Las obras de refuerzo del firme y mejora de la señalización de la carretera de Sollana a El Romaní, antigua N-332 y actual vía municipal C-3320, ya se encuentran en ejecución en el término de Sollana, gracias a la subvención de 700.000 euros concedida por la Diputació de València al ayuntamiento del municipio.
La actuación permitirá acondicionar cerca de cuatro kilómetros de esta carretera, uno de los accesos más utilizados al municipio, que presentaba un firme muy deteriorado y una señalización obsoleta como consecuencia del paso del tiempo y del intenso uso que soporta, especialmente en los tramos urbanos, periurbanos e interurbanos del término municipal.
Los trabajos en marcha permiten renovar el pavimento de la carretera, mejorando su estado tanto en las zonas urbanas como en los tramos que discurren fuera del núcleo urbano. La intervención incluye también la renovación completa de la señalización, la mejora de los pasos peatonales en la travesía de El Romaní y la reorganización del tráfico en la glorieta de acceso al polígono industrial L’Ermita, con el objetivo de aumentar la seguridad y facilitar una circulación más ordenada.
La diputada de Carreteras, Reme Mazzolari, que ha visitado esta mañana las obras, ha señalado que “esta es una primera actuación muy importante, con la que se van a acondicionar cerca de cuatro kilómetros de esta carretera, pero desde la Diputació de València seguimos trabajando junto al Ayuntamiento de Sollana para apoyarles en la finalización del resto del trazado, que supone aproximadamente el cincuenta por ciento pendiente de la vía”.
Mazzolari ha subrayado que “aunque se trata de una carretera de titularidad municipal, cumple una función clave para la movilidad diaria del municipio y para la conexión con zonas industriales, por lo que requiere una intervención integral y planificada en el tiempo”.
Por su parte, el alcalde de Sollana, Vicente Codoñer, ha agradecido el apoyo de la Diputació de València y ha destacado que “esta carretera, que en su día fue una carretera nacional, ha quedado como una vía secundaria para el conjunto de la población, pero es fundamental para Sollana porque se trata de uno de los accesos más transitados al municipio y a sus áreas industriales”.
El primer edil ha añadido que “sin la ayuda económica de la Diputació sería muy difícil acometer una actuación de esta envergadura, por lo que esta subvención nos permite mejorar de forma notable la seguridad y las condiciones de circulación en una vía estratégica para el pueblo”.
Las obras, ejecutadas por el Ayuntamiento de Sollana y financiadas por la Diputació de València, permitirán modernizar una infraestructura clave para la movilidad local y mejorar la seguridad y el confort de los usuarios de esta carretera situada en la comarca de la Ribera Baixa.