Casi 1.800 niños y niñas de entre 0 y 5 años arrancan el curso 2026/2027 con una beca municipal en el bolsillo. El Ayuntamiento de Paterna ha vuelto a conceder el 100% de las solicitudes de beca infantil que cumplían los requisitos, algo que logra por tercer año consecutivo, consolidando así una política que ya no es una excepción puntual sino una constante. Y este año, además, ha decidido ir un paso más allá: ampliar los límites de renta para que familias que antes quedaban fuera del umbral ahora puedan acceder a estas ayudas.
Más familias trabajadoras dentro del radar
El cambio más significativo de esta convocatoria no está en el número de becados —aunque también crece—, sino en quién puede pedirlas. El consistorio ha incrementado los umbrales máximos de renta, una decisión que cambia radicalmente el perfil de las familias beneficiarias. Una familia de tres miembros puede solicitar estas becas con unos ingresos anuales de hasta 70.000 euros, un listón considerablemente más alto que el de otras administraciones. Para comparar: la Comunidad de Madrid fija el límite en 30.000 euros de renta per cápita, lo que en una familia de tres personas equivaldría a 90.000 euros en total, aunque con un cálculo per cápita mucho más restrictivo. Paterna apuesta por una fórmula que alcanza a ese segmento de clase media trabajadora que, con frecuencia, gana demasiado para acceder a ayudas sociales pero demasiado poco para no notar el peso de las facturas de la escuela infantil.
El resultado es un padrón de beneficiarios que no para de crecer. Este curso, 1.783 niños y niñas recibirán apoyo económico, frente a los 1.497 del curso 2023/2024, primero de la actual legislatura municipal. Son 286 alumnos más en apenas tres años, un incremento del 19% que refleja tanto el aumento de solicitudes como la decisión política de no dejar ninguna fuera si cumple los criterios.
Más de 1,3 millones de euros para la primera infancia
Para sostener este alcance, el Ayuntamiento vuelve a destinar más de 1,3 millones de euros a estas becas, dirigidas a tres objetivos concretos: favorecer la escolarización en la etapa de 0 a 5 años, facilitar la conciliación familiar y laboral, y aliviar la economía doméstica de los hogares paterneros. No es un gasto menor para un municipio, y la apuesta tiene un mensaje implícito claro: la educación infantil no es un lujo, es una inversión pública.
"Cada año llegamos a más niños y niñas, un alcance en becas que demuestra nuestra apuesta por la educación y nuestro compromiso por seguir ayudando a las familias paterneras desde las primeras etapas educativas" - Juan Antonio Sagredo, Alcalde de Paterna
"Invertir en educación es invertir en igualdad de oportunidades, en bienestar y en el futuro de nuestra ciudad" - Juan Antonio Sagredo, Alcalde de Paterna
El aula también necesita estar fresca
Las becas no son la única palanca que mueve el Ayuntamiento en materia educativa. El Teniente Alcalde de Educación, José Manuel Mora, ha señalado que estas ayudas forman parte de una apuesta más amplia que incluye también mejoras en las infraestructuras de los centros. En ese marco se inscribe el Plan AIRE (Actuación Inmediata de Refrigeración Escolar), dotado con 3,5 millones de euros, mediante el que el consistorio está subvencionando la climatización de los colegios de la ciudad para mejorar el confort térmico de más de 20.000 alumnos y alumnas que estudian en Paterna.
"Forman parte de la apuesta integral del Equipo de Gobierno de Paterna por continuar mejorando la calidad educativa y el bienestar de los alumnos y alumnas" - José Manuel Mora, Teniente Alcalde de Educación del Ayuntamiento de Paterna
El modelo que dibuja Paterna es el de un municipio que intenta actuar en los dos extremos de la misma ecuación: ayudar económicamente a las familias para que lleven a sus hijos a la escuela y, al mismo tiempo, garantizar que cuando lleguen allí encuentren unas condiciones dignas. Que una ciudad con más de 20.000 estudiantes combine becas infantiles universales con un plan de climatización escolar multimillonario no es habitual en el panorama municipal español, y eso, en un contexto de creciente presión sobre las familias de renta media, es una señal que merece atención.


