El pleno del Ayuntamiento de Sagunto dio luz verde este jueves a una de las medidas de movilidad más relevantes de su historia reciente: la ordenanza reguladora de las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE). La norma, aprobada definitivamente en sesión plenaria, establecerá restricciones graduales para los vehículos más contaminantes en dos núcleos del municipio —Sagunto y Puerto de Sagunto— con una hoja de ruta que se extenderá hasta enero de 2033. El primer paso llega en septiembre, cuando arrancará una fase puramente informativa: sin multas, pero con avisos.
Un municipio, dos zonas, cuatro anillos
La ordenanza dibuja una geometría de restricciones en dos capas concéntricas para cada núcleo urbano. En el caso del núcleo de Sagunto, el anillo interno coincide con la zona histórica de Ciutat Vella —ya restringida desde hace años a residentes y autorizados—, mientras que el anillo externo queda delimitado por la avenida Sants de la Pedra al oeste y norte, la avenida del País Valencià al este, y las calles Mayor y de la Escuela al sur.
En Puerto de Sagunto, el anillo interior está trazado entre las calles 9 d'Octubre, Sindicalista Juan Torres Casado, avenida del Mediterráneo, avenida Delta del riu, Cabo de Palos, Isla de Menorca, Sant Vicent y Progreso. El anillo externo, de mayor amplitud, incorpora vías como la CV-320, la avenida Sindicalista Miguel Lluch, la avenida 3 de abril, la avenida América y la Corona de Aragón, entre otras. Fuera de ambos anillos, en todo caso, la circulación seguirá siendo libre para cualquier tipo de vehículo y cualquier procedencia.
Un calendario por fases: primero informar, luego sancionar
La implementación no será de golpe. Lejos de activar restricciones de forma inmediata, la ordenanza prevé un despliegue cuidadoso que combina pedagogía y gradualidad. Desde septiembre hasta noviembre de este año, el anillo interior del núcleo de Sagunto entrará en fase informativa: los titulares de vehículos sin la etiqueta requerida podrán recibir comunicaciones explicativas, pero no habrá sanciones económicas. El mismo proceso se repetirá para el anillo interior de Puerto de Sagunto entre junio y septiembre de 2027.
Una vez concluida cada fase informativa, llegará el turno de las multas. A partir de ese momento, solo podrán circular por los anillos interiores los vehículos con etiqueta CERO en Ciutat Vella —además de residentes y los ya autorizados actualmente—, y con etiqueta CERO o ECO en el anillo interior de Puerto de Sagunto, junto con aquellos domiciliados fiscalmente en el municipio, independientemente de su etiqueta.
Los anillos exteriores seguirán un esquema similar pero con tiempos más dilatados: entrarán en fase informativa entre diciembre de 2028 y diciembre de 2030, y después se comenzará a sancionar. Los vehículos con domicilio fiscal en la provincia de Valencia tendrán acceso permitido hasta finales de 2030; los de la comarca del Camp de Morvedre, hasta el 31 de diciembre de 2032.
¿Qué vehículo puede entrar y cuál no?
La pregunta que muchos conductores se harán es simple: ¿me afecta a mí? La respuesta depende, en gran medida, de dónde esté domiciliado el impuesto del vehículo. Los automóviles con el IVTM domiciliado en Sagunto no sufrirán restricciones en los anillos exteriores, y tampoco las motocicletas. Para el resto, la clave está en la etiqueta ambiental de la DGT: la CERO agrupa a los eléctricos e híbridos enchufables con más de 40 km de autonomía; la ECO, a los híbridos convencionales y vehículos de gas. Los que carecen de cualquier etiqueta —los más antiguos y contaminantes— serán los únicos excluidos del acceso, aunque podrán seguir circulando por las zonas no restringidas del municipio.
Por qué Sagunto da este paso ahora
Aunque Sagunto se encuentra actualmente dentro de los límites de contaminación ambiental permitidos, la ordenanza responde a una tendencia normativa de alcance nacional y europeo. La Ley 7/2021, de 20 de mayo, de cambio climático y transición energética establece la obligación para municipios de más de 50.000 habitantes, territorios insulares y municipios de más de 20.000 habitantes —cuando se superen los valores límite— de establecer zonas de bajas emisiones. Sagunto, con algo menos de 70.000 habitantes, entra en esa categoría.
Mientras ciudades como Madrid, Barcelona o Sevilla llevan años aplicando restricciones, otras apenas han comenzado los trámites. En 2026 todavía existe un desfase importante entre la normativa y su aplicación real: solo alrededor del 40% de los municipios han desarrollado plenamente estas zonas. En ese contexto, Sagunto se suma al grupo de municipios que avanzan, aunque con un horizonte temporal más generoso que el de las grandes urbes.
La norma también busca anticiparse a marcos regulatorios más exigentes: la ordenanza permitirá al municipio adecuarse tanto a los estándares de la Unión Europea como a los recomendados por la Organización Mundial de la Salud en materia de calidad del aire y lucha contra el cambio climático.
Aprobación con división política
La votación del jueves dejó claro que la ZBE no es una medida que concite unanimidad. El texto salió adelante con los votos a favor del PSPV-PSOE y EU-Podem, los votos en contra del PP, IP y Vox, y la abstención de Compromís per Sagunt. Un resultado casi calcado al de la aprobación inicial, que tuvo lugar en el pleno ordinario de diciembre de 2025, cuando la ordenanza contó con el respaldo de los mismos grupos, la abstención en aquel caso también de IP y Compromís per Sagunt, y el rechazo del PP y Vox.
Entre ambas votaciones, la ordenanza pasó por el trámite de audiencia pública, en el que se formularon alegaciones. Aquellas que fueron estimadas quedaron incorporadas en la versión definitiva que el pleno ratificó este jueves. Un proceso que, más allá de los tecnicismos jurídicos, refleja algo más amplio: la transformación de la movilidad urbana ya no es una promesa de futuro, sino una realidad que Sagunto comenzará a construir, ladrillo a ladrillo, a partir de este mismo septiembre.


