Un camino de apenas nueve metros de anchura es, hoy por hoy, el único acceso sur al servicio de Urgencias del Hospital de la Ribera de Alzira. Por ese vial de 460 metros conviven, apretados, los coches en ambos sentidos, una acera y una franja de aparcamiento. Cuando la afluencia se dispara, o cuando una ambulancia necesita llegar sin demora, el resultado es predecible: congestión, tensión y, en el peor de los casos, segundos perdidos que en una emergencia médica pueden no ser recuperables. La Diputació de València ha decidido poner fin a esa situación con una inversión de 1.307.816,32 euros destinada a ampliar y reordenar el Camí de la Perrera.
Un compromiso que tardó un año en convertirse en dinero real
La subvención, aprobada por la Junta de Govern de la institución provincial, tiene nombre y fecha de origen: junio de 2024, cuando el presidente de la Diputació, Vicent Mompó, se reunió en el Palau de Batlia con el alcalde de Alzira, Alfons Domínguez, y la gerente del Hospital de la Ribera, Rosabel Ribes. De aquel encuentro salió un compromiso verbal. Ahora, más de un año después, ese compromiso se materializa en una partida concreta. La Diputació canaliza los fondos a través del Ayuntamiento de Alzira, que será el organismo responsable de ejecutar la actuación.
"Hace poco más de un año nos comprometimos a colaborar para resolver un problema que afecta directamente a miles de personas y hoy ese compromiso se convierte en una inversión concreta de 1,3 millones de euros" - Vicent Mompó, presidente de la Diputació de València
Mompó no deja lugar a dudas sobre la urgencia de la intervención: ya en aquella primera reunión calificó la mejora de los accesos al hospital como "una infraestructura que no se puede demorar más". La vicepresidenta segunda y responsable del área de Carreteras, Reme Mazzolari, añade un matiz que va más allá de la ingeniería viaria.
"Mejorar una carretera siempre significa mejorar la movilidad y la seguridad, pero en este caso existe un componente añadido porque hablamos de facilitar el acceso a un servicio sanitario esencial y de favorecer también el desplazamiento de ambulancias y otros vehículos de emergencia" - Reme Mazzolari, vicepresidenta segunda y responsable del área de Carreteras de la Diputació de València
Qué cambiará en los 460 metros que separan la CV-510 del hospital
La actuación abarca el tramo comprendido entre la rotonda de la CV-510 y el recinto hospitalario. El proyecto no se limita a ensanchar el asfalto: contempla una transformación integral del vial. Se construirán aceras accesibles en ambos márgenes, se crearán zonas de aparcamiento lateral ordenadas y se habilitarán espacios reservados exclusivamente para vehículos de emergencia, una carencia que hoy obliga a las ambulancias a competir por el mismo espacio que cualquier turismo. El alumbrado se renovará con tecnología LED y se incorporarán arbolado y jardinería en las zonas peatonales, convirtiendo lo que ahora es un corredor funcional pero caótico en un acceso digno de la función que cumple.
La memoria elaborada por el Ayuntamiento de Alzira fija cuatro objetivos principales: mejorar la accesibilidad al hospital, reforzar la seguridad vial, facilitar la circulación de los vehículos de emergencia y reducir la congestión en el entorno del centro sanitario. El plazo estimado para completar todo el proceso —redacción del proyecto, obtención de terrenos, licitación y ejecución de las obras— es de 24 meses.
Una pieza dentro de un plan más amplio para conectar el hospital
La ampliación del Camí de la Perrera no es una intervención aislada, sino la primera pieza visible de una estrategia más ambiciosa. El área provincial de Carreteras trabaja en paralelo en el Estudio de Planeamiento Viario de un nuevo acceso al hospital directamente desde la CV-510, analizando distintas alternativas para crear una vía que bordeara el recinto hospitalario y redistribuyera los flujos de entrada y salida. Al mismo tiempo, los técnicos de la Diputació diseñan la prolongación del carril bici que proyecta el propio Ayuntamiento de Alzira hasta las puertas del hospital, completando así la mejora de la movilidad desde el transporte activo.
El Hospital Universitario de la Ribera es una referencia sanitaria para una población de alrededor de 250.000 personas distribuidas por toda la comarca. Que su acceso de urgencias dependa desde hace años de un camino insuficiente dice mucho sobre las deudas pendientes en infraestructuras sanitarias periféricas. La inversión aprobada no resolverá todos los problemas de movilidad del entorno, pero supone reconocer, por fin, que llegar a tiempo a urgencias no debería ser una cuestión de suerte.


