La Filmoteca Valenciana rinde homenaje a John Cassavetes y Gena Rowlands con un ciclo esencial

Nueve largometrajes exploran la innovadora visión del cineasta independiente y la profunda influencia de su musa, Gena Rowlands, en 'La escena como combate'.

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Ciclo de John Cassavetes y Gena Rowlands
Ciclo de John Cassavetes y Gena Rowlands

La Filmoteca Valenciana se prepara para sumergir a los cinéfilos en el universo de uno de los tándems más influyentes y transgresores de la historia del cine: John Cassavetes y Gena Rowlands. Bajo el evocador título 'La escena como combate', el ciclo promete una profunda exploración de la obra del aclamado director, guionista y actor estadounidense, considerado un pilar del cine independiente, y la inestimable contribución de su esposa y musa, la icónica actriz Gena Rowlands.

El director general del IVC, Álvaro López-Jamar, ha destacado que John Cassavetes es reconocido como uno de los máximos exponentes del cine independiente norteamericano. La programación, que se extenderá hasta finales de mayo, incluye títulos fundamentales que marcaron un antes y un después en la renovación cinematográfica de Estados Unidos, como su ópera prima, 'Sombras'.

López-Jamar también ha subrayado la presencia de las ocho películas en las que participó Gena Rowlands, no solo como intérprete, sino como una pieza fundamental en el proceso creativo de cada una de estas producciones. Este ciclo es una oportunidad única para redescubrir la audacia y la intimidad de su cine.

Un legado de cine independiente y transgresor

El ciclo arranca el miércoles 1 de abril, a las 20:00 horas, con la proyección de 'Sombras' (1959). Esta película, rodada en blanco y negro en las vibrantes calles de Nueva York al ritmo del jazz, ofrece un retrato crudo y conmovedor de un amor interracial. Cassavetes dio el salto a la dirección con esta obra, contando con estudiantes de su propia escuela de actuación como elenco.

Mucho antes de que la etiqueta 'indie' se consolidara, 'Sombras' se erigió como un hito fundacional del cine independiente estadounidense. Su relevancia no solo radicó en su producción al margen de los grandes estudios, sino también en su valiente representación de relaciones interraciales y conflictos sociales que se distanciaban radicalmente del cine convencional de la época.

En este sentido, Cassavetes anticipó temáticas que serían exploradas por los cineastas del Nuevo Hollywood. Sin embargo, su radicalidad formal lo distinguió de aquel grupo de jóvenes directores, acercándolo más a la modernidad cinematográfica europea. Su singular puesta en escena se caracterizaba por situar a los actores en el epicentro de la narrativa, privilegiando la fisicidad y la autenticidad emocional, con planos de duración a menudo incómoda y un rechazo explícito a las resoluciones narrativas convencionales.

El método Cassavetes: Un laboratorio creativo

El estilo tan personal de Cassavetes, que ejerció una profunda influencia en figuras como Martin Scorsese y Abel Ferrara, entre otros, se fundamentaba en un método de trabajo que redefinió la relación entre escritura, dirección e interpretación. Aunque frecuentemente asociado a la improvisación, el proceso de Cassavetes partía de guiones meticulosamente elaborados, que luego eran sometidos a un intenso proceso de reescritura durante los ensayos y el rodaje, enriqueciéndose con las aportaciones de los actores y actrices.

Cassavetes concebía el set de rodaje como un verdadero laboratorio, trabajando con un núcleo estable de técnicos e intérpretes, entre los que destacaban Gena Rowlands, Peter Falk y Ben Gazzara. Con ellos, construyó una comunidad creativa donde el ensayo de cada escena se convertía en un espacio de conflicto y exploración emocional profunda.

En películas incluidas en este ciclo, como 'Rostros' (1968), 'Maridos' (1970) o 'Una mujer bajo la influencia' (1974), la cámara no se limita a observar desde la distancia, sino que se integra y participa activamente en la acción. El montaje extiende las escenas más allá del punto de comodidad narrativa, generando una experiencia de duración emocional que confronta al espectador con el desgaste y la vulnerabilidad intrínseca de los personajes.

Gena Rowlands: Musa, coautora y fuerza interpretativa

Dentro de su círculo de colaboradores, la figura de Gena Rowlands sobresale con luz propia. Su papel fue decisivo en las películas dirigidas por su esposo, trascendiendo la mera interpretación. Personajes como Mabel Longhetti en 'Una mujer bajo la influencia', Myrtle Gordon en 'Noche de estreno' (1977) o Gloria Swenson en 'Gloria' (1980), son considerados algunos de los retratos femeninos más complejos y memorables jamás vistos en la gran pantalla.

En rodajes que en ocasiones la llevaban al límite de sus capacidades, Rowlands no solo actuaba: modulaba el ritmo de las escenas, tensaba los diálogos hasta el punto de ruptura y aportaba una comprensión intuitiva y profunda del estado emocional de cada personaje, por extremo que fuera. Era tal su influencia que Cassavetes reescribía los guiones en función de sus exploraciones interpretativas. Fue Rowlands quien insufló vida y dotó de vibración a las escenas concebidas por el cineasta.

El ciclo de la Filmoteca Valenciana busca reivindicar la 'política de las actrices' y la participación de Gena Rowlands como coautora fundamental de las películas de Cassavetes. Para profundizar en esta conexión, el domingo 19 de abril, a las 20:00 horas, antes de la proyección de 'Una mujer bajo la influencia', la reconocida crítica y profesora de la Universitat de Barcelona, María Adell, ofrecerá una charla sobre el vínculo creativo entre John Cassavetes y Gena Rowlands, y la trascendental influencia de la intérprete americana. María Adell es autora de numerosos artículos y varios libros dedicados a las estrellas cinematográficas y las representaciones femeninas en el cine.