Una de las historias de amor más perturbadoras de la mitología griega vuelve a cobrar vida esta semana en uno de los escenarios al aire libre más antiguos y evocadores de España. El próximo 20 de agosto, a las 22.30 horas, el Teatro Romano de Sagunto acogerá Fedra, en los infiernos, una reinterpretación contemporánea del clásico mito griego protagonizada por Lydia Bosch y Julio Peña, y dirigida por José María del Castillo. La función se enmarca en la clausura de la programación teatral de la 43ª edición de Sagunt a Escena.
Un mito de dos mil años que sigue incomodando
La historia de Fedra —enamorada de su propio hijastro Hipólito, consumida por la culpa y arrastrada por un desenlace trágico— lleva siglos fascinando y perturbando a partes iguales. Eurípides la escribió en el siglo V a.C., Séneca la reescribió para Roma, y Racine la convirtió en el paradigma del drama francés del XVII. Que en 2026 siga subiendo a los escenarios dice mucho de su capacidad para conectar con algo que no cambia: la violencia interna del deseo prohibido.
En esta versión, Del Castillo no rescata a Fedra para juzgarla, sino para escucharla. La obra arranca con un giro audaz: Fedra regresa del más allá tras haber llegado a un acuerdo con Las Moiras, las diosas del destino en la mitología griega, para reconstruir su historia y encontrar la paz que se le negó en vida. Es, en cierto modo, una segunda oportunidad narrativa para un personaje que la tradición ha condenado con demasiada rapidez. La propuesta aborda temas como las pasiones humanas, los deseos prohibidos, los juicios morales y la culpabilidad transformada en pecado.
Lydia Bosch, actriz consolidada en la memoria colectiva española desde los años noventa, da vida a esta Fedra redimida. Frente a ella, Julio Peña encarna a Hipólito. José María del Castillo, autor y director del montaje, actualiza el mito de la princesa enamorada de su hijastro con un texto original que no busca el pastiche historicista, sino la resonancia emocional con el presente.
Sagunt a Escena: cuatro décadas resistiendo al paso del tiempo
El festival lleva más de cuatro décadas enriqueciendo las noches estivales de Sagunto. En su 43ª edición, Sagunt a Escena ofrece 19 propuestas escénicas —seis de ellas teatrales—, entre el 1 y el 23 de agosto, que combinan textos clásicos y propuestas de autoría contemporánea. El Teatro Romano acoge espectáculos basados en obras del Siglo de Oro y otros textos del repertorio universal, junto a creaciones actuales.
La cita estival está organizada por la Conselleria de Educación, Cultura y Universidades a través del Institut Valencià de Cultura (IVC), en colaboración con la Diputación de Valencia y el Ayuntamiento de Sagunto. La programación destaca especialmente por la presencia de quince compañías valencianas. Que Fedra, en los infiernos cierre la sección teatral no parece casual: pocas imágenes resultan más poderosas que la de un mito griego representado en un recinto romano que lleva en pie desde el siglo II a.C.
Dragones en la calle: la programación gratuita toma la ciudad
Mientras el Teatro Romano reserva su magia para la noche del 20, los días previos pertenecen a la calle y a la imaginación. La sección Off Romà, de acceso completamente gratuito, trae a Sagunto dos propuestas que comparten un elemento inesperado como hilo conductor: el dragón.
El 19 de agosto, a las 21 horas, la Alameda de Puerto de Sagunto se convertirá en el territorio de Quimera, un pasacalle de la compañía castellonense La Fam protagonizado por una criatura articulada de seis metros de altura, doce de longitud y cerca de 1.500 kilos, construida en hierro, madera y cuero. Cuatro intérpretes la manipulan y la conducen por el espacio urbano en una propuesta arraigada en el imaginario mitológico y legendario. Ver avanzar semejante bestia por una calle corriente tiene algo de irreal que, paradójicamente, resulta completamente creíble cuando ocurre ante los ojos.
Al día siguiente, el 20 de agosto a las 22 horas, la Casa Municipal de Cultura de Puerto de Sagunto acoge Princeses, cavallers i dracs, una producción de Bramant Teatre y Escalante Centre Teatral. La pieza, con texto y dirección de Jerónimo Cornelles, lleva a escena a un grupo de adolescentes para aproximar al público sus sueños, anhelos o frustraciones en un mundo "hiperconectado y, en ocasiones, hostil hacia ellos". El detonante no puede ser más cotidiano: una visita escolar a un museo en la que alguien lanza una bebida contra un lienzo que representa a San Jorge matando al dragón. De ese incidente aparentemente menor surge una reflexión sobre los prejuicios que recaen sobre la adolescencia y la juventud, combinando palabra, imagen, música y movimiento.
Hay algo significativo en que un festival con más de cuatro décadas de historia cierre su semana grande con un mito que tiene más de dos milenios y con espectáculos callejeros que ponen a dragones a pasear por las mismas plazas donde la gente sale a tomar el fresco. Sagunt a Escena ha sabido siempre que el teatro no vive solo en los teatros, y esta edición lo vuelve a demostrar.


