En un sector que no para de crecer, tener el carnet de carretillero puede ser la llave que abra una puerta al mercado laboral. El Ayuntamiento de Sagunto lo sabe, y por eso ha puesto en marcha un curso de operaciones logísticas y de almacenaje dentro de su proyecto Itinerarios de Inclusión Social, una iniciativa de la Concejalía de Servicios Sociales orientada a personas con dificultades de acceso al empleo. En total, dieciséis participantes han arrancado ya esta formación, que concluirá el próximo 16 de octubre.
Una profesión en auge que escasea de profesionales
No es casualidad que el Ayuntamiento haya apostado por la logística como vehículo de inclusión. El sector logístico y de transporte ocupaba 1,3 millones de empleados al cierre del cuarto trimestre de 2025, representando el 5,8% de la ocupación total en España. Y, sin embargo, las empresas tienen problemas para cubrir sus vacantes. El 20,3% de los puestos que más cuesta cubrir en España se concentra precisamente en el sector de transporte y almacenamiento. En ese contexto, el carretillero o conductor de carretillas elevadoras se ha mantenido como una de las profesiones no cualificadas más demandadas por las empresas.
El repunte del comercio electrónico ha ocasionado una rotación de stocks cada vez mayor en los almacenes, lo que exige profesionales que puedan trasladar mercancías de un punto a otro con la mayor diligencia. Es, en pocas palabras, una profesión que el mercado reclama y que muchas personas en situación de vulnerabilidad no pueden ejercer simplemente por no disponer de la certificación necesaria. Ahí es donde entra la apuesta de Sagunto.
Treinta horas para cambiar el rumbo
El curso, de treinta horas teórico-prácticas, está diseñado para que los participantes adquieran los conocimientos y habilidades exigidos en un almacén moderno. El objetivo final es capacitarles para obtener el carnet profesional de carretillero, una acreditación que abre las puertas de empresas de almacenamiento, distribución, industria alimentaria y comercio mayorista, entre otros sectores.
El programa no se limita a enseñar a manejar una carretilla elevadora. Los alumnos aprenden a gestionar de forma eficiente y segura las operaciones de recepción, almacenamiento y preparación de mercancías, así como la manipulación de transpaletas, apiladores y otros medios de elevación y transporte de artículos. En definitiva, el perfil completo que una empresa logística espera encontrar cuando abre una oferta de empleo.
Inclusión social financiada con fondos europeos
Detrás de esta iniciativa hay también una importante arquitectura financiera. El curso cuenta con el respaldo del Programa Fondo Social Europeo Plus (FSE+) Comunitat Valenciana 2021-2027, un instrumento de la Unión Europea específicamente diseñado para combatir la exclusión social y mejorar la empleabilidad de los colectivos más vulnerables. No es, por tanto, un gasto puntual, sino parte de una estrategia más amplia con horizonte temporal definido.
"Favorecer la formación, la autonomía y la inclusión social y laboral" - Nuria Carbó, concejala de Servicios Sociales del Ayuntamiento de Sagunto
La declaración de Carbó resume bien el espíritu del proyecto: no se trata solo de enseñar a conducir una máquina, sino de devolver a las personas las herramientas para construir su propio recorrido profesional. El perfil de carretillero es, además, uno de los más susceptibles de convertirse en empleo fijo tras un primer contacto temporal, lo que añade valor a largo plazo a esta formación. En un mercado laboral que a menudo exige experiencia previa para ganar experiencia, iniciativas como la de Sagunto representan una apuesta concreta y práctica por romper ese círculo.


