El Ayuntamiento de València ha dado un paso fundamental en la salvaguarda de su patrimonio cultural al adjudicar las esperadas obras de conservación, mantenimiento y restauración de la sala La Serre y otras áreas clave del Museu de la Ciutat. Esta intervención, considerada de máxima prioridad, busca revertir los graves daños causados por filtraciones de agua que amenazan tanto la estructura del edificio como las valiosas colecciones artísticas que alberga.
Con una inversión total de 350.841,07 euros y un plazo de ejecución de cinco meses, este proyecto es una clara muestra del compromiso municipal con la preservación de uno de los inmuebles más significativos de la capital valenciana, declarado Bien de Interés Cultural (BIC). La actuación, basada en el proyecto redactado por el arquitecto Jorge Bosch Abarca, tiene como objetivo primordial detener el avance del deterioro y asegurar la integridad histórica y artística del inmueble ubicado en la plaza de l'Arquebisbe.
La Junta de Gobierno Local formalizó la adjudicación del contrato a la empresa Llop Proyectos Integrales, seleccionada para llevar a cabo una serie de trabajos esenciales. El proyecto aborda de manera integral las patologías detectadas, centrándose en la protección y puesta en valor del edificio histórico.
Detalles de las intervenciones clave en el Museu
Las obras programadas abarcan diversas áreas críticas del museo, con un enfoque en la reparación estructural y la mejora de las condiciones expositivas. Entre las actuaciones más destacadas se incluyen:
- La reparación o sustitución completa de la cubierta de la sala La Serre, junto con el refuerzo de dos vigas de madera estructurales, elementos cruciales para detener las filtraciones.
- La instalación de una pasarela metálica diseñada para facilitar las labores de mantenimiento futuro de la cubierta, asegurando su durabilidad a largo plazo.
- Una restauración integral de la fachada del edificio, que comprenderá la limpieza exhaustiva de la cerrajería, la sustitución de vidrieras deterioradas y la reparación minuciosa de grietas y cornisas, devolviendo su esplendor original.
- La conservación y restauración de las carpinterías interiores, así como de los imponentes portones de acceso, elementos que contribuyen significativamente al carácter histórico del palacio.
- La puesta en valor de la cubierta interior original de la sala La Serre, mediante la incorporación de un sistema de oscurecimiento regulable. Esta mejora no solo realzará la estética del espacio, sino que también optimizará las condiciones lumínicas para las exposiciones.
- La implementación de medidas de conservación preventiva adicionales, destinadas a evitar futuros deterioros y a garantizar la integridad a largo plazo de los elementos originales del inmueble.
Compromiso con el patrimonio cultural y la memoria histórica
Esta ambiciosa actuación subraya el firme compromiso del Ayuntamiento de València con la salvaguarda de su patrimonio histórico y artístico. Al garantizar la seguridad de los visitantes y la adecuada preservación de las invaluables obras que custodia el Museu de la Ciutat, la corporación municipal reafirma su papel como custodio de la memoria colectiva.
La rehabilitación de la sala La Serre es particularmente significativa, ya que permitirá recuperar uno de los espacios más emblemáticos y versátiles del museo. La mejora de sus condiciones estructurales, estéticas y expositivas asegurará que este recinto pueda seguir siendo un foco cultural vibrante, accesible y disfrutable para las generaciones presentes y futuras, consolidando su relevancia en el circuito cultural valenciano.
El Palau del marqués de Campo: un legado arquitectónico
El Museu de la Ciutat, desde el año 1989, tiene su distinguida sede en el majestuoso Palau del marqués de Campo, también conocido históricamente como Palau dels comtes de Berbedel. Este edificio no es solo un contenedor de arte, sino una obra de arte en sí mismo, representando un fascinante ejemplo de la arquitectura señorial valenciana.
Su valor patrimonial ha sido reconocido en múltiples ocasiones: fue declarado Bien de Relevancia Local (BRL) en 1973, y posteriormente elevado a la categoría de Bien de Interés Cultural (BIC) en octubre de 2007, lo que evidencia su trascendencia histórica y artística.
De imponente porte monumental, el palacio exhibe una rica amalgama de estilos. En él conviven armoniosamente las pervivencias del barroco, patentes en los intrincados detalles ornamentales de su fachada principal, el sereno patio interior y la elegante escalinata cubierta por una esbelta cúpula, profusamente decorada con vistosos esgrafiados. A estos elementos se suma el eclecticismo clasicista del cuerpo principal de la fachada, una obra maestra diseñada por el renombrado maestro de obras Manuel Ferrando. Esta fusión estilística confiere al palacio una singularidad arquitectónica que lo convierte en un testimonio vivo de la evolución artística de València.


