El verano ya es historia, pero los datos que ha dejado en Sagunto merecen ser contados. La ciudad ha cerrado la temporada estival con una cifra de reciclaje de vidrio que supera en casi 40.000 kilos lo conseguido el año anterior, consolidándose como uno de los municipios más activos de la Comunitat Valenciana en la séptima edición del Movimiento Banderas Verdes de Ecovidrio. Una campaña que, lejos de ser un simple concurso entre ayuntamientos, refleja algo más profundo: lo que ocurre cuando bares, restaurantes y cafeterías deciden que una botella vacía no es basura, sino un recurso.
169.280 kilos de vidrio: un verano récord
Los números hablan por sí solos. Durante los meses de julio y agosto de este año, Sagunto ha recogido un total de 169.280 kilos de envases de vidrio, frente a los 130.100 kilos registrados en el verano de 2025. El salto es notable: casi 40.000 kilos más en apenas dos meses. Para hacerse una idea de la magnitud, es como si cada uno de los 135 establecimientos de restauración participantes hubiese llenado, de media, varios contenedores adicionales respecto al año pasado.
El mes de agosto fue especialmente brillante. Durante los meses de verano se consume un tercio de los envases de vidrio que se ponen en circulación , y Sagunto supo estar a la altura: en agosto se recogieron 79.180 kilos, lo que representa un incremento del 78% respecto al mismo mes de 2025. Una cifra difícil de ignorar cuando se valoran los galardones.
Julio también aportó lo suyo, aunque con un condicionante importante: la huelga de la SAG afectó a la recogida durante esas semanas. Aun así, el municipio logró reunir 90.100 kilos, un 5% más que en julio del año anterior. A veces, los mejores resultados son los que se consiguen a pesar de las circunstancias.
Un reto entre 28 municipios valencianos
Más de 3.000 establecimientos hosteleros y 28 municipios de la Comunitat Valenciana han participado este verano en la séptima edición del Movimiento Banderas Verdes de Ecovidrio. Sagunto es uno de ellos, y no llega a la recta final en mala posición. La iniciativa, que cada año se extiende por zonas costeras con alta afluencia turística, tiene su razón de ser en un dato contundente: cerca del 50% de los residuos de envases de vidrio de un solo uso que se ponen en el mercado son generados por el sector hostelero. De ahí que el foco de la campaña recaiga precisamente sobre bares, restaurantes y terrazas.
En esta séptima edición del reto, el Movimiento Banderas Verdes de Ecovidrio agrupa a 116 municipios costeros de las regiones de Andalucía, Murcia, Cataluña, las Islas Baleares y la Comunidad Valenciana. En el ámbito autonómico, la competencia es entre 28 localidades, y solo dos conseguirán alzarse con el galardón que las reconoce como las más sostenibles del verano.
El año pasado, ese honor recayó en Calpe y Peñíscola. Como novedad en esta edición, los municipios de cada comunidad autónoma que hayan obtenido la mayor puntuación serán premiados además con una jornada de sensibilización a través de educadores ambientales que informarán a los vecinos sobre el reciclaje de envases de vidrio y sus beneficios para el medioambiente.
¿Cómo se decide quién gana?
El proceso para elegir a los dos municipios ganadores no se reduce a pesar contenedores. El sistema de puntuación tiene en cuenta criterios como el aumento de la recogida selectiva, la participación de la hostelería y la implicación de los consistorios locales en la recogida de vidrio. También se valora la difusión que cada ayuntamiento haya dado a la campaña a través de sus canales institucionales. Es decir, que hacer bien las cosas en silencio puede no ser suficiente: hay que contarlo.
Ecovidrio reconoce también a los dos establecimientos hosteleros más responsables y comprometidos con la sostenibilidad de la Comunitat Valenciana, evaluando sus iniciativas para mejorar la gestión del reciclaje de residuos, su consumo de energía y agua o su apuesta por una compra sostenible, entre otras variables. Un reconocimiento que va más allá del vidrio y apunta hacia un modelo de negocio más consciente.
Más que un galardón: el peso del reciclaje colectivo
Detrás de cada kilo de vidrio recogido hay una cadena de gestos cotidianos: el camarero que separa los cascos al final del turno, el hostelero que organiza su local para facilitar el reciclaje, el operario que vacía el contenedor en el momento adecuado. Gracias al Movimiento Banderas Verdes, en 2025 se recogieron 66.800 toneladas de envases de vidrio en las 116 localidades costeras participantes. El posterior reciclado logró evitar la emisión de 38.700 toneladas de CO2 a la atmósfera.
Próximamente se conocerá cuáles son los dos municipios valencianos ganadores de esta edición. Sagunto llega a esa resolución con sus mejores cifras históricas en recogida de vidrio, con 135 establecimientos implicados y con un agosto que difícilmente pasará desapercibido para los evaluadores. Si el reciclaje es, en el fondo, una apuesta colectiva por el futuro, Sagunto ha demostrado este verano que esa apuesta puede medirse en kilos, y que los números, cuando se trabajan bien, también pueden contar una historia de ciudad.


