Lleva siglos en pie, ha sido cárcel, refugio de diputados durante una epidemia de peste y escenario de las Germanías. La Torre Medieval de Torrent, uno de los monumentos más antiguos e identitarios de la comarca valenciana, está a punto de recibir la intervención que lleva años esperando. El Ayuntamiento ha aprobado en Junta de Gobierno Local el expediente de contratación que abre la licitación de las obras de consolidación y restauración del monumento, con un presupuesto de 120.072,18 euros (IVA incluido) y un plazo de ejecución previsto de seis meses.
Un monumento con casi mil años de historia y décadas de espera
La torre fue construida posiblemente en el siglo XII, en época andalusí, y pruebas de Carbono-14 han confirmado su origen musulmán. El castillo fue cedido a la Orden de San Juan de Jerusalén por Jaime I de Aragón en 1238, en el contexto de la Reconquista del Reino de Valencia. Con el paso de los siglos, el edificio fue perdiendo su función militar y acumulando usos muy distintos: prisión, sede judicial, sala de exposiciones. La torre fue declarada Bien de Interés Cultural del Patrimonio Histórico Español el 6 de junio de 2001. En 1973 y en 2009 fue objeto de rehabilitación, aunque ninguna de esas intervenciones logró prepararla plenamente para su uso cultural continuado. La actual licitación supone, por tanto, un paso cualitativamente distinto: no solo conservar, sino transformar.
A partir de 1980, el Ayuntamiento utilizó la torre para exposiciones de arte y actos institucionales, como la lectura pública del Tirant o la entrega de los premios Carta de Poblament. Alrededor de la torre, los viernes tiene lugar el tradicional mercado ambulante, que se celebra desde la Edad Media. Es decir, el monumento ya forma parte del ritmo cotidiano de la ciudad. Lo que falta es que su interior esté a la altura de esa presencia.
Humedades, bóvedas deterioradas y un interior que necesita ponerse en forma
El proyecto técnico no deja lugar a la complacencia. El diagnóstico del estado actual de la Torre revela problemas de humedad, deterioro de paramentos y pérdidas de material en las bóvedas interiores, donde se han detectado desprendimientos que hacen urgente la intervención. La actuación abordará el origen de esas humedades —especialmente las relacionadas con el drenaje de la cubierta— y trabajará sobre los paramentos exteriores afectados por la intemperie.
Pero la restauración va más allá de tapar grietas. La intervención contempla mejoras en el recorrido interior, los elementos de apoyo de las escaleras, las instalaciones, los paneles informativos y las protecciones de determinados huecos, además de trabajos en accesos y elementos exteriores. Todo ello, desde el respeto escrupuloso a las características históricas y constructivas de un edificio sometido a protección integral.
"El objetivo es intervenir donde realmente hace falta, conservar los materiales y elementos históricos y dejar el edificio preparado para que pueda desarrollar plenamente su función cultural y museística." - José Gozalvo, concejal del Área de Urbanismo del Ayuntamiento de Torrent
De expediente administrativo a obra real
La aprobación del expediente de contratación es, en la práctica, el disparo de salida. A partir de ahora se inicia el procedimiento de licitación pública para seleccionar la empresa que ejecutará los trabajos. El plazo de seis meses empieza a contar desde el inicio efectivo de las obras, una vez resuelta la adjudicación. La condición de Bien de Interés Cultural del inmueble exige, además, que la intervención incorpore seguimiento arqueológico para documentar y proteger cualquier resto que pueda verse afectado durante los trabajos.
"La Torre forma parte de la imagen y de la historia de Torrent y esta es una actuación que la ciudad llevaba mucho tiempo esperando." - Amparo Folgado, alcaldesa de Torrent
El futuro: un museo vivo en el corazón de la ciudad
Más allá de la restauración física, el proyecto tiene una ambición clara: convertir la Torre Medieval en un espacio museístico accesible para vecinos, escolares y visitantes. La habilitación como espacio museístico abre nuevas posibilidades para la divulgación histórica, la educación patrimonial y el turismo cultural. En una ciudad que supera los 80.000 habitantes y que carece de un museo de historia consolidado, esa función no es menor.
"La Torre Medieval es una pieza clave del relato histórico de Torrent y este proyecto permitirá convertirla en un espacio cultural vivo, accesible y comprensible para la ciudadanía." - Aitor Sánchez, concejal del Área de Cultura del Ayuntamiento de Torrent
Un edificio que ha sobrevivido a epidemias, guerras, cambios de régimen y décadas de deterioro silencioso merece algo más que una placa y una valla perimetral. Con esta licitación, Torrent da finalmente el paso de tratar su monumento más antiguo no como una reliquia que conservar en vitrina, sino como un espacio que puede y debe volver a latir en el centro de la vida cultural de la ciudad.
