Náquera, Navarrés, Culla, Montanejos, Bocairent. Nombres que quizá no aparecen en los grandes titulares, pero que comparten algo esencial: están rodeados de monte, viven el verano con el termómetro disparado y, hasta ahora, contaban con menos recursos para preparar a sus vecinos ante una emergencia. La Generalitat Valenciana quiere cambiar eso. La Conselleria de Emergencias e Interior ha puesto en marcha un programa de sesiones informativas itinerantes dirigido a municipios de menos de 20.000 habitantes, con el objetivo de que la ciudadanía sepa qué hacer —y qué no hacer— cuando el calor extremo o las llamas amenazan su entorno.
60 jornadas, riesgo real
El programa contempla la realización de 60 jornadas informativas hasta final de año en municipios de la Comunitat Valenciana expuestos a distintos tipos de emergencias. No se trata de charlas genéricas: los contenidos están adaptados a la realidad de cada zona y a la época del año. En pleno julio y agosto, cuando la vegetación está más seca y la actividad humana en el monte se dispara, el foco está puesto en los incendios forestales y las olas de calor.
El arranque ya ha comenzado. Este martes 21 de julio se celebró una jornada en Náquera, y el calendario continúa: el 23 de julio en Navarrés, el 4 de agosto en Culla, el 6 de agosto en Montanejos y el 13 de agosto en Bocairent. La lista, además, seguirá creciendo con nuevas incorporaciones.
El contexto no podría ser más oportuno. La Comunitat Valenciana ha vivido este verano jornadas especialmente sofocantes, con temperaturas que han rozado los 44 grados y un escenario meteorológico complicado por la combinación de calor extremo, viento y riesgo de incendios forestales. Y los datos históricos son elocuentes: entre 2015 y 2024, la Comunitat registró una media de 254 fuegos anuales con 5.028 hectáreas de superficie afectada. El recuerdo del incendio de Bejís en 2022 sigue presente: aquel fuego, declarado un 15 de agosto, calcinó unas 20.000 hectáreas, obligó a evacuar a 1.500 vecinos y tardó cerca de un mes en extinguirse.
Aprender antes de que sea tarde
Las sesiones las imparte personal cualificado con experiencia en protección civil, emergencias y formación ciudadana. Se celebran en espacios cedidos por los ayuntamientos y tienen un enfoque práctico y participativo: ejemplos reales, situaciones cotidianas, materiales didácticos y recursos visuales. No es una clase magistral; es una conversación sobre cómo actuar cuando el fuego se acerca o el calor aprieta más de lo esperado.
Los temas que se abordarán incluyen la prevención de conductas de riesgo en zonas forestales, las pautas de actuación ante una evacuación y las medidas básicas de autoprotección frente a las altas temperaturas. Pequeñas decisiones que, en el momento crítico, pueden marcar la diferencia.
"Los episodios recientes de incendios forestales, inundaciones y fenómenos meteorológicos extremos han puesto de manifiesto la necesidad de que la población disponga de información clara y conozca cómo actuar antes, durante y después de una situación de riesgo." - Miriam Gil, directora general de Innovación en Emergencias de la Conselleria de Emergencias e Interior
Gil también subrayó que la prevención "permite reducir la exposición y la vulnerabilidad de las personas, evitar conductas que puedan agravar una emergencia y facilitar la actuación de los servicios públicos de intervención". Una reflexión que adquiere peso especial en municipios pequeños, donde los recursos propios de protección civil son, casi siempre, más limitados.
Un calendario que mira más allá del verano
El programa no se detiene en agosto. En septiembre y octubre, el foco se desplazará hacia el riesgo de inundaciones —otro de los grandes fantasmas del otoño valenciano tras la dana de 2024—, y en los últimos meses del año las jornadas se centrarán en la autoprotección ante nevadas y riesgo sísmico. Es decir, un recorrido completo por el almanaque de las emergencias que acechan el territorio.
Las sesiones están abiertas a toda la población, aunque están pensadas especialmente para personas mayores, colectivos vulnerables, asociaciones vecinales y personal municipal vinculado a la gestión de riesgos. Son precisamente estos grupos quienes, en muchos casos, menos acceso tienen a formación especializada y quienes más pueden beneficiarse de conocer los pasos básicos de autoprotección.
No es la primera vez que la Conselleria apuesta por este modelo. El año pasado se organizaron charlas en Massanassa, Aldaia, l'Alcúdia, Utiel y l'Alcúdia de Crespins, y en lo que va de 2025 ya se han realizado jornadas en Paiporta, Requena, Massanassa y Benaguasil. A las sesiones presenciales se suma material divulgativo específico para cada tipo de riesgo, con recomendaciones sencillas pensadas para que cualquier persona pueda protegerse a sí misma, a su familia y a su entorno. La apuesta de fondo es clara: en la prevención ciudadana no hay municipio demasiado pequeño ni vecino demasiado informado.


