Hay monumentos que se colocan en una ciudad y hay monumentos que se integran en ella. El que acaba de instalarse en la isleta peatonal de la Avenida al Vedat de Torrent, a la altura del número 41, aspira a ser de los segundos. La escultura dedicada a Jaume I, obra del escultor valenciano Rafael Pi Belda, ya ocupa de forma definitiva su lugar en el principal eje de la ciudad, y lo hace en un año que no podría ser más simbólico: 2026 marca el 750 aniversario de la muerte del monarca que fundó el Reino de València y dotó al territorio de sus propias leyes e instituciones.
La pieza, que hasta ahora permanecía de forma provisional en la Casa Consistorial, ha encontrado su emplazamiento definitivo en la confluencia de la Avenida al Vedat con las calles Valentín Planells y Juan Ángel Querol. Un cruce céntrico y visible que, sin embargo, no fue elegido al azar. La ubicación tiene una carga simbólica muy concreta: ese punto forma parte del recorrido de la tradicional Processó Cívica del 9 d'Octubre, la celebración institucional más importante del calendario en Torrent.
Una parada nueva en la procesión más antigua
El próximo 9 d'Octubre, cuando la comitiva presidida por la Real Senyera recorra la Avenida al Vedat camino de la plaza Major, hará una parada que hasta ahora no existía. Por primera vez, la procesión cívica incluirá una ofrenda floral ante la escultura de Jaume I, incorporando así el nuevo monumento al ceremonial de una jornada que, en toda la Comunitat Valenciana, cobra este año un peso especial.
Y es que el contexto no es menor. Jaume I falleció el 27 de julio de 1276 , y el Consell declaró 2026 como el año de la conmemoración del 750 aniversario de su muerte, impulsando actos de divulgación y fomentando la participación de toda la sociedad valenciana. La festividad del Nou d'Octubre de 2026 rinde homenaje a esa efeméride bajo el lema 'Un llegat infinit'. En ese marco autonómico, Torrent ha querido ir un paso más allá: no solo conmemorar, sino dejar huella permanente en el espacio urbano.
"Jaume I ya ocupa definitivamente un lugar en nuestra ciudad. Queríamos que no fuera simplemente una escultura situada en un punto de Torrent, sino que tuviera un significado, que estuviera vinculada a nuestra historia y a nuestras tradiciones y que formara parte de la vida de los torrentinos" - Amparo Folgado, alcaldesa de Torrent
Un proyecto de consenso y colaboración institucional
Detrás de la instalación hay algo que en política no siempre abunda: el acuerdo unánime. La conmemoración del Any Jaume I en Torrent arrancó con una declaración institucional aprobada por unanimidad en el Pleno municipal, con aportaciones de todos los grupos políticos. En ese mismo marco se acordó buscar una ubicación definitiva y digna para una escultura que llevaba tiempo esperando salir del Ayuntamiento.
La obra fue sufragada conjuntamente por el Ayuntamiento de Torrent y Caixa Rural Torrent, una colaboración que la alcaldesa Amparo Folgado ha querido destacar expresamente. La búsqueda de un emplazamiento adecuado fue también fruto del trabajo compartido entre ambas instituciones, algo que, según Folgado, ilustra cómo el consenso puede generar proyectos que perduran en la ciudad.
"Este 9 d'Octubre viviremos un momento especialmente simbólico cuando nuestra Real Senyera llegue hasta la figura de Jaume I y realicemos ante ella una ofrenda floral" - Amparo Folgado, alcaldesa de Torrent
Más de 33 iniciativas para acercar un reinado medieval al siglo XXI
La escultura es solo la pieza más visible de un programa mucho más amplio. El Any Jaume I 2026 en Torrent agrupa más de 33 iniciativas culturales, históricas, educativas y participativas que se han extendido durante todo el año por colegios, barrios, espacios culturales, fiestas y plazas de la ciudad. El legado de Jaume I resulta fundamental para el nacimiento del pueblo valenciano, con la promulgación de los Fueros de València, que dotaron al territorio de un sistema legal propio y de una soberanía jurídica diferenciada dentro de la Corona de Aragón. Hacer comprensible ese legado a la ciudadanía del siglo XXI es, precisamente, el reto que se ha marcado esta programación.
El 9 d'Octubre será el momento culminante, pero no el último. La programación continuará en noviembre con un bloque dedicado a la historia medieval de Torrent y a la Carta de Poblament. Sin embargo, la escultura de Rafael Pi Belda ya no necesita ningún calendario para justificar su presencia: forma parte del paisaje urbano de Torrent, y cada vez que la Processó Cívica pase ante ella, recordará que algunas conmemoraciones no se limitan a durar un año.

