A las 11:30 horas del próximo jueves 15 de octubre, los vecinos de Paterna escucharán algo inusual: una sirena que sube y baja de volumen durante tres minutos, seguida de una voz grabada que les pedirá que cierren puertas y ventanas. No será una emergencia. Será un ensayo. Pero detrás de esa prueba hay una apuesta municipal que va mucho más allá del ruido.
El Ayuntamiento de Paterna activará ese día la sirena instalada en el edificio administrativo del consistorio, en la calle Maestro Ramón Ramia Querol, número 3, para verificar el funcionamiento y el alcance real del sistema de aviso ante emergencias. El objetivo es claro: saber hasta dónde llega el sonido, detectar posibles fallos y seguir extendiendo la red de sirenas a todo el término municipal.
Dos fases, dos señales distintas
El simulacro se desarrollará en dos momentos diferenciados. A las 11:30 horas arrancará la primera fase con una señal de alerta de confinamiento: un sonido oscilante —que sube y baja— durante tres minutos, acompañado de un mensaje de voz repetido tres veces: "Aviso de confinamiento. Cierren puertas y ventanas. No salgan hasta nuevo aviso". Unos quince minutos después, hacia las 11:45, llegará la segunda señal: un tono continuo de 50 segundos que indicará el fin de la alerta, también acompañado de un mensaje de voz.
Dos señales, dos significados completamente distintos. Una dicotomía sonora que los vecinos deberán aprender a distinguir si algún día, en una situación real, el sistema se activa de verdad. Durante el ejercicio del día 15, sin embargo, nadie tendrá que refugiarse ni interrumpir su jornada: la ciudadanía podrá continuar con su actividad habitual.
Un año después de la DANA: la lección que cambió las prioridades
La apuesta de Paterna por los sistemas de aviso acústico no es un capricho tecnológico. Se enmarca en un contexto que sacudió a toda la Comunitat Valenciana: la DANA de octubre de 2024, que dejó más de 200 víctimas mortales y evidenció las graves carencias en los sistemas de alerta temprana. Desde entonces, varios municipios de la provincia han acelerado la implantación de sirenas y protocolos de emergencia. Incluso la ciudad de València ha mirado al exterior en busca de referencias, siguiendo el modelo de sistemas de alerta que funcionan en países como Japón.
En ese escenario, Paterna no quiere quedarse atrás. Los dispositivos de este tipo son capaces de alcanzar entre dos y tres kilómetros en todas direcciones , aunque la claridad de los mensajes de voz puede variar en función de la distancia y del eco, algo que precisamente el simulacro del jueves permitirá evaluar con datos reales sobre el terreno.
Formación antes que sirenas
Lo que distingue el enfoque de Paterna es que el simulacro no llega solo. Antes de activar la sirena, el municipio apostó por la formación ciudadana: sesiones en centros educativos y centros de mayores de diferentes barrios, además de cursos abiertos a toda la ciudadanía celebrados en el Auditorio Antonio Cabeza. En esas sesiones se reprodujeron sonidos reales de sirena, se explicaron los protocolos de confinamiento y evacuación, y se repartió material informativo para facilitar el reconocimiento de los avisos.
Primero entender, luego escuchar. Una secuencia pedagógica que busca evitar el pánico colectivo que podría desencadenarse si una sirena suena sin previo aviso y sin que nadie sepa qué significa.
"Con este simulacro seguimos avanzando en la comprobación de los recursos de aviso ante emergencias, después de haber realizado cursos de formación a la población para que conozca el sistema, identifique sus señales y sepa cómo actuar ante una situación de riesgo" - Juan Antonio Sagredo, Alcalde de Paterna
Sin alarmas innecesarias: la campaña de información previa
Para que nadie se lleve un susto el jueves a mediodía, el Ayuntamiento ha puesto en marcha una campaña de comunicación que incluye sus canales oficiales digitales, buzoneo en los domicilios y comunicaciones directas a las asociaciones vecinales y a los empleados municipales. Una precaución que, en otros simulacros realizados en municipios sin ese aviso previo, ha generado llamadas masivas a los servicios de emergencias por parte de ciudadanos desorientados.
"Este simulacro nos permitirá evaluar el alcance de la sirena para avanzar en el proyecto de implantación de este sistema en todo el término municipal y convertir a Paterna en una de las ciudades más preparadas ante las emergencias" - Núria Campos, Teniente Alcalde de Emergencias de Paterna
El largo camino hacia una ciudad preparada
El simulacro del 15 de octubre es, en realidad, solo un escalón más de un proyecto con una ambición mayor. El consistorio quiere que el sistema de sirenas cubra todo el término municipal, no únicamente el entorno del edificio administrativo donde está instalada la sirena actual. Los datos que arroje el ejercicio —hasta dónde llega el sonido, en qué zonas el mensaje de voz pierde nitidez, qué áreas quedan en un punto ciego acústico— servirán de hoja de ruta para las próximas instalaciones.
Prepararse para lo peor cuando todo va bien: esa es, en el fondo, la filosofía que subyace a este tipo de iniciativas. Una sirena que suena en calma un jueves de octubre para que, si algún día suena de verdad, nadie dude ni un segundo sobre lo que tiene que hacer.

