Valencia avanza en el reto de ser una ciudad más sostenible y accesible. Un objetivo en el que se está trabajando en firme a través de proyectos como la remodelación de las avenidas Giorgeta y Pérez Galdós, dos de las más grandes y transitadas de la capital del Turia. La reducción de la contaminación acústica y la creación de más zonas verdes son algunas de las claves de su futuro, que verá la luz en un año.
El Ayuntamiento de Valencia ha hecho balance de las primeras actuaciones en esta zona, en la que se ha visto reordenado -pero no cortado- el tráfico de vehículos privados y autobuses de la Empresa Municipal de Transportes (EMT). Desde su inicio el pasado 30 de junio, se está actuando en dos tramos opuestos: entre las calles San Vicente y Jesús, y entre el puente de Campanar y la Calle Cartagena. Casi dos meses después, no ha habido interferencias y se están cumpliendo los plazos previstos, según ha explicado el concejal de Urbanismo y alcalde en funciones, Juan Giner.
La mayor obra urbana de las últimas décadas
Este proyecto supone la mayor obra urbana de las dos últimas décadas en la ciudad del Turia y, con ello, pretende transformar totalmente dos de las arterias más importantes. En primer lugar, buscando mayor convivencia con los vecinos y vecinas: se crearán tres zonas de parques infantiles y más de 6.800 metros cuadrados de zonas verdes con 60 especies vegetales.
El tráfico también irá en esta línea, ya que se asfaltará con pavimento fonoabsorbente, que reduce de forma considerable la contaminación acústica. Además, el proyecto contempla la eliminación del actual trazado del carril bici y la creación de uno segregado de 2,4 kilómetros de longitud; 15 paradas de autobuses, 8 en la acera soleada y 7 en la acera sombra; 26 pasos de peatones, uno cada 110 metros como máximo. Se renovará también la red de semáforos, el alcantarillado y todo el alumbrado público, gracias a la instalación de 265 luminarias.
Sobre la plataforma viaria, los carriles de circulación tendrán una anchura de 3 metros (vehículos privados), y de 3,20 metros en el caso del carril reservado para el transporte público (EMT, taxi). El carril bici se ha diseñado como segregado y bidireccional, con una anchura de 2,50 metros, para garantizar la seguridad durante los adelantamientos y se ubicará en la acera soleada, priorizando la conexión con la infraestructura ciclista existente. El carril bici se sitúa al nivel de la calzada y se separa de ella mediante una franja de 1,40 metros de ancho, que además está arbolada para proporcionar la mayor sombra posible a los ciclistas y viandantes.
El Ayuntamiento ha defendido que este proyecto tiene tres objetivos: mejorar la habitabilidad, a través de un entorno más agradable y seguro para residentes y su aumento en la calidad de vida; la renaturalización con el incremento de la infraestructura verde para promover un espacio público más sostenible y resiliente; y la reducción de emisiones con el impulso de medios de transporte no contaminantes, como las bicicletas, el transporte público y los desplazamientos a pie, más agradables.
14 meses de ejecución y 24 millones de euros
Para hacerlo posible, las obras cuentan con un presupuesto que asciende a casi los 24 millones de euros, con fondos europeos, que afectarán a una superficie de 97.000 metros cuadrados y dos kilómetros. Se ejecutará en catorce meses, por lo que si todo va según lo previsto, verá la luz en poco más de un año, y para mantener el tráfico cada fase actuará en una superficie de 500 metros.
El Ayuntamiento ha recordado que mientras duren las obras, el Servicio de Movilidad ha señalizado itinerarios alternativos para sortear los cortes de tráfico a través de 45 carteles informativos sobre desvíos y otros 26 más con señalización variada, ubicados en el entorno de las obras y en diferentes puntos de la ciudad. Tanto la EMT como los taxis pueden seguir circulando por las dos avenidas en ambos sentidos mientras están en marcha, y los vecinos y vecinas pueden seguir accediendo a sus garajes.
El reto más inmediato ahora es que estas obras no afecten de forma significativa a la vuelta al cole. “Estamos muy pendientes también de cara al inicio de curso para coordinar la movilidad y los cortes de tráfico y, sobre todo, concienciar mucho a la ciudadanía para que utilice el transporte público o rutas alternativas de cara al 8 de septiembre”, ha subrayado Giner.