Había carpas, música en directo y vecinos aprendiendo a reanimar a un bebé en mitad de la calle. Este lunes, la calle Mayor de Paterna no era solo una arteria comercial del municipio valenciano: se había transformado en un gran espacio de salud al aire libre. El Ayuntamiento de Paterna inauguró la primera jornada del III Encuentro de Salud Comunitaria, una iniciativa que, edición tras edición, consolida la apuesta del municipio por llevar la medicina preventiva al lugar donde la gente vive, compra y pasea.
Un encuentro que suma voces y actividades
Bajo el lema "Salud comunitaria: sumando participación", la jornada reunió a profesionales sanitarios, entidades locales y asociaciones sin ánimo de lucro en una sucesión de carpas informativas distribuidas a lo largo de la calle. Pero no se trató solo de folletos y consejos: el programa incluyó talleres de menopausia, clases de zumba, formación en primeros auxilios básicos y sesiones de reanimación cardiopulmonar dirigidas a adultos, bebés y niños. Pocas veces un ciudadano tiene la oportunidad de aprender a salvar una vida mientras hace la compra.
La jornada también contó con un microconcierto participativo a cargo de Músicos por la Salud, una propuesta que difumina la frontera entre el entretenimiento y el bienestar, y que demuestra que cuidar la salud no tiene por qué ser sinónimo de austeridad o solemnidad.
"La salud también se cuida compartiendo información, aprendiendo hábitos saludables y conociendo los recursos que tenemos cerca" - Julio Fernández, concejal de Sanidad del Ayuntamiento de Paterna
Fernández subrayó además el propósito integrador del encuentro: "Queremos que este encuentro llegue a personas de todas las edades, con actividades útiles y accesibles que nos ayuden a cuidarnos y a cuidar de quienes nos rodean". Una declaración de intenciones que resume bien el espíritu de una iniciativa que no entiende de franjas de edad ni de perfiles concretos de paciente.
Tres días, tres espacios, tres públicos distintos
Lo que distingue a este encuentro de otras iniciativas puntuales de salud pública es su voluntad de llegar a toda la comunidad, no solo a quienes ya están sensibilizados. Para ello, el programa se ha diseñado en tres jornadas con escenarios y públicos diferenciados, como si se tratara de una gira que adapta su repertorio a cada sala.
La segunda cita tendrá lugar este martes, 30 de septiembre, en el Auditorio Antonio Cabeza, de 10:00 a 13:00 horas, y estará pensada especialmente para las personas mayores. El programa incluye una charla sobre envejecimiento saludable, talleres de musicoterapia y danzaterapia, una zona de alimentación saludable, juegos de estimulación cognitiva y un estand dedicado al bienestar y la autonomía. Una programación que reconoce que envejecer bien no es una cuestión de suerte, sino de hábitos y acompañamiento.
La clausura llegará el próximo 2 de octubre, de 10:30 a 12:30 horas, en el Pabellón Deportivo Municipal, con actividades dirigidas a la infancia y la adolescencia centradas en la alimentación saludable y el deporte. Cerrar el ciclo con los más jóvenes no es casualidad: los hábitos que se adquieren en la infancia tienden a persistir a lo largo de toda la vida, y los expertos en salud pública llevan décadas insistiendo en que la prevención más eficaz empieza mucho antes de que aparezca cualquier síntoma.
Salud comunitaria: un modelo que gana terreno
España cuenta con estructuras como la Red Española de Ciudades Saludables y modelos autonómicos como XarxaSalut en la Comunitat Valenciana, que integran redes locales con apoyo institucional para promover exactamente este tipo de intervenciones. La evidencia apunta a que la participación comunitaria en salud es más efectiva cuando implica a administraciones, profesionales técnicos y ciudadanía de forma simultánea, no por separado. Paterna parece haberlo entendido: no es casual que este encuentro llegue ya a su tercera edición con una acogida vecinal que, lejos de decrecer, crece con cada convocatoria.
En un contexto en el que los sistemas sanitarios afrontan una presión creciente, iniciativas como esta recuerdan que parte de la solución no está solo dentro de los hospitales, sino en las calles, los auditorios y los pabellones deportivos de los municipios. La salud, en definitiva, también se construye en comunidad.


