Buñol quiere un autobús gratis para todos: la Diputación de València inyecta 350.000 euros para transformar el transporte urbano del municipio

La Diputación financia un nuevo autobús para Buñol y abre la puerta a la gratuidad del servicio, siguiendo el modelo de Ontinyent.

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Reunión amb Vicente Mompó i Natàlia Enguix.
Reunión amb Vicente Mompó i Natàlia Enguix.
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Un pueblo partido en dos alturas, vecinos que dependen de un autobús para llegar al médico, y una subvención de 350.000 euros que puede cambiarlo todo. La Diputación de València ha aprobado en pleno una ayuda destinada a Buñol para renovar y ampliar su servicio de transporte público urbano, con un objetivo ambicioso en el horizonte: que el autobús sea completamente gratuito para todos sus vecinos.

El municipio de la Hoya de Buñol tiene una particularidad geográfica que condiciona la vida cotidiana de sus habitantes: el pueblo se extiende a dos alturas distintas, y salvar esa diferencia de cota no siempre es sencillo, especialmente para quienes no tienen vehículo propio. El autobús urbano es, para muchos de ellos, el único medio de movilidad real. Un billete cuesta un euro, y quienes más lo usan son, según el propio ayuntamiento, personas mayores de 50 años, en su mayoría mujeres.

Un nuevo vehículo ya en licitación

Con los fondos provinciales, el Ayuntamiento de Buñol pondrá en marcha la compra de un nuevo autobús para reforzar la línea que conecta los dos extremos del municipio. El proceso ya está en marcha. La alcaldesa, Virginia Sanz, confirma que la adquisición está licitada y que en pocos meses el nuevo vehículo podría estar operativo.

"Es una dotación básica para nosotros y la Diputación vuelve a demostrar que está muy cerca de Buñol y sus necesidades" - Virginia Sanz, alcaldesa de Buñol

El primer teniente de alcalde y concejal de Servicios Municipales, Sergio Galarza, añade que el recorrido, que puede completarse en apenas cuarenta minutos, permite salvar las diferencias de cota entre los barrios y facilita la movilidad de toda la ciudadanía. Entre los destinos clave del trayecto está el centro médico, ubicado en la parte alta del pueblo, al que muchos vecinos necesitan desplazarse con regularidad.

El espejo de Ontinyent: de 30.000 a 180.000 viajeros

El modelo que Buñol quiere imitar no es una apuesta a ciegas. La capital de la Vall d'Albaida lleva años siendo referencia en la Comunitat Valenciana en materia de transporte urbano gratuito. Desde que Ontinyent implantó la gratuidad el 1 de enero de 2020, el servicio ha mantenido una media de 180.000 usos anuales, una cifra que multiplica por seis los registros previos, cuando el ticket era de pago. El salto fue vertiginoso: antes de la gratuidad, el servicio rondaba los 30.000 usuarios anuales.

El sistema de transporte urbano gratuito de Ontinyent se ha convertido en un ejemplo de movilidad sostenible y eficiente para otras localidades, y su éxito se atribuye a la proximidad con la ciudadanía y la eficiencia del sistema. Entre los beneficios identificados figuran la reducción de emisiones de CO₂, la descongestión del tráfico y el apoyo a personas con recursos limitados o sin alternativas de desplazamiento, mayoritariamente mujeres.

La vicepresidenta de la Diputación de València, Natàlia Enguix, ha sido una figura clave en el proceso de acercamiento entre ambos municipios. Ella estuvo presente en las visitas que los responsables de Buñol realizaron al Palau de la Batlia para solicitar la ayuda, y fue quien puso sobre la mesa la experiencia ontinyentina como hoja de ruta posible. Su diagnóstico sobre por qué funciona la gratuidad es tan sencillo como revelador:

"En Ontinyent decidimos hacerlo gratuito porque nos dimos cuenta de que la recaudación era muy baja respecto al coste del servicio, que era poco menos que residual" - Natàlia Enguix, vicepresidenta de la Diputación de València

Primero el autobús, luego la gratuidad

El camino hacia el billete cero en Buñol tiene etapas bien definidas. La ayuda provincial no solo cubre la compra del nuevo vehículo: también está previsto destinar parte de los fondos a mejorar las marquesinas de las paradas, una vez se conozca el coste exacto del autobús. Después vendrá la campaña de fomento del transporte público y, finalmente, la tramitación del expediente para implantar la gratuidad.

El presidente de la Diputación, Vicent Mompó, respalda el proyecto y lo enmarca en una visión más amplia de la institución provincial como soporte de los municipios más pequeños. Para Mompó, este tipo de iniciativas son "el ejemplo de que esta institución está muy cerca de los municipios y sus necesidades reales". El apoyo a Buñol no se limita al transporte: el municipio dispone también de más de dos millones de euros a través del Pla Obert, fondos que se están destinando a instalaciones deportivas, ciclo del agua y espacios públicos como la escuela infantil o el hogar del jubilado.

Buñol no es el primer municipio que mira a Ontinyent con envidia sana, pero sí uno de los que más cerca está de convertir esa admiración en realidad. Si el modelo funciona como en la capital de la Vall d'Albaida, la gratuidad podría acercar los barrios y servicios a la ciudadanía, facilitando especialmente el desplazamiento de personas mayores, personas con diversidad funcional y otros colectivos que dependen del transporte público. Un autobús, un euro ahorrado y, quizá, una forma distinta de entender la movilidad en los municipios que el coche siempre ha dominado.