Una ciudad en plena ebullición industrial no podía permitirse unos juzgados al límite. La Conselleria de Justicia, Transparencia y Participación de la Generalitat Valenciana ha licitado las obras de la nueva sede judicial de Sagunto por un importe de 37.009.485,44 euros, con un plazo de ejecución de 28 meses. El proyecto pone fin a una situación que ya resultaba insostenible: las instalaciones judiciales actuales han alcanzado su capacidad máxima y parte de sus dependencias funcionan dispersas en distintos inmuebles de la ciudad.
Un partido judicial al límite
El partido judicial de Sagunto cuenta actualmente con siete plazas judiciales de la Sección Civil e Instrucción del Tribunal de Instancia. El problema no es solo de espacio, sino de lógica operativa: cuando los servicios de un mismo órgano judicial están repartidos entre varios edificios, quien más lo paga es el ciudadano que acude a resolver un trámite urgente. El antiguo edificio no admite albergar más unidades judiciales, y la realidad del municipio exige justo lo contrario: más capacidad, no menos.
La nueva infraestructura reunirá todos los servicios en una única sede moderna y funcional, mejorando tanto la atención al ciudadano como las condiciones de trabajo de los profesionales del ámbito judicial. Una promesa que suena sencilla pero que, en la práctica, supone un cambio sustancial para miles de personas que cada año tienen que relacionarse con la Administración de Justicia en este territorio.
Casi 12.500 metros cuadrados de justicia
El nuevo edificio contará con una superficie construida de 12.488,98 metros cuadrados distribuidos en planta sótano, planta baja y tres plantas superiores. Cada nivel tiene una función bien definida. La planta sótano albergará aparcamiento, calabozos, archivos y dependencias para los cuerpos de seguridad. La planta baja, la de mayor contacto con la ciudadanía, concentrará los servicios más sensibles:
- Seis salas de vistas
- Servicio de guardia
- Registro Civil
- Fiscalía
- Clínica Médico Forense
- Unidad de Valoración Integral Forense
- Gabinete Psicosocial
- Oficina de Asistencia a las Víctimas del Delito
Las plantas superiores acogerán los distintos órganos judiciales y espacios de reserva para necesidades futuras, garantizando que la infraestructura pueda crecer sin necesidad de otra gran inversión en el corto plazo.
El efecto gigafactoría: cuando la industria arrastra a las instituciones
No es casualidad que esta inversión llegue ahora. Sagunto atraviesa una transformación económica sin precedentes. Ningún municipio simboliza mejor el cambio de ciclo en la Comunitat Valenciana que Sagunto: en Parc Sagunt II, PowerCo, la filial de baterías del Grupo Volkswagen, ha construido una gigafactoría de celdas con una inversión global de 3.000 millones de euros. La planta, destinada a producir las celdas de las baterías eléctricas que moverán los coches eléctricos del grupo en España, supone una de las mayores inversiones industriales en el país de la historia, con la previsión de crear 3.000 empleos directos una vez completadas sus dos grandes fases.
A este proyecto se suma el desarrollo de Parc Sagunt II, uno de los mayores parques empresariales de Europa, que continúa atrayendo el interés de grandes compañías nacionales e internacionales, entre ellas Inditex, que instalará una gran plataforma logística destinada a reforzar su red de distribución. La gigafactoría de Sagunto se consolida así como uno de los proyectos industriales más importantes de Europa y como un motor económico llamado a transformar el tejido productivo de la Comunitat Valenciana durante las próximas décadas.
Más industria, más empresas y más población activa significan también más contratos, más litigios, más divorcios, más procedimientos penales y más demanda de todos los servicios que presta un juzgado. La justicia, como cualquier otro servicio público, tiene que anticiparse al crecimiento, no correr siempre detrás de él.
Una obra con criterios sociales y medioambientales
El proyecto incorpora criterios de contratación verde y social, incluyendo medidas para fomentar la igualdad de género y facilitar la inserción laboral de personas con especiales dificultades de acceso al mercado de trabajo. No es solo un edificio: es una apuesta por un modelo de contratación pública que también genera valor social en su proceso constructivo. Esta actuación forma parte de la estrategia de modernización de las infraestructuras judiciales impulsada por la Conselleria de Justicia para ofrecer instalaciones más eficientes, sostenibles y accesibles en todo el territorio valenciano.
Sagunto lleva décadas acostumbrada a los grandes cambios: de los Altos Hornos a la electromovilidad, de ciudad industrial en reconversión a polo estratégico de la nueva economía valenciana. Entre los proyectos que el propio Ayuntamiento reclama a la Generalitat figura precisamente la nueva Ciudad de la Justicia , lo que da idea de hasta qué punto esta infraestructura era una demanda sentida en el municipio. Con la licitación ya en marcha y un plazo de ejecución de 28 meses, Sagunto da un paso más hacia la ciudad que quiere ser: moderna, funcional y capaz de sostener institucionalmente el crecimiento que ya está viviendo en sus polígonos.


