Once niños de Gandia conquistan el podio mundial de robótica en Sídney y vuelven a casa recibidos como héroes

El Gandialab Team logró el tercer puesto mundial en el Asia Pacific Open Championship 2026 de First Lego League en Sídney.

Guardar

Niños de Gandia que han conquistado el podio mundial de robótica
Niños de Gandia que han conquistado el podio mundial de robótica
Añadir ValènciaExtra.com como fuente preferida de Google de forma gratuita. Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.
Activar ahora

Once niños de entre 10 y 14 años de Gandia y la comarca de la Safor viajaron al otro extremo del mundo para competir contra los mejores equipos de robótica juvenil del planeta. Volvieron con la tercera plaza del mundo. Este viernes, el presidente de la Diputació de València, Vicent Mompó, los recibió en un acto de reconocimiento que cerró, con merecido brillo institucional, uno de los logros deportivos y científicos más sorprendentes del año en la Comunitat Valenciana.

Terceros del mundo con diez años

El Gandialab Team logró la tercera posición mundial en la categoría de Proyecto de Innovación del Asia Pacific Open Championship 2026, la edición de la First Lego League celebrada en la ciudad australiana de Sídney entre el 9 y el 12 de julio. No es una competición cualquiera: se trata de un evento solo por invitación en el que participaron equipos procedentes de decenas de países de todo el mundo, y cuya sede fue la Universidad Macquarie, uno de los campus tecnológicos más reconocidos del hemisferio sur.

Lo que hace aún más notable el resultado es la edad de sus protagonistas. Según explicó el entrenador del equipo, Víctor Rodrigo, durante el acto de recepción en la Diputació, los miembros de Gandialab estaban entre los más jóvenes de todo el evento. Y como si la presión competitiva no fuera suficiente, tuvieron que defender su proyecto de innovación ante un tribunal… en inglés. No es un detalle menor: dominar la argumentación técnica en un idioma extranjero, frente a jueces internacionales, a una edad en que muchos aún descubren la gramática española, habla de una madurez fuera de lo común.

Un año de récords para el club de la Safor

El viaje a Australia no fue un golpe de suerte. Gandialab llegó a Sídney porque se lo ganó a pulso. Para clasificarse al campeonato internacional, el equipo tuvo que acabar entre los cuatro primeros de la Gran Final de la First Lego League de España, una competición a la que se presentaron más de 1.300 equipos de todo el país. Eso, por sí solo, ya habría sido un hito. Pero el año no había hecho más que empezar: antes de volar a Australia, Gandialab también se proclamó campeón absoluto de la Comunitat Valenciana.

Fundado en 2021 en la capital de la Safor, el club lleva apenas cinco años en activo y ya compite —y gana— en el máximo nivel mundial. Su propósito, tal y como lo define el propio equipo, es investigar y desarrollar proyectos que den solución a problemas reales, siempre con la mirada puesta en el futuro. Una declaración de intenciones que, a juzgar por los resultados, no se queda en palabras.

El respaldo institucional que hizo posible el viaje

Detrás de cada medalla hay logística, financiación y confianza. La Diputació de València fue una de las entidades que respaldó económicamente al Gandialab Team para que el viaje a Australia fuera posible. Un apoyo que Vicent Mompó subrayó con satisfacción durante la recepción:

"Estoy muy orgulloso por haber colaborado con el equipo y haberos ayudado a conseguir este gran logro. Habéis sido un ejemplo de trabajo en equipo y habéis representado a nuestra tierra de la mejor manera posible. Enhorabuena." - Vicent Mompó, presidente de la Diputació de València

La frase resume bien el espíritu del acto: no era solo una foto institucional, sino el reconocimiento a un proyecto que ha demostrado que la robótica educativa puede ser, también, una forma de poner a un municipio en el mapa del talento global. En un momento en que el debate sobre la educación STEM en España sigue abierto, once chavales de la Safor acaban de ofrecer el argumento más contundente posible: no hace falta esperar a ser adulto para innovar, ni hace falta ser de una gran capital para llegar al podio del mundo.