Treinta años dan para mucho. También para desgastar hasta el límite unas máquinas de musculación que llevan décadas aguantando el peso —literal— de los vecinos de Sagunto. El Ayuntamiento ha licitado la renovación completa del equipamiento de la sala de musculación del Polideportivo Municipal por un importe de 145.215 euros, IVA incluido. Una inversión que llega tarde, pero que llega.
Máquinas con más años que muchos de sus usuarios
El origen del problema es tan sencillo como revelador. Las máquinas instaladas actualmente proceden, en su mayor parte, del antiguo Patronato Municipal de Deportes y fueron adquiridas a principios de la década de los años noventa, acumulando un elevado grado de obsolescencia técnica y desgaste derivado de su uso continuado. Dicho de otro modo: hay equipos en esa sala que son anteriores a internet tal y como hoy lo conocemos. Una realidad que, más allá de la anécdota, plantea una cuestión de fondo: la seguridad y la eficacia del entrenamiento que pueden ofrecer unos aparatos de esa antigüedad.
El polideportivo municipal, que representa la mayor estructura deportiva del municipio y cuenta con una localización estratégica entre los dos núcleos urbanos de Sagunto, da servicio diario a cientos de vecinos. Entre sus instalaciones se encuentran pabellón cubierto, pistas de tenis, squash y frontón, campo de fútbol, piscinas cubiertas, gimnasio, pista de atletismo y sala de lucha, lo que lo convierte en el epicentro deportivo de la ciudad. Que su sala de musculación llevara décadas sin una renovación integral no es un detalle menor.
Qué incluye la renovación y en qué plazos
El contrato licitado es de carácter mixto e incluye el suministro, la instalación y el servicio de mantenimiento de maquinaria de musculación, equipamiento cardiovascular, material de fitness y equipamiento deportivo. El plazo de ejecución será de 50 días desde la firma del contrato. Dos meses, aproximadamente, para transformar por completo una sala que llevaba décadas en el tiempo.
El catálogo de material previsto es amplio y variado. El contrato contempla 45 tipos diferentes de equipamiento, que abarcan desde cintas de correr hasta diferentes configuraciones de bancos, pasando por máquinas específicas para los distintos grupos musculares, barras, discos y mancuernas. Una oferta pensada tanto para el usuario que busca tonificar como para el que se acerca al polideportivo por prescripción médica o rehabilitación.
El contrato también prevé el mantenimiento preventivo y correctivo del material durante el periodo de garantía, una cláusula que busca evitar que, dentro de unos años, la historia se repita y Sagunto vuelva a encontrarse con una sala de musculación anclada en el pasado.
Deporte y salud pública, el argumento de fondo
Más allá de los números y los plazos, la renovación responde a una demanda social que ha crecido con fuerza en los últimos años: la de contar con espacios públicos de calidad donde practicar ejercicio físico. El objetivo declarado de la actuación es ofrecer un servicio orientado a la promoción de la salud, la actividad y el ejercicio físico, adaptado a las necesidades actuales de la ciudadanía. Una apuesta que no es solo deportiva, sino también sanitaria y de cohesión social.
En un contexto en el que el sedentarismo sigue siendo uno de los principales factores de riesgo para la salud pública, que un municipio renueve y ponga en valor su infraestructura deportiva no es un gasto, sino una inversión. Sagunto lo hace ahora, con tres décadas de margen consumidas. Lo importante es que el cambio llega, y que cuando el nuevo equipamiento esté en marcha, los vecinos podrán entrenar con máquinas que, por fin, no recuerden a una época en la que los teléfonos todavía tenían cable.

