a la vegetación autóctona y reduciendo drásticamente la biodiversidad de estos corredores fluviales. Combatirlas requiere trabajo continuado y recursos que los municipios, por sí solos, difícilmente pueden sostener.

Los ayuntamientos interesados disponen de varias semanas para preparar y presentar sus solicitudes. La convocatoria ya está publicada en el BOP y el plazo se cierra el 14 de julio. Una fecha que, en pleno verano, coincide con el momento en que los espacios naturales acumulan más presión: visitantes, calor y el riesgo siempre latente de que un entorno descuidado acabe pagando el precio de años de abandono.