Rafelbunyol continúa avanzando con gran éxito en el proyecto participativo “El álbum del pueblo”, una iniciativa impulsada por el Ayuntamiento con el objetivo de rescatar, conservar y poner en valor la memoria visual y emocional del municipio a través de las fotografías familiares.
Desde su inicio, el proyecto ha tenido una excelente acogida por parte de la ciudadanía. Hasta el momento, se han recogido un total de 2.031 imágenes, procedentes de alrededor de medio centenar de familias, una cifra que evidencia el interés y la implicación del vecindario en esta propuesta de recuperación de la memoria colectiva.
Coordinado técnicamente por Pedro Vicente-Mullor, profesor de la Facultad de Bellas Artes de la Universitat Politècnica de València y miembro del Instituto Universitario de Restauración del Patrimonio, el proyecto se ha consolidado como un espacio de encuentro entre la ciudadanía, la historia y la imagen. A través de fotografías cotidianas y llenas de valor afectivo, se están recuperando relatos personales que contribuyen a construir la identidad común de Rafelbunyol.
La segunda fase del proyecto que se inicia en estas semanas, consiste en crear una base de datos que permita organizar y preservar todo el material recopilado, así como valorar su accesibilidad a la ciudadanía. El proyecto culminará con una exposición pública que reunirá una selección de las imágenes recopiladas junto con los relatos y recuerdos asociados, convirtiéndose en un homenaje a las familias y a la vida cotidiana de Rafelbunyol.
El alcalde, Fran López, destaca que “la respuesta de la ciudadanía está siendo extraordinaria. Este proyecto nos está permitiendo rescatar no solo imágenes, sino también historias, tradiciones y vivencias que forman parte de nuestro patrimonio. Es una manera de reforzar nuestra identidad y de transmitirla a las futuras generaciones”.
Por su parte, la concejala de Cultura, Alicia Piquer, subraya que “el éxito del proyecto confirma la necesidad de crear un archivo fotográfico local. En un contexto marcado por la digitalización y la dispersión de los archivos familiares, con esta iniciativa evitamos la pérdida de la memoria gráfica del siglo XX y ayudamos a fomentar nuevas líneas de investigación y proyectos culturales”.
El proceso continúa abierto, y las personas interesadas pueden seguir participando llevando sus fotografías cualquier día dentro del horario de la Biblioteca Municipal. El equipo de la Universidad Politécnica las digitaliza y se acuerda una cita con la persona propietaria para escuchar y documentar las historias, recuerdos y las personas que aparecen en las imágenes.
Todas las fotografías son devueltas a sus propietarios, mientras que las copias digitales pasan a formar parte de un archivo visual colectivo, accesible al público y concebido como un patrimonio compartido.
“El proyecto no es solo un ejercicio de memoria, sino también un acto de cuidado y construcción colectiva”, remarcan desde la organización. “Cada fotografía aporta una pieza esencial del relato de nuestro pueblo”.


